Por
Luis Gilpérez Fraile, Vicepresidente de ASANDA, Vocal de la
F.E.S.P.A.P.
Como antitaurino me importa un bledo que a los toros se los pique
"bien" o "mal", ya que de una u otra forma, los animales van a sufrir
por encima de lo imaginable (aunque puestos a elegir, prefiero que los
piquen mal: cualquier "deslucimiento" de la"fiesta" siempre
será bienvenido). Pero como antitaurino también
me interesa qué es lo que ocurre en ese llamado "tercio de
varas", eufemismo empleado por los taurinos para denominar a la tortura
que se le aplica al toro con la vara de picar.
Lo
que se supone que se persigue picando al toro.
Picar
al toro tiene en principio dos objetivos: debilitarlo y obligarle a
humillar la cabeza. El debilitamiento se consigue
provocándole una gran hemorragia, lo cual a su vez es
posible gracias al cordel que cubre la parte trasera de la puya (figura
1). Así, ésta, además de cortar los
músculos, los machaca, y la herida que produce es bastante
más sangrante que la que se produciría con
sólo un corte afilado (quien desee saber más
sobre la forma en que actúa la puya, puede leer
"Instrumentos de tortura taurina"). Un toro puede perder en la
operación de picado cinco y más litros de sangre,
lo que significa alrededor del 18% del total de la que tiene (unos 38
litros). Una persona que perdiera una cantidad proporcional a la
señalada quedaría postrada.
La humillación (suelen utilizar el eufemismo de ahormar al
toro) se consigue lesionando losmúsculos y ligamentos que le
sustentan la cabeza. Con dichos músculos hechos papilla,
elanimal no es que humille, es que no puede levantar la cabeza, lo cual
facilita el posterior lucimiento del matador y, sobre todo, reduce el
riesgo de cogida tanto durante el toreo de muleta como en el momento de
entrar a matar y descabellar. También pierde fuerza y siente
dolor cuando intenta cornear de abajo arriba.
Los
mejores efectos para alcanzar estos objetivos, ya lo tienen estudiado,
se obtienen picando al toro en la zona señalada como 1 de la
figura 2 (es decir, en la zona superior del trapecio cervical, sobre la
quinta vértebra aproximadamente, que es el lugar
más apropiado para lesionar los músculos
extensores y ligamentos de sustentación de la cabeza) y
hasta una profundidad de unos 9 centímetros para no
dañar vascularizaciones demasiado profundas (para ello, la
vara de picar tiene una cruceta a 8,75 centímetros de su
punta -ver figura 1-). En estazona, como puede verse en la figura 3, es
difícil dañar la funcionalidad del animal, a
excepción de las lesiones buscadas y ya reseñadas.
Esta "suerte", así realizada, y con la expresa
prohibición que hace el Reglamento Taurino de no barrenar
(girar la puya como un sacacorchos), no tapar la salida (dejar que el
toro retroceda cuando no pueda soportar el dolor) y no insistir (no
hacer un mete-saca con la puya) es la forma correcta de "aplicar el
castigo".
Pero
esta forma "correcta" de picar al toro, a pesar de los daños
señalados que le provoca, no parece causar suficiente merma
al animal como para que los valientes matadores toreen a gusto, y
según un estudio realizado entre el 25 de mayo y el 8 de
junio de 1998 por un equipo de veterinarios especialistas
(¡!) en el tema y sobre un total de 83 toros lidiados, el
95,3% de los puyazos se realizó fuera de la zona indicada;
el 54% provocó un hemorragia más abundante de la
deseable; el 100% alcanzó una profundidad superior a la de
la longitud de la puya (con una media de 21,6 centímetros y
varios con más de 30) y el 62% se realizó con
mete-saca (con una media de 7,4 mete-sacas por vara). En resumidas
cuentas, ni una sola vez se realizó la "suerte"
según los propios cánones taurinos.
Lo
que en realidad se consigue picando al toro.
Según el mencionado estudio, la mayor parte de los puyazos
(más del 42%) los reciben los animales bastante
más atrás de la zona considerada
idónea (la señalada como 2 en la figura 2). En
este lugar la vascularización es mayor y las hemorragias que
se provocan son, por tanto, más abundantes.
También es más rica en terminaciones nerviosas
(lo que provoca mayor dolor) y cercana a la apófisis
espinosas de las primeras vértebras dorsales (figura 3), que
al resultar dañadas ocasionan claudicación
(cojera).
El 35% de los puyazos son colocados en la zona señalada como
3 en la figura 2. Aquí se lesiona la escápula
(que tiene una función parecida a la clavícula
humana) produciendo pérdida de manos (flojedad en las
patas); y los músculos del tórax, disminuyendo la
capacidad respiratoria del toro (se fatigará antes).
Algo más del 9% de los puyazos se aplican en la zona
señalada como 4 en la figura 2. Estos puyazos consiguen
romper costillas y perforar la pleura y el pulmón. Los
efectos son lógicos: el animal se va ahogando lentamente con
los pulmones encharcados con su propia sangre.
El 6% de los puyazos los reciben los animales en el lugar
señalado como 5 de la figura 2, es decir, sobre las
vértebras dorsales centrales. La médula espinal
queda tan cercana que resulta fácilmente dañada,
produciendo parálisis traseras más o menos
acusadas.
El 4% restante de los puyazos se reparten por las paletillas
(produciendo cojera), en la unión del cuello y el tronco
(limitando los movimientos laterales de la cabeza), y en otras zonas
más o menos próximas (provocando diversas
lesiones). Estos lugares son principalmente los señalados
como 6 en la figura 2.
Con independencia de las lesiones que provocan a los animales, es
también "curioso" señalar la profundidad de las
heridas que consiguen producir con una puya (cuya longitud hasta la
cruceta, repetimos, es de "sólo" 8,75
centímetros). El informe indica una media de 21,6
centímetros, aunque comenta que algunos puyazos rebasaron
los 30 centímetros (y tenemos informes que certifican
profundidades de hasta ¡42 centímetros!).
¿Puede uno imaginarse cómo consiguen alcanzar
tales profundidades?: utilizando la cruceta a modo de sacacorchos, por
lo que no en pocas ocasiones la vara queda enhebrada en las carnes y no
hay forma de sacarla (recordemos como tiraba el público de
una de tales varas enhebradas, durante la Feria de Sevilla de 1998). De
esta forma, la herida no es sólo profunda, sino
también amplia. ¿Podemos ni imaginar un boquete
abierto en las carnes del toro de 13x21?
Otro dato curioso es lo compasivos que demostraron ser los
señores que redactaron el Reglamento Taurino para con los
toros más jóvenes: los novillos. Para evitar que
pudieran sufrir heridas de tanta consideración, tuvieron el
gesto de ordenar que las puyas que se apliquen a estos animales tengan
3 milímetros menos de longitud (ha leído bien: 3
milímetros menos).
Y no es menos curioso el dato de los mete-saca que recibe el toro en
cada puyazo: una media de 7,4. Eso quiere decir que un toro que recibe
los dos puyazos mínimos reglamentados, sufre en realidad una
media de 15 entradas y salidas de la puya y de 3,57 trayectorias en
cada puyazo (es decir, por cada herida visible en la piel, 3,57 heridas
internas no visibles).
Por todo ello no puede sorprendernos saber que el 80% de los toros
indultados mueren en los días posteriores a la lidia por las
heridas recibidas. En realidad, lo sorprendente es que alguno de ellos
logre finalmente sobrevivir.
Por Luis Gilpérez Fraile, Vicepresidente de ASANDA, Vocal dela FESPAP
¿Desaparecerá la raza de lidia cuando desaparezcan las corridas? He aquí una pregunta que nos hacemos con frecuencia los animalistas y que, con sesgo acusatorio, nos hacen los taurómacos como parte de la argumentación al uso para defender su indefendible afición. Para darnos y poder dar una respuesta razonada, lo primero es sentar la premisa de si en verdad existe el llamado "toro delidia" como raza animal, puesto que si la respuesta fuera negativa, la disyuntiva "sin corridas no hay toros" carece de sentido, ya que no puede desaparecer lo que no existe. Pero no adelantemos conceptos, pues de lo contrario, en breve, nos veríamos envueltos en una maraña de vocablos tales como "especie", "raza", "variedad","encaste", etc., sin saber bien de lo que estamos hablando, que es lo que les suele ocurrir a ellos, los taurinos.
UNOS CONCEPTOS BÁSICOS DE TAXONOMÍA
El "nombre y apellido" de cualquier animal viene definido en zoología por su género y especie [1]. Todos los animales que pertenecen a un mismo género tienen en común una serie de caracteres similares (caracteres genéricos). Así, todos los animales pertenecientes al género Canis, como el perro y el lobo, tienen caracteres comunes suficientemente obvios (en este caso) pero también caracteres diferenciadores [2]. Por ello, el primero pertenece a la especie familiaris (Canis familiaris) y el segundo a la especie lupus (Canis lupus) [3]. Con los bóvidos sucede igual: la vaca y el cebú pertenecen al género Bos, pero la primera es de la especie taurus (Bos taurus) y el segundo de la especie indicus (Bos indicus). Podríamos por tanto decir, en términos generales, que los animales de una misma especie, además de tener los caracteres genéricos propios, se asemejan entre sí tanto como a sus padres, se distinguen de las demás especies del mismo género, y se reproducen entre sí dando descendientes fecundos.
Pero ocurre con mucha frecuencia, que grupos de animales de una misma especie presentan entre sí caracteres que permiten diferenciarlos claramente (por ejemplo, todos los perros son de la misma especie, pero es posible diferenciar con claridad a un caniche de un mastín). En este caso estamos ante un hecho que obliga a categorías inferiores dentro de las especies: son las especies politípicas. Y es en estas subdivisiones donde las normas taxonómicas se muestran más oscuras: las especies se pueden dividir en subespecies y/o en variedades, y estas en subvariedades o biotopos. El uso del sinónimo "raza" por "variedad" es frecuente y correcto. Siguiendo con nuestro ejemplo canino, un galgo sería un Canis familiaris de raza galgo.
Estas normas taxonómicas, un tanto simplificadas para facilitar su comprensión, no tienen otro objeto para nuestros fines que dar una idea de conjunto. Pero es importante señalar que los caracteres que permiten clasificar a un grupo de animales dentro de una misma raza deben cumplir inexorablemente las siguientes reglas:
a) que sean diferenciadores con respecto a las demás razas de la especie (los caracteres que ya se dan en una raza no sirven para describir a otra).
b) que sean estables en el sentido de que se confirmen y perpetúen con la herencia (un carácter que pueda no aparecer en los descendientes, no sirve para describir una raza).
c) que sean susceptibles de descripción científica (un carácter como "proporcionado" no es válido para marcar alguna característica propia de una raza, pues es una apreciación subjetiva).
Mientras que c) es una regla de obviedad racional, a) y b) lo son no sólo por concepto científico, sino también por definición semántica del vocablo "raza": Cada uno de los grupos en que se divide una especie orgánica, formado por individuos que tienen ciertos caracteres comunes que los distinguen de los de los otros grupos de la misma categoría y que se transmiten por herencia (María Moliner).
No cabe duda de que dichas reglas son perfectamente aplicables a nuestro ejemplo canino, pero ¿lo son también a los Bos taurus que se utilizan en la lidia? Antes de dar respuesta, permítaseme esbozar el origen y evolución de dichos animales.
ELORIGEN DE LOS ACTUALES TOROS DE LIDIA.
Su más antiguo predecesor conocido es el Bos planifrons, que vivió durante el plioceno (final de terciario). De él descienden al menos dos especies: el Bos primigenius (o uro europeo) y el Bos nomadicus (o uro afroasiático). Del Bos primigenius, cruzado posiblemente con alguna especie braquícera (de cuernos cortos) aparece sobre el 10000-8000a.d.c. el Bos taurus actual, el cual empieza a diversificarse de tal forma, que ya en el Neolítico (unos 4000 a.d.c.) se conocen no menos de tres diferentes subespecies. A partir de entonces, y en razón de su domesticidad, sufre constantes cruces, muchas veces con la intervención del hombre, que busca variedades para carne, para trabajo y para leche. Y por no remontarnos mucho más allá, ya nos encontramos en la España del siglo XIV, de donde se tienen datos ciertos de que los toros para la lidia se compran a los carniceros [4], los cuales, en razón de su oficio, conocen a los toros que semuestran más bravos de entre las vacadas con las que comercian. Es decir, se escogen ejemplares de razas criadas para carne, no para lidia. Entre estas razas españolas eran frecuentes la Berrenda, la Cárdena, la Salmantina, la Retinta, etc. Son todas razas pertenecientes a la especie Bos taurus, con caracteres fijados a lo largo de siglos e incluso milenios.
Pero algunos ganaderos se dan cuenta de que el criar reses especialmente para la lidia puede ser tan rentable o más que para carne, y a mediados del siglo XVIII comienzan a aparecer las primeras ganaderías de toros para lidia. Estos vaqueros seleccionan, cruzan y mestizan de entre las razas a su alcance, y comienzan a producir toros condenados de nacimiento a la lidia.¿Han creado por tanto una nueva raza del Bos taurus? Ahora estamos de nuevo al principio.
¿EXISTE LA RAZA DE LIDIA?
La respuesta es sencillamente NO, y podemos dar argumentos al respecto. Recordemos que para poder definir una raza se han de cumplir tres reglas, y que si no se cumple aunque sólo sea una de ellas, no puede hablarse de raza. Pues bien, el denominado ganado de lidia no cumple ninguna de las tres:
a) No existen caracteres morfológicos propios de los toros de la hipotética raza de lidia, ya que estos (los caracteres morfológicos de los toros de lidia) son indefinibles por dispares. Descríbase cualquier ejemplar de cualquier ganadería de las que crían toros para lidia, y se podrá comprobar que tal descripción no es aplicable a otros ejemplares de otras ganaderías que crían ejemplares con el mismo fin [5]. Tampoco existen caracteres diferenciadores definibles entre los toros de la hipotética raza de lidia con respecto a otras razas de la misma especie.
b) Los caracteres diferenciadores psicológicos que se le suponen a la hipotética raza de lidia (principalmente la difícilmente definible "bravura") no parecen perpetuarse de forma regular con la herencia, hasta tal punto que la inmensa mayoría carece ellos, según denuncian los propios taurómacos. De lo contrario, las tientas serían innecesarias, y todos los toros nacidos de padres "bravos" serían igualmente bravos. Tampoco parecen perpetuarse los caracteres morfológicos: observando fotografías de ejemplares de toros bravos de distintas épocas, incluso de las mismas ganaderías, puede observarse que presentan características morfológicas muy diferentes.
c) No conocemos ni una sola descripción científica de los caracteres diferenciadores de la hipotética raza de lidia. Y ello a pesar de haber consultado una muy amplia bibliografía. La razón es sencilla: no puede ser descrito lo que es inexistente. Tan es así, que ni en el propio Reglamento de Espectáculos taurinos se describen, limitándose a prohibir que se lidien reses que no estén inscritas en el Registro de Empresas Ganaderas de Reses de Lidia, y que las mismas tengan las características zootécnicas de la ganadería a la que pertenezcan [6].
Por todo ello, habría que decir que la raza de lidia sólo existe como idea u objetivo a alcanzar por los ganaderos interesados, y ello aceptando que exista un fenotipo [7]ideal, lo cual no es cierto en tanto que el concepto de "toro de lidia", tanto en el aspecto morfológico como en el psicológico, viene cambiando a lo largo de los tiempos de acuerdo con las modas taurómacas de cada momento.
La afirmación de que no existe la raza de lidia, no es evidentemente sólo nuestra. Por ejemplo, el que es posiblemente el más completo y documentado trabajo publicado sobre las razas autóctonas españolas [8], dice al efecto: "El ganado de lidia constituye en España una heterogénea población bovina a la que es bastante dudoso integrar dentro de raza, ya que la única característica que se les puede asignar en común es su capacidad para mostrar un temperamento agresivo, que los aficionados a la fiesta de los toros llaman bravura... Por ello, es dudoso integrar esta diversa población bovina dentro del concepto de raza."
¿QUÉ SON ENTONCES LOS TOROS DE LIDIA?
Es indudable, y ya lo hemos señalado anteriormente, que las actuales razas bovinas españolas son el resultado de cruces de otras razas más antiguas, y éstas el resultado de cruces y/o diversificación de especies aún anteriores. Es decir, que en un momento dado se partió de animales mestizos hasta que sus caracteres (aquellos que sus"creadores" consideraron idóneos para sus fines) se fijaron por selección artificial para dar lugar a una raza propiamente dicha. La razón por la que los caracteres de lasr azas autóctonas se fijaron en su día y los de los toros de lidia no, hay que buscarla no ya en el tiempo que necesariamente tiene que transcurrir para que ello ocurra (con más de dos siglos ha habido tiempo suficiente para ello) sino en los propios intereses del negocio taurino.
Si desde un primer momento (o incluso en tiempos posteriores) se hubiera decidido el prototipo de toro que se quería alcanzar, a buen seguro que hoy existiría una raza de torode lidia. Pero las modas y los intereses han conducido a los ganaderos a continuar mestizando continuamente [9], de forma que los toros de lidia de hoy no se parecen a los de ayer, estos a los de anteayer, y tampoco se parecerán a los de mañana de continuar en el mismo camino.
En definitiva: los toros de lidia actuales no son sino animales mestizos que no pertenecen a ninguna raza determinada, y sólo para fijar un concepto que sirva de referencia, me permito definirlos como animales pertenencientes a diversas pseudorrazas de Bos taurus, con la característica frecuente,indefinible científicamente, de manifestar una agresividad instintiva cuando son provocados o acosados", característica que comparten con otros muchas especies e incluso con ejemplares de otras razas bovinas.
¿SON LOS TAURINOS SINCEROS CUANDO SE PREOCUPAN POR SU POSIBLE DESAPARICIÓN?
Es evidente que a los taurinos lo que les preocupa es la desaparición de las corridas, no de los toros: a unos, los simples aficionados, porque perderán su divertimento; a otros -ganaderos, críticos, matadores, etc.- porque perderán su negocio. Pero ni a unos ni a otros les interesa la suerte de las pseudorrazas de lidia. Y para hacer esta afirmación me baso en las siguientes evidencias:
a) Muchas pseudorrazas se han perdido ya y otras se seguirán perdiendo, de forma provocada, y no por ello ponen el grito en el cielo[10].
b) Varias razas bovinas autóctonas (verdaderas razas) han desaparecido en estos últimos años (campurriana, pasiega, lebaniega, etc.) y otras muchas se encuentran en peligro eminente de desaparición (albera, blanca cacereña, cachena, murciana, etc.) y no son precisamente los taurinos los que destacan pidiendo su protección.
¿DESAPARECERÁN LAS PSEUDARRAZAS DE LIDIA CUANDO DESAPAREZCAN LAS CORRIDAS?
Los toros bravos no existen porque existan las corridas, sino al revés: las corridas existen porque existían toros bravos. Recordemos que los primitivos ganaderos de bovino intentaron durante siglos erradicar ese carácter de bravo de entre su ganado, seleccionando a los animales más mansos y, por tanto, más manejables. Y aun así, en el siglo XVIII los primeros ganaderos de reses para lidia se encontraron con ejemplares cuyo gen de bravura no había desaparecido. Todavía hoy existen ejemplares entre las ganaderías de toros de carne, que manifiestan una instintiva agresividad cuando son acosados o provocados [11]. No hay, por tanto, motivos para dudar de que dicho carácter se perpetuará aún durante mucho tiempo, de forma natural, sobre todo si no se selecciona en sentido contrario.
Por tanto es primordial velar por la conservación de las razas bovinas autóctonas españolas, verdadera riqueza zoológica y zootécnica de nuestro país, antes que por las pseudorrazas de lidia. Se calculaque el 32% de las primeras se encuentran en inminente peligro dedesaparición, y el 38% en peligro moderado de desaparición [12].
En cuanto a las pseudorrazas de lidia, con un valor ecológico mucho menor que las anteriores, su supervivencia a las corridas es un simple problema de voluntad. De momento habría que decidir qué fenotipos se desean perpetuar para impedir a los ganaderos que continúen haciéndolos desaparecer. No olvidemos que el propio negocio taurino es en estos momentos su peor enemigo. Una vez establecidos los caracteres diferenciadores de la raza de lidia, sólo deberían ser inscritos en el Libro Genealógico dela Raza Bovina de Lidia los ejemplares que los tuvieran, y en pocos años ya sí podría hablarse de la raza de lidia.
Y existiendo una raza de lidia, su protección en dehesas al efecto sería económico y sencillo. Mucho más que la protección de otros animales en peligro de extinción (como linces, lobos u osos [13]) que se ha mostrado posible.
Y tampoco hay que olvidar que, incluso sin ser utilizados para la lidia, las actuales pseudorrazas de lidia son económicamente rentables como productoras de carne, o al menos tan rentables como muchas razas españolas de cría extensiva [14]. Es decir, son una verdadera alternativa de producción para terrenos que no permiten mantener otras razas más delicadas, aunque su manejo resulte mucho más complicado.
En resumen: las pseudorrazas de lidia no tiene porqué desaparecer si las corridas fueran abolidas, y no hay duda de que quienes ahora abogamos por su abolición seríamos los que a partir de entonces lucharíamos por la protección de tan bellos y magníficos animales.
NOTAS:
[1] Es la llamada nomenclatura binominal o linneana. Consiste en dos palabras latinas o latinizadas, de las cuales la primera se escribe en mayúscula y designa el género, y la segunda en minúsculas y designa la especie. Estas normas internacionales están recogidas en el CódigoInternacional de Nomenclatura Zoológica.
[2] Aunque no tantos como, por ejemplo, entre el lobo y el zorro o el perro y el zorro. Es por ello que las tres especies pertenecen a un amisma familia (la de los cánidos) pero sólo elperro y el lobo son del mismo género (el zorro pertenece al género Vulpes)
[3] La especie es la más representativa de las categorías taxonómicas, y se puede definir como "un conjunto de poblaciones naturales que pueden hibridarse entre sí, real o potencialmente" (Mayr). En lenguaje común, la especie se designa por un sustantivo concreto: perro, lobo, vaca, etc.
[4] por ejemplo, en 1487, en Sevilla se dió una corrida de toros "ocho de los cuales se tomaron al carnicero Juan Ruíz, pagándoselos a 2.500 maravedís cada uno" (LosCaireles de Oro, de Pascual Millán)
[5] La descripción usual de una raza bovina incluye, almenos, la alzada, peso medio, proporciones, forma de la cabeza, forma de la cornamenta, capas y colores. Frecuentemente, también, color de las mucosas, forma del morrillo y la papada, etc. Como cualquiera puede comprobar, todas estas características son muy dispares en los toros que se crían para lidia. Para muchos autores taurinos, los caracteres diferenciadores de los toros delidia no son morfológicos, genéticos o fisiológicos, sino ¡psicológicos! Por ejemplo, para Filiberto Mira un toro de lidia es aquél que tiene "una salida alegre y pronta del chiquero, remata a tope en los tres burladeros, dobla humillado y con recorrido al ser toreado de capa..., etc.,". Estos criterios son evidentemente inaceptables taxonómicamente. Otros, como Manuel Prieto y Prieto, señalan los que deben ser los caracteres típicosde las razas vacunas de lidia, pero terminan recomendando para distinguirlas ¡las señales o marcas y las divisas!.
[6] Hay que señalar que lo de "características zootécnicas" es un camelo semántico: zootecnia es "el conjunto de conocimientos relativos a la cría deanimales domésticos y práctica de esosconocimientos" y, por tanto "características zootécnicas" no tiene sentido. Tambiénhay que señalar que para inscribirse en el Registro de Empresas Ganaderas de Reses de Lidia, al interesado no se le exige que cuente con reses de la raza de lidia, sino con reses inscritas en el Libro Genealógico de la Raza Bovina de Lidia, en el cual se inscriben las reses pertenecientes a las ganaderías inscritas como Empresas Ganaderas de Reses de Lidia. Una pescadilla que se muerde la cola, precisamente por no poder definir científicamente las características de la hipotética raza de lidia.
[7] fenotipo: conjunto de propiedades genéticas,estructurales y funcionales de un organismo.
[8] Miguel A. García Dory, Silvio MartínezVicente y Fernando Orozco Piñán, Guíade campo de las razas autóctonas españolas(Madrid, editorial: Alianza Editorial, 1990), 228.
[9] Es suficientemente conocido que las "figuras" del toreo escogen o vetan ganaderías según sus toros se acomoden, o no, a sus formas de torear. Y esto ya ocurre desde la aparición de las primeras ganaderías de toros de lidia, siendo famoso el memorial suscrito por Illo y Costillares (dos famosos matadores del siglo XVII) exigiendo a la autoridad que no comprara toros de la raza castellana para los espectáculos donde debía intervenir. Estas exigencias de las "figuras" han ido llevando a los ganaderos a producir toros al dictado de las modas.
[10] Hasta tal punto, que de las ocho pseudorrazas del siglo XVII (diez, según otros autores) -y por pseudorrazas originarias nos referimos a las ocho o diez ganaderías que comenzaron a criar toros con el exclusivo fin de dedicarlos a la lidia, y que estaban formadas por ejemplares de razas autóctonas españolas- no queda hoy una sola ganadería que conserve ejemplares no mestizados varias veces: es decir, que han desaparecido todas. Inclusive se puede afirmar que de algunas de aquellas, ni la sangre en sus descendientes queda por haberse extinguido en las ganaderías que las llevaban: por ejemplo, de la vazqueña, de la raso-portillo, de la jijonesa, etc.
[11] Tan es así, que en muchos festejos populares, hasta la entrada en vigor del nuevo Reglamento Taurino -que lo prohibe para velar por los intereses de los poderosos ganaderos de bravo-, se venían utilizando toros de ganaderías de carne, los cuales, si estaban bien elegidos, mostraban tanta bravura como los criados como bravos.
[12] En la actualidad quedan 27 razas bovinas autóctonas españolas. De 9 de ellas quedan menos de 1.000 ejemplares. Se tienen datos ciertos de que no menos de 4 razas ya han desaparecido.
[13] Los osos fueron utilizados en España, durante siglos y hasta bien avanzado el siglo XX, en espectáculos taurinos. Abolida dicha "manifestación cultural", los osos no han desaparecido.
[14] El rendimiento cárnico de las reses de ganaderías de lidia está en torno al 57%. Las de carne en pastoreo, en torno al 55%.
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LA RAZA DE LIDIA SIGUE SIN EXISTIR
Por
Luis Gilpérez Fraile
Quienes hayan leído nuestro artículo
“La presunta raza de lidia” recordarán
que manteníamos, entre otras, dos tesis:
a) Que la raza de lidia no existía, y
b) Que para que pudiera existir en un futuro, habría que
decidir previamente su prototipo racial.
No vamos a repetir de nuevo los razonamientos expuestos en el
mencionado artículo para apoyar tales afirmaciones, tanto
más que la reciente publicación del Real Decreto
60/2001, de 26 de enero sobre prototipo racial de la raza bovina de
lidia (Ministerio del Interior, BOE nº 38 del 13 de febrero de
2001) confirma con rotundidad lo acertado de nuestras tesis. Pero si
hasta febrero de 2001 no se han establecido los criterios
básicos de determinación del prototipo racial del
toro de lidia, la promulgación del Real Decreto tampoco
significa que a partir de esa fecha hayan quedado establecidos, porque
lo increíble es, que el tal Real Decreto constituye la
más tremenda agresión a las leyes de la
taxonomía que nunca hubiéramos podido imaginar.
¿Por qué decimos esto?: Recordemos que los
caracteres que permiten clasificar a un grupo de animales dentro de una
misma raza deben cumplir inexorablemente las siguientes reglas:
a) que sean diferenciadores con respecto a las demás razas
de la especie (los caracteres que ya se dan en una raza no sirven para
describir a otra).
b) que sean estables en el sentido que se confirmen y
perpetúen con la herencia (un carácter que pueda
no aparecer en los descendientes, no sirve para describir una raza).
c) que sean susceptibles de descripción
científica (un carácter como "proporcionado" no
es válido para marcar alguna característica
propia de una raza, pues es una apreciación subjetiva).
Pues bien, ¡el aludido Real Decreto no establece ni uno solo
de tales caracteres que cumpla ni una sola de las citadas reglas!.
¿Y por qué no lo hace? Pues por la sencilla
razón de que, en vez de definir el prototipo de toro de
lidia que se desea establecer (para a largo plazo poder contar
efectivamente con animales que pudieran ser clasificados como
pertenecientes a la raza de lidia) lo que hace es definir el morfotipo
de las ganaderías actuales, que en absoluto constituyen una
raza sino un grupo de animales mestizos pertenecientes a diversas
pseudorazas de Bos taurus, con la característica frecuente,
indefinible científicamente, de manifestar una agresividad
instintiva cuando son provocados o acosados, característica
que comparten con ejemplares de otras razas bovinas e incluso con otras
muchas especies. Las razones para este despropósito son
fáciles de adivinar: si se estableciera un morfotipo con
criterios científicos,
a) el resto de ejemplares de las ganaderías de lidia no
podrían ser inscritos como toros de lidia...
b) los ganaderos no podrían continuar adaptando sus animales
a las exigencias de los matadores de turno.
UN
EJEMPLO
Todos sabemos lo que es un “chucho” y
también sabemos que los “chuchos” no
constituyen una raza de perros, sino, al contrario, que en su conjunto
presentan caracteres morfológicos indefinidos. Pueden ser
grandes o pequeños, oscuros o claros, con pelo largo o
corto, cabeza grande o chica, etc.
También sabemos que se podría crear una nueva
raza y denominarla “chucho”, pues al fin y al cabo
todas las razas de perros se han iniciado poco más o menos
así: cuando se ha deseado, se ha establecido un morfotipo
determinado y se ha procedido a una cuidadosa reproducción
hasta fijar la raza. Pero lo que resultaría
estúpido sería, para crear la raza
“chucho”, limitarse a definir los morfotipos de los
actuales perros a los que denominamos “chuchos”, ya
que la práctica totalidad de los perros de todas las razas
del mundo podrían clasificarse en la nueva raza
“chucho”. En otras palabras, en vez de definir una
raza se habría definido la especie Canis familiaris.
Pues bien: tal estupidez es la que se refleja en el Real Decreto que
comentamos: prácticamente cualquier ejemplar de carne de las
razas bovinas españolas podría clasificarse como
perteneciente a la supuesta raza de lidia, si se aplican los criterios
que el mismo establece.
NO
EXAGERAMOS
Para constatar que no exageramos en absoluto, basta leer el Real
Decreto: comienza definiendo su morfología (la de la raza de
lidia) como uniforme en lo primordial, pero considerablemente variada
en aspectos accesorios. Desde luego en ningún momento
explica qué es lo primordial. Continúa
describiendo los caracteres por regiones: cabeza (de perfil
predominantemente subcóncavo pero igualmente puede ser recto
e incluso convexo), cuello (la papada aparece desarrollada en algunos
ejemplares y apenas resulta perceptible en otros), etc. Pasa a
describir la piel (presenta un grado de desarrollo variable), el pelo
(aspecto diferente), las mucosas (generalmente oscuras pero
también claras), y el color (muy variopinto). Y termina
estableciendo el prototipo racial por castas (es decir,
¡prototipo de raza por razas!), de las que admite seis (la
casta es, por definición, sinónimo de raza);
encastes, admitiendo hasta diecinueve diferentes (encastar es mejorar
una raza cruzando sus ejemplares con otra); cuatro líneas
(serie de animales enlazados por parentesco) y tres cruces (que no
explica cómo distinguirlos de los encastes), formando con
todo ello un cajón de sastre heterogéneo e
ilimitado. Pero los legisladores de este original Real Decreto y sus
bodoques asesores debieron pensar que, a pesar de tanta
indefinición, aún podría
habérseles quedado algo fuera del tintero, y decidieron
rematar la faena con una guinda de perspicacia, de forma que, burla
burlando, añadieron un apartado final, paradigma de lo que
no es la taxonomía. Dice así:
“Además de los prototipos definidos,
típicos de las distintas castas fundacionales y encastes,
existen en la raza de lidia numerosas ganaderías creadas
basándose en cruces más o menos fijados entre
algunos de estos. Tales cruces dan lugar a animales con
características morfológicas diferentes,
variables y más o menos próximas a los encastes
de los que derivan.”
En otras palabras, que con un poco de habilidad, los ganaderos de lidia
podrán clasificar a sus cabras como animales de lidia,
bastando para ello, por ejemplo, afirmar que proceden del encaste
Parladé, porque el tal encaste queda definido así:
“Dichos encastes [los Parladé] han evolucionado
morfológicamente por separado y constituyen individualmente
prototipos morfológicos distintos, de los que
sólo se conservan entre sí ciertos rasgos
comunes. Por esta razón no puede describirse un prototipo
específico de Parladé”.
En definitiva y afortunadamente, en lo que se refiere a las pseudorazas
de lidia las cosas han quedado como estaban. Y en lo que se refiere al
nivel de dignidad de la profesión veterinaria
española, y esto lo decimos con evidente pesar,
también.
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INSTRUMENTOS DE TORTURA TAURINA
Por
Luis Gilpérez Fraile, Vicepresidente de ASANDA, Vocal de la
FESPAP
En las corridas de toros se utilizan diferentes instrumentos (puyas,
banderillas y estoques) específicamente diseñados
para lo que los taurinos denominan con los eufemismos de "castigar a
los toros" y "suerte suprema". A primera vista parecen instrumentos
toscos y simples, pero un estudio más detenido nos demuestra
que son herramientas concebidas minuciosamente para realizar su
"trabajo", Como hemos podido comprobar, ni muchos de los mismos
taurófilos conocen el porqué de estos
diseños y los efectos que provocan. El propio
marqués de Sade envidiaría tanto ingenio al
servicio de la tortura.
LA
PUYA
Si un profano tuviera que diseñar un objeto punzante para
"picar" el morrillo de un toro, seguramente se decidiría en
primer lugar por la forma cónica, como la punta de un
lápiz. Pero en la práctica se
encontraría con dos problemas: por un lado, para mantenerla
afilada tendría que recurrir al mismo o similar
procedimiento que se utiliza para afilar lápices, y
ésa es una operación difícil de
realizar a una punta de acero. Por otro lado, al clavar una puya
cónica en el morrillo, se infringirían heridas
tan profundas y anchas como la longitud y anchura de la puya, pero poco
sangrantes, ya que dicha forma geométrica se introduce con
facilidad entra las fibras musculares, apartándolas sin
cortarlas.
Para solucionar el problema del afilado, la puya taurina recurre a la
forma piramidal, con tres aristas (figura 1) Así, con una
simple lima se pueden tener los filos siempre a punto y el extremo tan
punzante como se quiera. Pero sobre todo, este diseño se
introduce en el músculo cortando las fibras en vez de
separándolas, y la herida provocada es por tanto mucho
más sangrante. Sin embargo aparece un nuevo inconveniente:
como la dirección en la que empuja el toro y la que empuja
la puya son casi opuestas, la resultante para un instrumento con filos
cortantes sería hacia la penca o zona trasera del animal. Es
decir, provocaría un tajo que abriría el lomo del
toro en dos, y un animal herido así, presentaría
un aspecto excesivamente espectacular. Otra vez la inventiva taurina
encuentra solución[1]: la pirámide se reduce a
una pequeña punta de 24 milímetros de largo,
seguida inmediatamente de un cilindro de madera de 6
centímetros de largo, sobre el que se envuelve un cordel de
cáñamo de 3 milímetros[2]. Ahora
tenemos una punta piramidal que entra cortando el músculo
pero, inmediatamente, a medida que el picador empuja, comienza a
introducirse la zona encordada, impidiendo que los filos tajen
lateralmente. Y con una ventaja añadida: el encordamiento se
comporta como una sierra de dientes abiertos, causando un destrozo
importante en el músculo y en sus vasos
sanguíneos, y por tanto, una hemorragia enorme.
Pero
aún queda otro detalle que, en su minuciosidad, el
Reglamento no olvida[3]: la vara en cuyo extremo se monta la puya, debe
estar alabeada (torcida) y la puya montada de forma que una de las
caras de su pirámide quede en el sentido de la parte
convexa. ¿Para qué esto? Pues para que la puya,
antes de que pueda cortar superficialmente sobre la piel del animal
cuando se produce el encuentro con la misma, se introduzca con rapidez
dentro del músculo, ya que el aludido alabeo obliga tanto a
que la puya mantenga una trayectoria menos aguda (como si el picador
estuviera situado a mayor altura) como a que ninguna de sus tres
aristas pueda tajar hacia la penca (figura 2). Repetimos que el
Reglamento muestra una minuciosidad envidiable para cualquier
sádico.
Y esto no lo es todo. ¿Cómo explicar que una
puya, con una longitud total hasta el tope de 8,4
centímetros, y una anchura máxima de 3
centímetros, pueda causar heridas de entre 20 y 40
centímetros de profundidad, y de unos 9 de anchura?[4]. La
propia blandura de un músculo como el morrillo, que cede
hundiéndose bajo el peso del picador sobre el breve tope de
la puya (el llamado efecto "acordeón") o el acertar un
segundo puyazo sobre el agujero ya provocado por el anterior, es a
veces suficiente. Pero en caso necesario, interviene la pericia del
picador, que si recibe la pertinente orden del matador, inicia un
movimiento de vaivén con la vara[5], al tiempo que empuja
lateralmente para agrandar la herida. Cuando consigue que uno de los
extremos de la cruceta que hace de tope (y que sólo
sobresale 5 centímetros por cada lado) se cuele por el
boquete, lo aprovecha como punto de apoyo y ya puede profundizar lo que
quiera, manejando el tope como un sacacorchos[6] ("barrenar" en su
jerigonza). Claro que tiene que cuidar que cuando el toro se separa, no
se engarfie la cruceta en la carne y le arranque la vara de las manos,
lo cual ocurre de vez en cuando. El que en ocasiones un toro resulte
muerto por los puyazos[7], o más frecuentemente quede cojo o
semiparalizado por haberle machacado la escápula o una
vértebra[8], no deja de ser un "accidente", acaso
intencionado, pero que desdice poco de un refinado instrumento que
cumple perfectamente su cometido: desangrar parcialmente al toro,
reducir considerablemente su fuerza, obligarle a humillar la cabeza y
permitir al matador simular su valentía.
LAS
BANDERILLAS
El que haya tenido que presenciar una corrida de toros,
habrá observado que los palos de las banderillas ocasionan
ciertas incomodidades a los matadores: les golpean en el pecho y, a
veces, en la cara. Por ello leímos en cierta
ocasión la propuesta de un aficionado, sugiriendo el
fabricar las banderillas de forma que los palos cayesen al suelo una
vez que la parte metálica se hubiera clavado en la carne del
animal. Eso demuestra que dicho aficionado, al igual que otros
muchos[9], no tienen ni idea de como "funcionan" las banderillas.
El
pincho de acero, por sí mismo, representa poco "castigo"
para el toro. Sus 60 milímetros de largo[10] (80 en las
banderillas negras[11]) provocan un dolor fuerte e inmediato, pero
breve. Si no entra por el mismo boquete producido por un puyazo
anterior, no puede alcanzar ningún órgano
vital[12]. Pero su primer refinamiento está precisamente en
el palo: una vez que el hierro ha entrado en el músculo,
cualquier movimiento del toro se traduce en una oscilación
del palo, oscilación que éste (el palo) transmite
como un brazo de palanca al hierro. Así, el hierro no deja
de hurgar, cortar y herir por dentro, provocando lo que debe ser un
continuo tormento: Para que la banderilla no se desprenda de una herida
cada vez más amplia, en su punta lleva un arpón
de 16 milímetros de ancho (20 en las negras) similar en las
formas a los anzuelos de pescar (figura 3) Este arpón se
engarfia de tal manera en la carne, que, para quitarlo, los
banderilleros tienen que auxiliarse con frecuencia de alicates.
Estamos por lo tanto ante otro instrumento muy refinado, que cumple su
trabajo de una manera oculta y silenciosa, pero con total eficacia.
EL
ESTOQUE DE MATAR
Sorprendentemente, el Reglamento Taurino es muy parco en la
descripción de este mortal instrumento. De él
sólo dice que "tendrá una longitud
máxima de acero (sic) de 88 centímetros desde la
empuñadura a la punta" (artículo 66.1 del citado
Reglamento). Aparte de evidenciar que tampoco la sintaxis es un punto
fuerte de los taurinos, deja en el tintero dos
características esenciales que diferencian el estoque
taurino del original estoque. En primer lugar, la hoja, de anchura no
especificada, lleva sus aristas biseladas en el mismo sentido que el
tope de la empuñadura (el verdadero estoque es simplemente
una varilla aguzada). Esto permite que se pueda introducir con
facilidad entre las costillas del toro a la vez que provoca graves
lesiones internas con sus cortes laterales. El considerable aumento de
peso que provoca esta forma con respecto a la original, lo suplen los
matadores utilizando estoques de madera excepto en el momento preciso
de "entrar a matar" (para lo cual deben presentar certificados
médicos dando fe de lesiones en las muñecas,
certificados que en estos momentos poseen la totalidad de los matadores
en activo...).
Pero la mayor muestra de ingenio se encuentra en la pronunciada
curvatura que presenta el último tercio de la hoja. El
objetivo ideal del matador es clavar el estoque en el
corazón del toro, o en su defecto, cortar los grandes vasos
sanguíneos que lo rodean. Pero ocurre que el
corazón de estos bóvidos se encuentra en un lugar
poco accesible del tórax, prácticamente entre los
húmeros (fig. 4). Alcanzar este punto vital desde arriba,
exige que un estoque recto entre muy vertical, entre las
escápulas y evitando la columna vertebral, es decir, exige
que el cuerpo del matador quede momentáneamente entre los
pitones del toro. Para evitar tanto riesgo, la punta curvada permite
que la estocada sea tendida, ya que el trayecto que describe en el
interior del tórax autodirige la punta del estoque hacia el
corazón. Ya sabemos que estas estocadas de efectos
rápidos son escasísimas, pero ello no debe
atribuirse a defectos de diseño, sino a falta de habilidad o
valentía del matador. Dicha falta de habilidad o
valentía se sustituye por una práctica
exteriormente muy visible, pero cuya finalidad muy pocos espectadores
conocen. Nos referimos al "marear al toro"[13], es decir, a presentarle
capotes alternativamente a derecha e izquierda, inmediatamente
después de haberle sido clavado el estoque. La
presentación alternativa de capotes provoca que el animal
mueva su tercio delantero al mismo ritmo, y eso es todo lo que
exteriormente puede observarse. Pero ¿qué ocurre
dentro de su tórax? Veamos (figura 4): las estocadas que no
tienen efectos rápidos (es decir, casi todas) pueden haber
sido demasiado "tendidas" (hiriendo hígado y/o panza),
"traseras" (hiriendo pulmones y/o esófago), "delanteras"
(hiriendo pulmones y/o esófago y/o tráquea), o
poco profundas o "atravesadas" (hiriendo pulmones). Pero si el animal
mueve su tórax con el estoque dentro (que recordemos, tiene
filos cortantes y el extremo curvo) se produce una verdadera
"carnicería" interior (cuyos detalles obviamos) y que
exteriormente, a veces, se evidencia por los vómitos de
sangre. Y ese movimiento es precisamente el que provoca ese
eufemismo de "marear" al toro con los capotes. Si se me permite la
grosería, tendría que decir
¡coño con los mareos...! Por eso siempre nos ha
resultado milagroso que un toro pueda llegar a ser devuelto a los
corrales por superar el plazo de agonía (quince minutos
desde el inicio del tercer tercio, es decir, desde que comienzan los
intentos de darle muerte). Desde luego no es culpa de este refinado
artefacto conocido como "estoque de matar".
EL
ESTOQUE DE DESCABELLAR
Al descabellar se trata de seccionar la médula espinal para
paralizar completamente al animal (como consecuencia de dicha
parálisis, su muerte sobreviene unos minutos
después[14]). Pero si la médula no es seccionada
completamente, la parálisis también es parcial, y
ello da lugar a esas dantescas imágenes de toros moribundos
con movimientos agónicos pronunciados.
Es decir, que por un lado se necesita un instrumento similar a la
"puntilla", esa especie de puñal utilizado de antiguo (y
aún hoy, ilegalmente) en los mataderos para el sacrificio de
reses, pero que no exija en su manejo tanta proximidad al animal, y que
haga un corte lo más ancho posible pero sin dificultar su
introducción entre las vértebras.
Todo ello lo consigue el estoque de descabellar, que es similar al de
matar pero con el extremo sin curvar y con una cruceta que hace de tope
a 10 centímetros de la punta, es decir, como una puntilla a
distancia[15]. Si el matador logra introducirlo entre el espacio
intervertebral del atlas, el animal cae fulminado (pero consciente)
cuando el corte de la médula es total. Si es parcial, puede
rematar el trabajo imprimiendo al estoque un movimiento lateral, con la
cruceta como punto de apoyo (nótese por tanto que la cruceta
no sólo tiene la misión de que el estoque no
profundice más de lo debido y atraviese la garganta del
animal, sino también la de brazo de palanca). Una vez el
toro en el suelo, bien por efecto del estoque de matar bien por el de
descabellar, el puntillero culmina el sacrificio con la puntilla. Para
terminar, baste decir que este método de sacrificio
está prohibido en toda la Unión Europea por su
extrema crueldad.
OTROS
INSTRUMENTOS DE TORTURA TAURINA
Ya hemos mencionado la puntilla, que no describimos por no tener
ningún refinamiento especial (quizá por no ser un
instrumento específico de tortura taurina, sino un simple y
antiguo útil de matarife). Pero aún hay una larga
lista de utensilios utilizados por los rejoneadores, cuyo
único refinamiento destacable es el disimulo. Y nos
explicamos: si se ha tenido la inoportunidad de presenciar uno de tales
espectáculos, posiblemente le ha llamado la
atención cómo el "caballero" portaba y clavaba en
el lomo del toro diversos palitroques semejantes a largas banderillas,
con una pequeña punta metálica que, sin embargo,
provocaban la muerte, o casi, del animal. ¿Cómo
es posible que con un `pincho tan pequeño se pueda matar a
un toro? El secreto está en el "disimulo". Aunque los
rejoneadores también utilizan banderillas ordinarias (con
palo de 80 centímetros), banderillas cortas (con palo de 35
centímetros), banderillas rosas (con palo de 20
centímetros), farpas (especie de banderilla con
arpón de 7 centímetros) y rejones de castigo
(especie de lanza con cruceta a 24 centímetros), con lo que
verdaderamente causan la muerte del animal es con los denominados
rejones de muerte, especie de estoques rectos con hoja de doble filo de
65 centímetros de largo por 2,5 de ancho, de los que pueden
clavar cuantos sean capaces en el plazo de cinco minutos. Pues bien,
dichos rejones llevan disimulada su hoja bajo un papel de colorines,
del que sólo asoma una pequeña punta, de forma
que el público no pueda percibirse de la verdadera longitud
del hierro. Describir las heridas que producen en el tórax
del animal, mientras corre tras el caballo, unas cuchillas de 65
centímetros de largo, suponemos que es innecesario...
NOTAS:
[1]Artículo 64.1 del Reglamento Taurino: Las puyas
tendrán la forma de pirámide triangular, con
aristas o filos rectos; de acero cortante y punzante y sus dimensiones,
apreciadas con el escantillón, serán: 29
milímetros de largo en cada arista por 19 de ancho en la
base de cada cara o triángulo; estarán provistas
en su base de un tope de madera, cubierta de cuerda encolada de 3
milímetros de ancho en la parte correspondiente a cada
arista, cinco a contar del centro de la base de cada
triángulo, 30 de diámetro en su base inferior y
60 milímetros de largo, terminada en una cruceta fija de
acero, de brazos en forma cilíndrica, de 50
milímetros desde sus extremos a la base del tope y un grosor
de 8 milímetros. (v. fig. 1)
[2]Artículo 64.1 del Reglamento Taurino: Las puyas
tendrán la forma de pirámide triangular, con
aristas o filos rectos; de acero cortante y punzante y sus dimensiones,
apreciadas con el escantillón, serán:
29milímetros de largo en cada arista por 19 de ancho en la
base de cada cara o triángulo; estarán provistas
en su base de un tope de madera, cubierta de cuerda encolada de 3
milímetros de ancho en la parte correspondiente a cada
arista, cinco a contar del centro de la base de cada
triángulo, 30 de diámetro en su base inferior y
60 milímetros de largo, terminada en una cruceta fija de
acero, de brazos en forma cilíndrica, de 50
milímetros desde sus extremos a la base del tope y un grosor
de 8 milímetros. (v. fig. 1)
[3]Artículo 65.2 del Reglamento Taurino: La vara en la que
se monta la puya, será de madera de haya o fresno,
ligeramente alabeada, debiendo quedar una de las tres caras que forman
la puya hacia arriba, coincidiendo con la parte convexa de la vara y la
cruceta en posición horizontal y paralela a la base de la
cara indicada. (v. fig.2)
[4]La media de la profundidad alcanzada es de 21,6
centímetros, según el estudio realizado por un
equipo de veterinarios sobre 83 toros lidiados en Madrid.
[5]Según el citado estudio, la media de mete-sacas en cada
puyazo es de 7,4.
[6]Artículo 72.4 del Reglamento Taurino: Cuando la res acuda
al caballo, el picador efectuará la suerte por la derecha,
quedando prohibido barrenar, tapar la salida de la res, girar alrededor
de la misma, insistir o mantener el castigo incorrectamente aplicado...
Como puede observarse en cualquier lidia y como quedó
evidenciado en el estudio de referencia, estas prohibiciones son
invariablemente ignoradas.
[7]Como por ejemplo, y por poner sólo uno entre mil, en la
Feria de Sevilla del 94.
[8]Lo cual ocurre en el 77% de los toros lidiados, según el
mencionado estudio.
[9]E incluso profesionales, pues se han realizado en varias ocasiones
pruebas en dicho sentido, abandonando al "descubrir" que eso no
funciona.
[10]Artículo 63.1 del Reglamento Taurino: Las banderillas
serán rectas y de material resistente, con
empuñadura de madera de haya o fresno, con una longitud de
palo no superior a 70 centímetros y de un grosor de 18
milímetros de diámetro. Introducido en un extremo
estará el arpón, de acero cortante y punzante,
que en su parte visible será de una longitud de 60
milímetros, de los que 40 serán destinados al
arponcillo, que tendrá una anchura máxima de 16
milímetros. (v. fig.3).
[11]Las banderillas negras se aplican para castigar a los toros que no
se han dejado picar bien. Antiguamente se utilizaban para este objetivo
las banderillas de fuego, banderillas que incorporaban una bola de
fuego que ardía sobre el lomo del toro. Posiblemente han
sido eliminadas por el desagradable olor a carne quemada que
producían.
[12]A cada toro se le clavan seis de estas banderillas, pero si
está demasiado "estropeado" por los puyazos, el Presidente
puede autorizar que se le claven sólo cuatro.
[13]El artículo 116 del antiguo Reglamento Taurino
prohibía "a los individuos de las cuadrillas... marear a la
res a fuerza de vueltas o capotazos para que doble más
pronto". El actual Reglamento ha levantado dicha
prohibición, y por lo tanto, lo habitual es ya
también legal.
[14]La actividad cerebral del animal, es decir su consciencia y su
capacidad de sentir, se mantiene entre cuatro y siete minutos
después de serle seccionada la médula.
[15]Artículo 66.2 del Reglamento Taurino: "El estoque de
descabellar irá provisto de un tope fijo en forma de cruz de
78 milímetros de largo, compuesto de tres cuerpos; uno
central o de sujeción de 22 milímetros de largo
por 15 de alto y 10 de grueso, biseladas sus aristas, y dos laterales
de forma ovalada de 28 milímetros de lago por 8 de alto y 5
de grueso. El tope ha de estar situado a 10 centímetros de
la punta del estoque.
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LOS ARQUETIPOS DE LA FIESTA NAZIONAL Luis Gilpérez Fraile
Hemos
sumado otro título "antitaurino" a nuestra
colección: se trata de "Los cuernos" (Sedmay ediciones,
Madrid 1975). Curiosamente su autor es César del Arco,
seudónimo de Manuel Benítez Salvatierra, el que
fuera famoso crítico taurino, prologado por
Mariví Romero, también conocida
crítica taurina.
El libro describe los arquetipos de los distintos profesionales que
intervienen en la Fiesta Nazional. Lamentable y prudentemente, en vez
de utilizar nombres auténticos recurre a apodos ficticios,
aunque con tantos pelos y señales que es fácil
reconocer a los personajes reales que retrata. Pero sobre todo, lo que
es absolutamente reconocible, cierto y auténtico, son los
fraudes, sinvergonzonadas y marrullerías que describe, con
más valor si cabe por venir la denuncia de quien viene: de
un taurino confeso que goza de prestigio en tan oscuro mundo. Si lo que
él denuncia lo denunciásemos nosotros, se nos
acusaría, como poco, de exagerados cuentistas y
fantásticos charlatanes, amén de indocumentados e
ignorantes.
He aquí algunas "perlas" que hemos entresacado del texto del
indicado libro:
El
arquetipo de crítico taurino:
"Va a lo suyo y a llevarse lo del otro, si es posible... lee pocos
periódicos y revistas y ningún libro, porque
dice, y con razón, que para engañar toreros y
hacerles cortes de manga al público, no hace falta
literatura, sino cara... divide a los taurinos en dos bandos: los que
pagan y los que no pagan. A los que pagan, los ensalza, los aplaude; a
los que no pagan, los apalea... Organizó festivales para
cierta entidad religiosa que atendía niños
minusválidos. Se quedó con casi todo el dinero..."
El
arquetipo de apoderado: Los
toros estaban arreglados porque el ganadero no puso la más
mínima pega a las exigencias del apoderado. Y
además, éste se ocupó de drogar
convenientemente a los seis bichos, que llegaron a la muleta casi
dormidos, aparte de que el picador les dió lo suyo
haciéndoles la carioca y tapándoles la salida.
Los toros quedaron bien porque derribaron siempre, en razón
a que los caballos, también arreglados, habían
recibido el consabido pinchazo en los pulmones."
El
arquetipo de ganadero:
"Primero elegir sementales y vacas que no tuvieran muchos cuernos;
luego estudiar un sistema de alimentación que no
proporcionara a los toros excesivas fuerzas... el embarque de las
corridas a las tres de la madrugada, después de dar de comer
y beber a los toros. Así daban veinte o veinticinco kilos de
más en la báscula... otro truco fue purgar a los
toros en la mañana del día de su lidia para
mermar aún más sus fuerzas... y lo del
tablón -dejar caer una puerta de corredera sobre los
riñones del animal- el saco y las inyecciones de droga."
El
arquetipo de empresario:
"triunfaba porque se había prestado a todo, siempre con su
cuenta y razón. En su plaza se habían afeitado
los toros en la mañana de la corrida, al despuntar el alba;
se había usado el portalón, dejándolo
caer en los riñones de los animales; se había
inyectado morfina; se habían pinchado los pulmones de los
caballos de los picadores para restarles fuerzas y lograr que los
débiles toros, cargados de carnes fofas, derribaran en vez
de caerse; se habían cambiado cuernos de toros lidiados, e
incluso cabezas de reses que habían sido muertas como toros,
cuando aún eran novillos. Y en esa maraña ilegal
habían participado todos aquellos que estaban implicados en
la suciedad de la fiesta nacional."
El
arquetipo de torero: "Es un
bandolero de la segunda mitad del siglo XX; como tantos,
consiguió fortuna y con ella, consideración
social, y, lo que es peor, olor de multitudes... designaba las
ganaderías, con la condición de que
habían de someterse a sus leyes. Mandaba afeitar a los
toros, los ponía a régimen de comidas, los
trucaba en el peso y montaba el espectáculo de acuerdo con
su conveniencia. Llegó la cosa hasta cambiar la quijada de
los toros en el desolladero, poniendo otras correspondientes a reses de
cinco años... se había sacrificado desde marzo a
octubre y tenía ganas de juerga, sin olvidar la droga...
Tampoco le era suficiente la sodomía que a veces practicaba
con rubios efebos... Aquello fue una orgía de sangre. Las
gallinas fueron víctimas de una obligada y mortal
prostitución."
El
arquetipo de corrida: "Le
habían afeitado los cuernos por la mañana en el
cajón de curas, le habían soltado sobre los
riñones el portalón no sin antes plantarle en el
anca una inyección de diez centímetros
cúbicos de morfina, mezclada con otro tanto de
cañamón indiano... Un triste jamelgo
salió al redondel y se dirigió al toro... Los
pulmones del animal habían sido perforados por la
mañana con una larga y fina aguja de hacer punto. Y el pobre
tenía una fiebre tan alta, que reducía sus ya
menguadas fuerzas. Era la historia de siempre. Le abarrenó a
placer. La sangre fluía a borbotones del boquete abierto en
el lomo... le estaba haciendo la carioca, o lo que es lo mismo,
abriéndole un tremendo boquete".
Y recordemos: todo esto lo ha dicho un crítico taurino: "No
tengo que decir que cada hecho relatado, cada anécdota, cada
circunstancia, las he tomado del muestrario de la vida. No hay, pues,
imaginación ni fantasía sino -desgraciadamente-
realidad viva, palpable." (Párrafo del propio libro).
Pero dado que todo esto ya lo sabíamos, quizás lo
más curioso de todo el libro sea su epílogo: el
autor razona, que buena parte de todo esto la tienen las sociedades
protectoras de animales extranjeras, que dicen que los taurinos son
bárbaros y primitivos en vez de preocuparse de las guerras y
el hambre en la infancia...
En la biblioteca de ASANDA hay un ejemplar a disposición de
quienes quieran consultarlo.
Esta obra está bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
EL AFEITADO Luis Gilpérez Fraile
Siguiendo
el hilo a la bibliografía del crítico taurino
César del Arco, cuyo libro "Los Cuernos" lo comentamos en el
Documento “Los arquetipos de la fiesta nazional”
ahora hemos podido conseguir un ejemplar de su anterior en el tiempo
“Lidia sin cuernos”, publicado en 1950 (Editorial
Católica Española S.A., Sevilla)
En esta ocasión describe el cómo, el
porqué y el quiénes afeitan a los toros bravos,
además de otras aberraciones con las que la mafia taurina
manipula su fiesta nazional.. En ASANDA tenemos una copia a
disposición del que desee consultarla, pero adelantamos
algunos párrafos sin desperdicio (recuerde el lector que lo
que viene a continuación está escrito por un
taurino)
“Cuando en la prueba de caballos hay uno que mantiene
aún viva su sangre, que no está
esquelético, como suelen salir a los ruedos, los picadores,
en más de una ocasión han pinchado el
pulmón del animal, introduciendo una larga aguja entre las
costillas de éste. Este pinchazo ha provocado una hemorragia
interna y ésta ha congestionado el pulmón del
caballo. Así se ha producido una fiebre que ha mantenido al
caballo en un estado de semiinconsciencia cuando el toro ha arrancado
hacia él. Estos han sido esos momentos en que los
espectadores reparan cómo el caballo se abre de patas y se
afianza en el suelo. Pero esto lo hace porque por enfermo se siente
imposibilitado para encabritarse, lanzar al jinete y huir, que es a lo
que por impulso natural de su instinto de conservación
tiende el caballo siempre.
En otras ocasiones ha sido la morfina inyectada la que ha producido el
estado de semiinconsciencia en el animal, y como se ve, siempre el
truco actúa a favor del individuo para defensa de su
integridad, que es lo que por lo visto a toda costa defienden.
Podría seguir contando cosas de las múltiples que
en contra de lo que debe hacerse se realiza en el patio de caballos,
para después, en el ruedo, cobrar esos puyazos barrenando y
consiguiendo meter una cuarta de palo; pero es tan triste, tan
lastimoso decir lo que le hacen a un caballo... que redimo a los
lectores de esta penosa descripción.
Hoy todo está contaminado. El contagio, por
degeneración de las formas de la Fiesta y por
deformación de los conceptos de los que en torno a ella
viven, ha creado este mundo taurino actual...
Hay quien cree que es lo mismo, pero no es igual
“arreglar” un toro... que
“afeitarlo” tres días antes de ser
lidiado, partirle el cuello y los riñones durante la
operación y tenerlo a dieta absoluta para que en vez de un
toro salga un despojo por la puerta de toriles...
..entonces nadie tenía la ocurrencia de cortarles los
cuernos el día antes de la corrida por la noche; entonces no
tiraban sacos de arena sobre los riñones de los toros y no
se hacían tantas barbaridades como se realizan contra el
pobre animal, con el solo propósito de restarle fuerzas en
pro del lucimiento del torero.
El “afeitar” los toros requiere una serie de
operaciones que han de ser meticulosamente observadas por quien realice
esta operación... Fijado el toro e imposibilitado, entra en
juego el serrucho. Se le corta un centímetro, o dos, o tres;
depende de la dimensión del cuerno. Después, con
una navaja, se afila el cuerno del toro, comenzando por la punta y
buscando la inclinación del asta que acaba siempre en cero
la lasca levantada, al irse la cuchilla aproximando a la mazorca...
Después se emplea la escofina para redondear la punta...
Más tarde se emplea la lima... y finalmente el esmeril... y
por último se le unta cera con un paño o, en su
defecto, grasa del cajón del toro... Un puñado de
tierra, finalmente, ensucia el asta arreglada, que da la
impresión de que es la original del toro.
Hay ocasiones en que el “afeitado” se complica,
porque el “fígaro”, por afán
de cortar el máximo de defensa al toro, llega al
“macho”. Este es el momento en que se produce una
gran hemorragia, que se ataja con un trozo de madera introducido en el
pitón a golpe de mazo. Este trozo de madera es lo que al
final simula la punta del asta, que como después se camufla
con cera o grasa, ofrece las mismas características que el
final del apéndice del toro.
Así, pues, se encuentra en la actualidad la Fiesta. Hay un
tinglado perfectamente organizado para acabar con el toro y proyectar
con hechura de gigante la figura taurina que es enana...
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LA VIDA REGALADA DE LAS RESES DE LIDIA
Por
Luis Gilpérez Fraile, Vicepresidente de ASANDA
Dicen los taurinos que los toros bravos llevan una vida regalada. Que
durante los cuatro o cinco años que viven antes de morir lo
hacen a todo plan, bien alimentados y mejor tratados, y que
sólo al final, durante la lidia, pueden sufrir un poquito
durante apenas quince minutos. Una vida envidiable, vaya.
Es evidente que muchos de sus congéneres tienen peor suerte:
en algunas explotaciones intensivas de bovinos de carne, los terneros
son enjaulados en pequeños cajones de madera y
allí permanecen durante su corta vida sin ver el Sol ni
apenas moverse. Otros terminan en macabros mataderos después
de largas horas de transporte en condiciones infernales y terminan
muriendo apuntillados con agonías muy dolorosas
¡Lástima que los taurinos, tan preocupados por el
bienestar de los toros no nos ayuden en las campañas que
emprendemos para terminar con tales aberraciones!
Pero este no es el tema. Un mal no puede ser justificado por otro. El
asunto es razonar si los toros de lidia disfrutan de verdad de tantos
privilegios.
Hay que empezar por decir que la mayor parte de los animales nacidos en
ganaderías de lidia no llegan a los cuatro o cinco
años: o son lidiados mucho antes en cosos y plazas de pueblo
(con dos o tres años) o son enviados al matadero por
defectuosos, o son hembras y también son sacrificadas si no
se desean como reproductoras. En realidad, menos del 5% de los toros
nacidos en las ganaderías de lidia llegan a los cuatro
años de vida.
Pero fijémonos en los “agraciados”, en
esos pocos que finalmente morirán a los cuatro o cinco
años en un coso taurino. Su destete se produce cuando tienen
unos cuatro meses de edad. Para que no sigan mamando se emplean
diversos métodos. El doctor veterinario Manuel prieto cita,
en su obra “Ganado vacuno”, el empego: untar con
pez ardiente los pezones de las madres para que éstas, a
causa del dolor, impidan a sus hijos mamar...
Cuando cumplen un año son marcados a fuego con el hierro de
la ganadería y el año de nacimiento. Las
quemaduras se hacen “en vivo” y son de enorme
tamaño. En las orejas, también en vivo, se les
practican mutilaciones como signo distintivo de la ganadería.
A los dos años sufren la tienta, a veces por el
método de acoso y derribo, tan traumático que
algunos ganaderos ya lo han abandonado. Y a los cuatro o cinco
años (más bien cuatro cortitos) mueren en la
plaza vomitando sangre mientras los espectadores se divierten (yo
llamaría a eso una muerte poco digna).
Por supuesto, en esos años se les impide cualquier contacto
con las vacas, de modo que los comportamientos homosexuales son muy
frecuentes entre ellos (lo cual no sería
traumático si no fuese obligado).
Finalmente, no parecen llegar en muy buenas condiciones de salud a los
cosos. Según unas estadísticas que han llegado a
nuestras manos de los servicios de inspección veterinaria
franceses, en el ochenta por ciento de las autopsias realizadas a toros
lidiados se encuentran pruebas de sufrir graves enfermedades:
tuberculosis, tumores, hepatitis, etc. Tanto es así, que las
autoridades sanitarias de Colombia han ordenado que todos los toros
españoles lidiados allí sean inmediatamente
incinerados después de la corrida.
En resumidas cuentas: comparando estos hechos con los de la vida de una
persona significaría vivir unos veinte años
sufriendo destete prematuro, alejamiento de la madre, marcaje a fuego,
mutilaciones identificadoras, homosexualidad o castidad obligada y...
muerte por tortura ante un público que lo festeja. La
verdad, todo esto no coincide con lo que se suele definir como
“vida regalada”.
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MENORES EN LOS TOROS
Hace
algunos meses (septiembre del 99) el Defensor del Menor de la Comunidad
de Madrid encargó un estudio sobre las "Posibles
repercusiones psicológicas de las corridas de toros en
niños menores". Las secciones taurinas de los medios de
comunicación no regatearon espacio para "informar" de los
resultados: "No hay bases suficientes para sustentar
científicamente una medida como la prohibición de
entrada de los menores de 14 años en las plazas de toros".
Dicha cabecera fue la más utilizada como resumen del citado
estudio.
Pero acostumbrados a las manipulaciones que sufren las informaciones
cuando tratan de aspectos negativos para la "fiesta más
nazional", quisimos conocer de primera mano las verdaderas conclusiones
del estudio, y tras unas laboriosas gestiones, finalmente hemos
conseguido una copia del mismo: realmente la información
había sufrido graves manipulaciones.
El estudio completo puede descargarse pulsando aquí, pero he aquí
sus datos más curiosos. Aunque antes debemos advertir, para
no caer en la misma falta de objetividad en la que cayeron los
comentaristas taurinos, que sólo extraemos algunas de las
frases más contrarias a la "fiesta nazional": una
visión objetiva del estudio -con independencia de la falta
de objetividad del propio estudio, patente en muchos de sus
realizadores claramente taurófilos y ya denunciada por
algunos psicólogos críticos- sólo es
posible leyéndolo completo.
El estudio, en realidad, es el resumen realizado por D. Enrique
Echeburua de cuatro informes realizados por cuatro equipos diferentes.
Cada uno de ellos ofreció sus comentarios y recomendaciones
y, como ha quedado dicho, el Sr. Echeburua redactó un
informe final pretendiendo resumirlos todos.
Equipo
A: "Por otra parte, la
visión de las corridas de toros puede aumentar la
agresividad (especialmente en los varones de 9 años) la
ansiedad y el impacto emocional de los niños."
Equipo
B: "El que antes de
los 13 años se produzca el visionado va a llevar a los
niños y jóvenes a una
insensibilización, que les va a producir una indiferencia a
la hora de valorar la fiesta nacional de mayores, ya que
buscarán en ella violencia, y no valorarán por
sí mismos".
Equipo
C: "Los niños
menores de 14 años tienen una escasa información
acerca de los acontecimientos taurinos, su opinión acerca de
ellos es mayoritariamente neutra, tendiendo a negativa...".
Equipo
D: "Los niños
mostraban un mayor rechazo hacia el hecho de que al final de la corrida
el toro muera, así como a que durante la corrida se
realizaran actividades como la pica y las banderillas que suponen el
sufrimiento del animal.".
Recomendaciones
del resumen: "...el
niño debe ir acompañado por un adulto, que debe
evitar hacer comentarios de crueldad innecesaria [¿la hay
necesaria? n.d.r.] o mostrar expresiones de regocijo ante el
sufrimiento del animal y ayudarle a ver el aspecto estético
de los espectáculos... Se debe evitar en las
múltiples diversiones en que los toros son protagonistas
(corridas, encierros, capeas, tientas, espectáculos de
vaquillas, etc.) que los adultos o los niños mayores
maltraten a los animales y que los mismos menores sean testigos de este
maltrato.".
A la vista de lo anterior, ¿de dónde puede
concluirse que "No hay bases suficientes para sustentar
científicamente una medida como la prohibición de
entrada de los menores de 14 años en las plazas de toros.?.
Como dice la psicóloga clínica Agurtzane Urias al
respecto (Diario Vasco, 09.99) "ese estudio se cae por sí
mismo".
Y hay otro detalle importante que el Defensor del Menor
señala en su informe, y del que los medios de
comunicación no han dicho ni mu: en dicha
Institución se habían recibido ¡1.848
quejas contra las corridas de toros!, de ellas 1.473 procedentes de
asociaciones españolas. Y dado que no hay tantas
asociaciones animalistas españolas, hay que entender que en
su mayor parte procedieron de otro tipo de asociaciones concienciadas
ya de la crueldad del espectáculo taurino.
EL MITO HEMINGWAY
Por
Luis Gilpérez Fraile
Como venía a decir Julio Llamazares, para justificar la
tortura del animal, los taurinos necesitan, aunque nunca los lean, a
los intelectuales. Y entre los intelectuales más citados por
los taurinos, para justificar su vergonzosa afición,
está el Nobel en literatura Ernest Hemingway.
Yo sin embargo tuve dificultades a la hora de clasificar su
“Muerte en la tarde”[1] en mi breve biblioteca.
Finalmente me decidí a hacerlo en la sección
“antitaurina”. Y no es que dude de que Hemingway, a
pesar de sus escasos y estrambóticos conocimientos taurinos
(adquiridos en apenas seis meses de residencia en España)
pueda ser calificado de taurómaco, sino que estimo que su
“Muerte en la tarde” ha debido de servir para que
muchos extranjeros no iniciados (a los que va dedicado el libro, que es
un “manual” para iniciarse) no se les ocurra
presenciar jamás una corrida de toros. Y es que Hemingway
con su pluma, al igual que Goya con su pincel, no hace sino reflejar lo
que sus ojos vieron. Hemingway, además de describir lo que
vió, describe lo que le contaron: su credulidad ilimitada
hace que en ocasiones confunda la realidad con la ficción.
Hemingway (siempre que los taurinos lo citan para justificarse, tenemos
la firme impresión de que nunca lo han leído)
viene a España por primera vez en la primavera de 1923 para
ver una corrida de toros (del total de 16 a las que asiste en toda su
vida). De aquel espectáculo redacta una crónica
que será publicada ese mismo año en el semanario
Toronto Star.
En dicha crónica, inédita para los lectores en
castellano hasta su traducción, junto con otras, en 1996 por
Temascinco ("La guerra, los toros, Cuba y mi mujer, los reportajes
inéditos en España") Hemingway adelanta uno de
sus juicios sobre la “fiesta” que
seguirá manteniendo el resto de su vida, incluso con
más dureza si cabe: "Tampoco voy a hacer una
apología de la fiesta de los toros. Es una supervivencia de
la época del Circo romano, pero es necesario explicar una
cuestión: la tauromaquia no es un deporte -nunca lo fue-
sino una tragedia: la gran tragedia de la muerte del toro que se
representa en tres actos".
Pero
volvamos a su "Muerte en la tarde":
El
primer lugar, él aceptaba que las corridas de toros son un
espectáculo inmoral
(y quizás por ello le gustaban, como el boxeo, la caza, la
guerra o el alcohol). He aquí algunos párrafos
que lo corroboran:
“Supongo que desde un punto de vista moral moderno, es decir,
cristiano, la corrida es completamente indefendible; hay siempre en
ella crueldad, peligro, buscado o azaroso, y muerte”
(página 7)
“... no estaría mal tener un libro en
inglés sobre las corridas de toros; un libro serio sobre un
asunto tan poco moral puede siempre tener
interés.” (pág. 9)
No
se recata en exponer toda la violencia de la lidia con su lenguaje
narrativo directo:
“Yo he visto todo eso: la gente corriendo, el caballo
destripándose y los elementos de su dignidad pereciendo uno
tras otro, a medida que el animal se destripaba, arrastrando por el
suelo sus porciones más íntimas en una parodia de
tragedia” (pág. 12)
“Los dos gitanos estaban en el matadero entonces, y el
muchacho pidió permiso, puesto que el toro había
matado a su hermano, para matarlo él mismo. Se le
concedió, y empezó por arrancarle los ojos cuando
el toro estaba en la jaula. Luego le escupió cuidadosamente
en las órbitas; lo mató después,
metiéndole un puñal en la espina dorsal, entre
las vértebras del cuello” (pág. 27)
[Esto lo cuenta como cierto...]
“... cuando uno de los caballos fue herido, salió
de su vientre una lluvia de serrín... el serrín
fue metido en el cuerpo del caballo... para llenar el vacío
creado por la pérdida de ciertos
órganos” (pág. 90) [También
esto lo cuenta como cierto]
Despreciaba
a la “fiesta” y a sus protagonistas:
“De todos los asuntos de dinero que conozco, no he visto nada
más sucio que las corridas de toros”
(pág. 80)
“Pero en general, no hay hombre más mezquino con
sus inferiores que el torero” (pág. 80)
“Los toreros pueden tener miedo del toro... y si sienten ese
temos, mandan a los picadores y a los banderilleros que lo
revienten” (pág. 147)
Tampoco
parecía tener mucho aprecio por lo español:
“... los mutilados de profesión, los profesionales
del horror y la limosna que siguen las ferias de españa, una
tras otra, bordean la carretera, agitando sus muñones,
exponiendo sus lacras, exhibiendo sus monstruosidades y pidiendo
limosna con su gorra entre los dientes cuando no les queda otra cosa
para sujetarla; de manera que recorreis ese camino polvoriento, como si
fuera un torneo, entre dos filas de monstruos hasta la plaza”
(pág. 41)
“Si hay un rasgo común al publo español
es el orgullo... Como tienen orgullo, a los españoles no les
importa matar; se sienten dignos de otorgar ese don”
(pág. 244)
Era
consciente de su “cara oculta”:
“Si vais con alguien que esté realmente bien
informado de las corridas y si quereis entenderlas y aprender, siempre
que los detalles no os repugnen, los mejores asientos son, en primer
lugar la barrera...” (pág. 25)
Y
no ocultaba su propia inmoralidad:
“Matar con limpieza y de manera que proporcione placer
estético y orgullo ha sido siempre una de las grandes
satisfacciones de toda una porción de la raza humana. Pero a
causa de que la otra parte, la que no gusta de matar, ha sido siempre
la más coordinada y ha dado la mayoría de los
buenos escritores que han existido, tenemos muy pocos testimonios
escritos de la verdadera alegría de matar”
(pág. 215)
Por todo ello, y por otro mucho que puede leerse en “Muerte
en la tarde”, yo recomendaría a todos los
antitaurinos que tuvieran ese libro a mano, para ofrecer su lectura a
quienes se sientan inclinados a defender la “Fiesta
Nazional”.
[1] Muerte en la tarde, Ernest Hemingway, Círculo de
Lectores s.a. Edición 1969.
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CALENDA DE TOROS ILUSTRES
En
muchos tratados tauromáquicos aparecen listados de los
matadores y cuadrilleros más o menos distinguidos a lo largo
de la historia taurina. Tales listados pueden contener desde unas pocas
docenas a varios centenares de nombres, no más. La mayor
parte de ellos murieron por enfermedad ajena a su profesión,
otros en reyertas (Manuel Trigo, Valentín, etc.), por
suicidio (Belmonte...), en contiendas (Algabeño...), en
accidentes de circulación (Rafael Vega, Gitanillo Chico...)
e incluso ajusticiados (Manuel Lucas...). Otros pocos aparecen muertos
como consecuencia directa de cornadas, lo cual, en ese mundo, es
considerado una muerte casi heroica. ¡Qué todos
ellos descansen en la mejor paz!
Pero con toros y caballos no puede hacerse lo mismo, no ya porque no
interesen a los taurinos, que también y esencialmente, sino
porque cualquier relación de toros y caballos muertos en los
cosos requeriría listados con millones de nombres...
Y en recuerdo de todos esos millones de toros y caballos (y en otros
tiempos perros, osos, leones y hasta elefantes, que todas esas especies
animales y más fueron utilizadas en espectáculos
taurinos para luchar obligadamente contra toros) nos permitimos un
pequeño homenaje: Una breve relación de los toros
que, en instintiva defensa, acornearon y mataron a quienes los
torturaban.
Con agradecimiento recibiremos las propuestas de inclusión
que los lectores puedan hacernos al buzón de ASANDA.
Calenda
de toros ilustres
Nombre
del toro
Matador
o cuadrillero
Fecha
Coso
BARBUDO
PepeHillo
11/05/1801
MADRID
INNOMINADO
Curro
Guillén
21/05/1820
RONDA
INNOMINADO
Manuel
Parra
25/10/1829
MADRID
TORBELLINO
Picador
11/12/1859
SEVILLA
ROSADITO
Lobito
Chico
16/07/1871
SAN
FERNANDO
CORIANITO
Bocanegra
05/04/1873
SEVILLA
INNOMINADO
Saleri
15/01/1888
PUEBLA
DUDOSO
Juan
Román Caro
20/11/1890
ISLA
MENOR
LUMBERO
Manuel
Calderón
17/05/1891
ARANJUEZ
MONTAÑÉS
El
Morenito
01/04/1893
LORCA
PERDIGÓN
El
Espartero
27/05/1894
MADRID
BEATO
Manuel
Sánchez Criado
15/08/1894
SEVILLA
CACHURRO
Juan
Gómez de Lesaca
15/10/1896
GUADALAJARA
PLAYERO
Manuel
Montaño
16/07/1905
SEVILLA
REBOLAO
El
Chico
14/10/1906
SEVILLA
MATAJACA
Antonio
Montes
13/01/1907
MÉJICO
ABANIQUERO
El
Trueno
19/06/1909
SEVILLA
INNOMINADO
Pepete
07/09/1910
MURCIA
INNOMINADO
Manuel
Corzo
23/10/1910
POTOSÍ
FUNDIDOR
Manuel
Gordales
21/09/1918
FREGENAL
DE LA SIERRA
BAILADOR
Joselito
el Gallo
16/05/1920
TALAVERA
BOMBITO
Varelito
21/04/1922
SEVILLA
POCAPENA
Manuel
Granero
07/05/1922
MADRID
FANDANGUERO
Gitanillo
de Triana
31/05/1931
MADRID
GRANAINO
Ignacio
Sánchez Mejías
11/08/1934
MANZANARES
INNOMINADO
Pascual
Márquez
18/05/1941
MADRID
ISLERO
Manolete
28/08/1947
LINARES
CASCABEL
José
Mata
25/07/1971
VILLANUEVA
DE LOS INFANTES
CUCHARETO
José
Falcón
11/08/1974
BARCELONA
AVISPADO
Paquirri
26/09/1984
POZOBLANCO
BURLERO
Yiyo
10/08/1985
COLMENAR
CABATISTO
Manolo
Montoliú
01/05/1992
SEVILLA
AVIONCITO
Ramón
Soto Vargas
13/09/1992
SEVILLA
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EL SUFRIMIENTO DE LAS RESES EN LOS FESTEJOS TAURINOS
BOU EMBOLAT, BOUS ALA MAR, BOU CAPLLAGAT:
TRES MODELOS DE SUFRIMIENTO ANIMAL
José Enrique Zaldívar Laguia.
Licenciado en veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid.
Veterinario colegiado número 1449 por el Ilustre Colegio de Veterinarios de Madrid.
DNI 380.656-Y
Si bien es cierto que en los últimos años se han producido amplios avances en lo que respecta a la legislación sobre bienestar animal a casi todos los niveles por parte de los organismos internacionales, nacionales y autonómicos, quedan aún profundos vacíos que deben ser rellenados con suma urgencia.
Se me ha encargado que, como veterinario, dé mi opinión sobre algunos espectáculos típicos y tradicionales que proliferan a lo largo del año en todos los pueblos de nuestra amplia geografía. Revisando una gran cantidad de documentación publicada sobre el tema en cuestión, me he encontrado con un gran vacío en lo que respecta al bienestar de aquellos animales que son utilizados en los festejos a los que posteriormente me referiré.
Existe legislación propia al respecto y amplias recomendaciones sobre la mayoría de las especies criadas para su posterior consumo humano, sobre animales de experimentación, sobre animales de compañía, pero no se habla nada sobre los bovinos o bóvidos utilizados en manifestaciones populares como el ‘bou embolat’, el ‘bou capllagat’ y el ‘bous a la mar’ que forman parte de los programas de festejos que para el ocio y entretenimiento de los ciudadanos se organizan en algunas localidades de la comunidad Autónoma de Cataluña, y en otros pueblos y ciudades del Estado español.
He revisado, para hacerme una idea del desarrollo de estas manifestaciones populares, algunas filmaciones que me han sido entregadas por Asociaciones proteccionistas de dicha Comunidad Autónoma.
Resulta curioso leer que el Bienestar Animal ha sido identificado como una de las prioridades del Plan Estratégico de la OIE desde el año 2001, pero el campo de este código moral de conducta se limita al transporte de animales, sacrificio de animales destinados al consumo humano y a la matanza de animales con fines de control sanitario.Posteriormente se ha ampliado a los animales de experimentación y animales de compañía. ¿Forman parte de alguno de estos grupos los bovinos o bóvidos que son utilizados en este tipo de manifestaciones que antes he nombrado? ¿No hay nada que decir sobre su bienestar? Podríamos que decir que no, que no forman parte de ellos ya que las recomendaciones y legislaciones al respecto no los nombran. Sabemos eso sí, que muchos de estos animales son transportados a las localidades en que se celebran los festejos y que muchos de ellos son después utilizados para consumo humano, pero se olvidan de ellos en lo que se refiere al sufrimiento a que son sometidos una vez se ven envueltos en el ritual de las fiestas. ¿Para cuando una legislación al respecto?
Cuando la norma europea dice: “que se respetarán las disposiciones legales o administrativas y las costumbres de los Estados miembros relativas en particular a actos religiosos, tradiciones culturales y patrimonio regional”, si se está hablando de ellos, pero también podemos interpretar que los organismos internacionales no harán nada al respecto. Se habla de forma indirecta, pero no se regula absolutamente nada sobre su bienestar. En beneficio de unas mal interpretadas costumbres, o tradiciones se permite el uso y el abuso de estos animales, pervirtiendo la norma anteriormente citada.
Podemos decir que en los últimos años se está dando una importancia creciente a las normas sobre bienestar animal debido a la confluencia de varios factores entre los que podemos destacar:
-Un mayor conocimiento de las distintas disciplinas relacionadas con los animales de renta, como son el comportamiento animal, la fisiología del estrés o el manejo correcto de los animales.
-Una mayor concienciación social sobre las necesidades de los animales y un rechazo hacía los abusos que se consideran intolerables y, no justificados ni moral, ni económicamente.
Cuando se habla de bienestar animal surgen una serie de discrepancias, pero podríamos limitarlo a una serie de premisas como:
-El organismo en cuestión debería no presentar alteraciones fisiológicas, es decir, las manifestaciones emocionales del animal no deberían diferir de las que se presentan en el en condiciones normales.
-El bienestar animal tiene que ver con las sensaciones experimentadas por los animales, esto es: la ausencia de fuertes sensaciones negativas, llamadas en general sufrimiento, y (probablemente) la presencia de otras positivas, que suelen denominarse placer. Toda evaluación del grado de bienestar animal debe centrarse en las mediciones de esas sensaciones.
En palabras de Xavier Manteca y de Joseph Gosa (Universidad Autónoma de Barcelona) la preocupación por el bienestar animal es el resultado de dos elementos: por una parte el reconocimiento de que los animales pueden experimentar dolor y sufrimiento y por otra, la convicción de que causar sufrimiento a un animal no es moralmente aceptable, al menos en principio y si no existe razón que lo justifique.
¿Podemos considerar las tradiciones populares en las que se somete a un animal, en este caso bovinos o bóvidos como la justificación a ese dolor y a ese sufrimiento? Desde mi punto de vista como veterinario, e independientemente de mi profesión, mi respuesta es categórica: no.
Todavía hay quién se pregunta si someter a un toro, a una vaquilla, o a un becerro a algunas de las prácticas nombradas anteriormente pueden causarles sufrimiento psíquico o físico. Al tratarse de animales, parece ser que todo está permitido si nos reportan entretenimiento y ocio.
La pregunta es: ¿existen protocolos dotados de rigor científico que nos digan si realmente estos animales sufren en estas situaciones? ¿Podemos decir a ciencia cierta que esas, en apariencia “banales” manifestaciones populares, implican una alteración del normal funcionamiento orgánico de estos animales? Podemos, sin duda, y lo vamos a explicar y a demostrar de la manera más didáctica posible.
En su ambiente natural, el animal puede expresar su comportamiento normal, que se ve afectado cuando es restringido a un ambiente artificial. Cualquier alteración que saque a ese animal de su medio natural, producirá miedo y ansiedad, lo que llevará a respuestas neurofisiológicas perfectamente estudiadas. El miedo es un poderoso causante de estrés.
¿Y qué es el estrés? ¿Para que sirve? ¿Qué consecuencias tiene para la salud? ¿Qué mecanismos fisiológicos son responsables de el? Todo esto vamos a explicarlo en el presente documento.
El Diccionario terminológico de Ciencias Médicas define estrés como “agresión contra un organismo vivo”, o también, como “el conjunto de reacciones biológicas y psicológicas que se desencadenan en el organismo cuando se enfrenta de forma brusca con un agente nocivo, cualquiera que sea su naturaleza”. El diccionario de la
Real Academia de la Lengua define el estrés como: “situación de un individuo, o de alguno de sus órganos o aparatos, qué, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, los pone en riesgo próximo a enfermar”. Desde el punto de vista de la biología y la psicología, el estrés se define como “cualquier tensión o interferencia que altera el funcionamiento de un organismo”. Si el estrés es muy fuerte, o las defensas orgánicas inadecuadas, se puede producir una alteración psicosomática o mental.
Ante una situación de amenaza para su equilibrio, el organismo emite una respuesta con el fin de intentar adaptarse. Selye (1936) definió este fenómeno como un conjunto de reacciones fisiológicas desencadenadas por cualquier exigencia ejercida sobre el organismo, por la incidencia de cualquier agente nocivo llamado estresor. Se puede definir, pues, como “la respuesta física y específica del organismo ante cualquier demanda o agresión”. Agresiones que pueden ser tanto físicas como psicológicas.
Podemos decir que todos los organismos se encuentran siempre en un estado de estrés mínimo que, ante determinadas situaciones se incrementa pudiendo producir un efecto beneficioso o negativo, dependiendo de si la reacción del organismo es suficiente para cubrir una determinada demanda o ésta supera al organismo en cuestión. El nivel de equilibrio dependerá de los factores individuales (disposición biológica y psicológica).
Un determinado grado de estrés estimula el organismo y permite que éste alcance su objetivo volviendo a la normalidad cuando el estímulo ha cesado. Cuando se mantiene la tensión y se entra en lo que se denomina estado de resistencia se establece un estado de disconfort (tensión muscular, palpitaciones) y si continua el factor estresante se llega a un estado de agotamiento con la aparición de alteraciones funcionales y orgánicas que se conocen con el nombre de enfermedades de adaptación.
Resulta difícil, a diferencia de la especie humana, saber cuando un animal está siendo sometido a situaciones que le estresan, el grado de estrés que está padeciendo y su capacidad para adaptarse a estas situaciones. En los animales no podemos valorar parámetros que sí que sirven de indicadores en la especie humana. Los animales no pueden expresar con palabras su estado emocional. Afortunadamente la ciencia nos ha dotado de los suficientes conocimientos para saber, en base a respuestas orgánicas cuantificables, si un animal está sufriendo ante determinadas situaciones o no.
Esta demostrado científicamente que ante una situación de estrés, el organismo sufre una serie de reacciones fisiológicas que se traducen en la activación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenales y del sistema nervioso vegetativo.
Este eje, está compuesto por una serie de glándulas que son, el hipotálamo situado en la base del cerebro, que actúa de enlace entre el sistema endocrino y el sistema nervioso, la hipófisis, una glándula situada así mismo en la base del cerebro y las glándulas suprarrenales (que constan de dos zonas bien diferenciadas denominadas corteza y médula), que se encuentran sobre el polo superior de cada uno de los riñones.
El sistema nervioso vegetativo (SNV) es el conjunto de estructuras nerviosas que se encarga de regular el funcionamiento de los órganos internos y controla algunas de sus funciones de manera involuntaria e inconsciente.
Este eje, se activa tanto ante agresiones físicas como psíquicas. Al activarse, el hipotálamo segrega una hormona denominada CRF (factor liberador de corticotropina), que actúa sobre la hipófisis y provoca la secreción de la hormona adrenocorticotropa (ACTH) por parte de esta glándula. Esta secreción incide sobre la corteza de las glándulas adrenales, dando lugar a la producción de corticoesteroides (de los que el que más nos interesa es el CORTISOL), que pasan a la sangre.
Entretanto, el sistema nervioso vegetativo, nombrado anteriormente, ante una situación de estrés, provocará la descarga de catecolaminas que son:
-la adrenalina (epinefrina) segregada por la médula suprarenal, especialmente en casos de estrés psíquico y de ansiedad.
-la noradrenalina (norepinefrina), segregada por las terminaciones nerviosas, especialmente en los casos de estrés de tipo físico, en situaciones de alto riesgo o de agresividad.
Estas hormonas son las encargadas de poner al organismo en estado de alerta preparándolo para LUCHAR o HUIR (fight o flight). Ambas, la adrenalina y la noradrenalina intervienen en la generación de una serie de procesos que se describirán a continuación...
Ante una agresión de carácter psíquico o físico, es decir de un peligro o estresor el organismo pasa por tres fases, si es que es incapaz de solucionar la situación mediante la lucha o la huida:
-Fase de alarma: El organismo baja la resistencia por debajo de lo normal. Es muy importante recordar que todos los procesos que se producen son reacciones encaminadas a preparar al organismo para la acción de afrontar una tarea o esfuerzo (coping). Esta primera fase coincide con el hecho descrito anteriormente de activación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenales; existe una reacción instaurada y automática que se compone de una serie de síntomas siempre iguales, aunque de mayor o menor intensidad:
-Aumento de la temperatura rectal
-Movilización de las defensas del organismo, con aumento de la frecuencia cardiaca.
-Se contrae el bazo liberándose gran cantidad de glóbulos rojos. El recuento de estas células en animales estresados demuestra que sus valores están por encima de los considerados normales.
-Se produce redistribución de la sangre, que abandona los puntos menos importantes, como es la piel (aparición de palidez) y las vísceras intestinales, para acudir a los músculos, cerebro y corazón.
-Aumenta la capacidad y la frecuencia respiratoria.
-Aumenta la frecuencia cardiaca lo que puede provocar hipertensión arterial.
-Se produce dilatación pupilar.
-Aumenta la coagulación de la sangre...
-Aumento del número de leucocitos (glóbulos blancos) y en concreto de neutrófilos. El recuento de estas células en animales estresados demuestra que sus valores están por encima de los considerados normales. Esta elevación del número de glóbulos se achaca en numerosos estudios científicos a las altas tasas de cortisol que se detectan en estos animales.
-Disminución del número de linfocitos.
-Incremento de los niveles de tiroxina (hormona del Tiroides) que aumentará el gasto energético.
-Otros parámetros bioquímicos que suelen encontrarse elevados en estos animales son los marcadores de la función hepática y muscular, así como la urea, la creatinina, lactato, potasio y cloruros.
-Aumenta la descarga de CRF (factor liberador de corticotropina) por el hipotálamo, que a su vez provocará aumento de la secreción de ACTH ( hormona adrenocorticotropa) por la hipófisis, que a su vez provocará la descarga de grandes cantidades de cortisol por las glándulas suprarrenales, como ya se indicó anteriormente.
Ante estas ingentes descargas de cortisol y por efecto directo de él sobre la bioquímica del organismo animal se inhibirá la utilización de la glucosa periférica y se acumulará glucógeno en el hígado, causando la degradación de proteínas musculares y la conversión de aminoácidos a glucosa, proceso conocido como gluconeogénesis. La degradación metabólica tiene lugar en las células del hígado y en una pequeña proporción en los riñones. El 75% es excretado en la orina y el 25% en las heces.
La medición del cortisol en la sangre es el mejor parámetro para valorar la intensidad del estrés. Existen pruebas evidentes de que el estrés suprime la actividad del sistema inmunitario, haciendo al organismo más susceptible a las infecciones. Esto se debe a que el sistema inmune se altera a través de cambios del equilibrio endocrino (hormonal). Está claro que los glucocorticoides (cortisol) suprimen, de forma activa la actividad inmunitaria, por lo que son conocidos como inmunosupresores.
La observación del comportamiento de estos animales puede también ser utilizado como indicador de su bienestar. ¿Cómo responde un animal cuando se siente agredido? Puede luchar o huir, si es que se le da esa posibilidad.
¿Qué ocurre cuando el ambiente que le rodea no es confortable? Pues que el animal puede manifestar estereotipos y/o apatía. Los estereotipos son actitudes repetitivas y patologías de la conducta animal generadas por causas restrictivas (poco espacio) y han sido descritas suficientemente en los animales sometidos a explotación intensiva.
El comportamiento es muy importante como indicador de bienestar. Observemos el comportamiento de estos toros, vaquillas y becerros durante los espectáculos a los que nos referimos y saquemos nuestras propias conclusiones. Estoy seguro de que las imágenes, o si se prefiere su visión en directo, nos sacarán de dudas.
Una vez pasada la fase de alarma en que se presentarán las respuestas orgánicas mencionadas, se pasará a lo que se conoce como fase de resistencia o de adaptación. En ella, el organismo intentará superar, adaptarse o afrontar la presencia de los factores que percibe como una amenaza ante el agente nocivo. Si lo consigue se normalizarán los niveles de corticoesteroides y desaparecerán los síntomas anteriormente comentados. Como veremos más adelante estos niveles de cortisol en animales sometidos a agentes estresantes muy parecidos a los que nos ocupan, nunca vuelven a sus valores normales.
La última fase de todos estos procesos desencadenados por el estrés se denomina fase de agotamiento y se presenta cuando la agresión se repite con frecuencia o es de larga duración. Es decir: cuando los recursos del organismo para conseguir un nivel de adaptación no son suficientes, se entra en una fase de agotamiento en que se produce una alteración en los tejidos y se presentan las patologías psicosomáticas.
¿Podemos decir que los animales sometidos a las prácticas nombradas anteriormente y sobre las que versan mis conclusiones son capaces a través de sus mecanismos defensivos de volver sus organismos a la normalidad? Por las imágenes que acompañan este documento y por los resultados analíticos que luego explicaremos podemos decir sin temor a equivocarnos que no. Y los análisis de sangre realizados en animales sometidos si no a idénticas, pero si a muy parecidas agresiones, así lo demuestran como veremos más adelante. ¿Podrá ser capaz el organismo de estos animales de normalizar los niveles de cortisol (medidor del estrés y del sufrimiento), lo que haría desaparecer los síntomas anteriormente nombrados? La respuesta es la misma que para la pregunta anterior, es decir, no.
ESTIMULO ESTRESANTE
Adrenalina ++Adrenalina ++
Cortisol--Cortisol+
EUFORIAMALESTAR
EUTRESDISTRES
Adrenalina -Adrenalina +
Cortisol-Cortisol++
Sabemos por numerosos estudios realizados en diferentes especies animales que las respuestas fisiológicas que hemos mencionado anteriormente son nocivas para el organismo cuando son demasiado intensas o se hacen crónicas o permanentes y que incluso pueden conducir a la muerte.
Entre las causas capaces de provocar estrés entre los animales se encuentran las ambientales. En el caso que nos ocupa podemos nombrar:
-El manejo de los animales, la excesiva actividad muscular, y desde mi punto de vista las tres más importantes: la manipulación, el transporte y la interacción de los animales con ambientes extraños provocados por el hombre que generan miedo en ellos.
El bienestar de un individuo está relacionado con su adaptación al medio en el que vive. En su ambiente natural, el animal puede expresar un comportamiento normal que se ve afectado cuando es restringido a un ambiente artificial.
Cualquier alteración que saque a ese animal de su medio natural, producirá miedo, lo que llevará al desarrollo de las respuestas fisiológicas anteriormente descritas, para pasar luego a un estado patológico ante su incapacidad para adaptarse a esa novedosa situación, en la que no es sólo sometido a practicas incompatibles con su naturaleza, sino en las que además se ve rodeado de un entorno para el desconocido. ¿Cabe alguna duda de que dentro de esos ambientes desconocidos se encuentra la colocación de bolas de fuego sobre sus cuernos (recortados por cierto), el rescate en el mar con una barca a motor mediante una soga colocada en su cabeza, o el impedir sus movimientos naturales con una larga cuerda asida por humanos. Todo ello aderezado con el bullicio festivo, las continuas llamadas de atención, las patadas y los remojones en agua salada. Mención aparte merece la del “bou embolat” cuya capacidad de visión está sumamente limitada y a la vez se ve sometido al calor extremo que dichas bolas de fuego provocan. Existe numerosa documentación gráfica y testimonios orales de las quemaduras que en muchas ocasiones el fuego prendido de su cornamenta provocan sobre el animal. No olvidemos, por si fuera poco lo descrito anteriormente, que estos toros y vaquillas han sufrido el recorte máximo de sus defensas, experiencia que se ha demostrado sumamente traumática y estresante para ellos.
Los animales utilizados en estos festejos se encuentran viviendo en lo que llamamos explotación extensiva, en que la presencia del hombre y el entrenamiento para la manipulación, el manejo o el transporte no son habituales.
Por ejemplo, ganado vacuno entrenado y habituado a pasar por una manga de compresión puede tener niveles de cortisol normales y mantenerse en calma al ser inmovilizados, en tanto que otros animales de su misma especie, criados de forma extensiva pueden tener niveles elevados de cortisol en la misma situación. ¿Han sido entrenados previamente estos animales? Sabemos con certeza que no.
Otros factores desencadenantes de estrés y de sufrimiento son la restricción de movimientos (especialmente ilustrativo de esto son las imágenes del toro que espera en un cajón de mínimas dimensiones el momento en que es sacado y atado a un poste para que le sean implantados los artilugios que sujetarán las bolas de fuego). Podríamos nombrar también como factores de estrés el hambre, la sed, la fatiga, las lesiones y los extremos térmicos.
Sabemos que las reacciones de cada animal están regidas por la interacción compleja entre su constitución genética y sus experiencias previas. Por ejemplo, animales con experiencias previas de manejo rudo las recordarán, y en el futuro, cuando se les exponga al mismo manejo, podrán sufrir un estrés todavía aún mayor que los animales cuyas experiencias previas de manejo fueron mucho más benignas. Sabemos que muchos de estos animales son reutilizados, es decir, son sometidos a las mismas prácticas en hasta más de cinco ocasiones, con lo que sus experiencias negativas causantes de estrés y sufrimiento son sumatorias. El ganado que ha sido maltratado en una manga de compresión y que fue golpeado contra la puerta de salida, será mucho más propenso a resistirse en un futuro. La forma en que un animal es manejado en las primeras etapas de su vida tendrá un efecto perdurable en sus respuestas fisiológicas ante situaciones de estrés el resto de su vida. Existen en numerosos países del mundo legislaciones sobre el personal que debe manipular a este tipo de animales. Se exigen incluso titulaciones para poder ejercer esas prácticas. ¿Quién se ocupa del manejo de estos animales en los festejos? Las imágenes son sumamente aclaratorias al respecto.
Le Doux (1994) explica que es muy difícil erradicar una respuesta condicionada de miedo, porque eso requiere que el animal suprima el recuerdo de miedo mediante un proceso activo de aprendizaje. Un único suceso aterrorizante puede producir una respuesta condicionada de gran intensidad que es casi imposible de erradicar. La primera experiencia del animal frente a una situación que le puede resultar estresante es fundamental. Si el animal no es adecuadamente tratado y manejado en esa primera experiencia desarrollará un miedo crónico ante situaciones similares. La novedad es una causa muy poderosa de estrés y en especial cuando el animal es enfrentado a ella súbitamente. En la vida salvaje, las novedades, y los sonidos o imágenes extrañas suelen ser señales de peligro. Los animales no se habitúan a procedimientos que les generan aversión. Por ejemplo los bovinos o bóvidos sometidos varias veces a viajes en un camión en el que caían repetidas veces al piso mantenían las mismas elevaciones de cortisol en cada uno de los viajes. Existen numerosas normativas al respecto, sobre el tipo de vehículos a utilizar e incluso se establecen exigencias en cuanto al número de paradas y la pericia de los conductores.
Sería sumamente interesante comprobar si los vehículos en que son trasladados estos animales de pueblo en pueblo y los conductores que se ocupan de ello cumplen o tan siquiera conocen estas normativas. Las imágenes parecen indicar todo lo contrario. Sería también de sumo interés conocer las condiciones higiénico sanitarias en las que se encuentran estos animales antes y después de cada festejo, que también se encuentran legisladas.
Podemos decir sin temor a equivocarnos que las situaciones a que son sometidos estos animales en estos espectáculos son dañinas y les causan un gran sufrimiento. Las razas excitables de ganado vacuno, como son las utilizadas en estos espectáculos, muestran sensaciones de pánico cuando se las deja solas en un lugar extraño, o se las somete o expone a una novedad de un ambiente ruidoso. Otros factores de alto estrés que han sido demostrados en los bóvidos son las distracciones en su camino, como sombras, irregularidades en el piso, barreras físicas y objetos que obstaculizan su paso. De todos ellos están plagados los recintos en los que estos animales son confinados para la realización de los festejos, y las imágenes lo ilustran perfectamente. El animal, separado del grupo y dejado en aislamiento padecerá estrés y podrá tornarse peligroso para la gente. Creemos que este choque es claramente demostrativo del estrés y sufrimiento tanto físico como psíquico al que se ven sometidos.
Todas las especies de ganado vacuno son animales de manada y por tanto padecerán un mayor estrés o agitación cuando son separados de sus compañeros de especie. Se sabe que los bóvidos son más susceptibles a los ruidos que por ejemplo la especie humana. Cuando los animales son conducidos a lugares o entornos desconocidos, se separan los grupos sociales, se les priva de agua y alimentos, se les impide la seguridad al caminar (pisos resbaladizos, pendientes pronunciadas) o se les mantiene en un vehículo que se balancea (transporte) o se usan elementos inadecuados en el arreo (palos, pinchos, patadas), se provoca en ellos estrés y miedo y a veces incluso dolor.
Debe quedar por tanto claro según lo expuesto anteriormente, que por las características de los animales utilizados en este tipo de festejos, el estrés, es decir el sufrimiento del animal, puede ser medido y cuantificado en función de diversos parámetros sanguíneos como son las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y el cortisol (conocida como la hormona del estrés). Existen valores de cortisol establecidos como normales en muchas razas de bóvidos que oscilan entre 0.5 y 9 nanogramos/mililitro, aunque otros autores utilizan como unidad picogramos/mililitro. Podemos poner como ejemplo que en algunas razas de bóvidos la sujeción de la cabeza en un cepo supone elevaciones de esos valores entre 13 y 63 nanogramos/ mililitro, llegando a extremos de 93 nanogramos /mililitro según la raza. Existen estudios realizados sobre el toro de lidia, que indican que estos animales arrojan tasas altísimas cuando son evaluados los niveles de cortisol en su sangre, cuando son sometidos a prácticas a las que no están acostumbrados. Los niveles de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) sobrepasan con creces los valores establecidos como rangos de normalidad.
No es una suposición carente de argumentos científicos, ya que si bien es cierto, que yo sepa, que no se han realizado determinaciones de cortisol en los bous embolat, bous capllagat y bous a la mar, ni antes,ni después de ser sometidos a esas prácticas, si se han realizado en animales de su misma especie sometidos a situaciones mucho menos estresantes y las cifras obtenidas fueron sumamente altas.
Se han sido realizado estudios al respecto en toros que se han sometido a encierros como los de San Fermín y posteriormente lidiados, en novillos y toros de lidia transportados, en toros de lidia y novillos que han salido al ruedo y que han sido devueltos a los corrales antes de ser picados, en toros de lidia que han sido devueltos a los corrales después de ser picados y no banderilleados e incluso en toros que han sido picados y banderilleados, pero que no han sido pasados por el estoque, y en toros que han sido lidiados y dados muerte en la misma plaza. La bibliografía encontrada al respecto es lo suficientemente amplia para concluir en base a estos estudios consultados y a las premisas establecidas anteriormente que estos animales son sometidos a un sufrimiento innecesario con el único y exclusivo fin de la diversión de una minoría de la población. Tampoco importaría mucho si lo fuera en beneficio de una mayoría cuando está claro que las mínimas normas de ética y moral están por encima de los intereses personales, sean lúdico festivos o económicas.
Ya en el año 1996 se publicó un estudio científico que bajo el título:
“Activation de léxe corticotrope chez le taireau de combat et son rapport avec le comportement des animaux au cours du combat » en el que se podía leer lo siguiente :
“En este trabajo hemos estudiado la activación del eje corticotropo en el toro de lidia después de la corrida, por el cruce de la estimación de parámetros indicadores directos (concentraciones sanguíneas de cortisol y de ACTH) e indirectos (num. De glóbulos blancos, fórmula leucocitaria, glucosa sérica y colesterol suprarrenal). También se ha estudiado la relación entre la activación del eje corticotropo y el comportamiento manifestado por los animales a lo largo del combate. Se han comparado los toros toreados en la feria de San Fermín con los de la feria del Pilar. La diferencia fundamental de estas dos ferias reside en el encierro que solo se practica en Pamplona. La existencia de una respuesta de stress aparece en la mayoría de los toros estudiados por la presencia de signos tanto directos como indirectos de la activación del eje corticotropo. Sin embargo, los toros toreados en Pamplona han tenido una respuesta de stress más intensa. También se ha observado que en Pamplona el porcentaje de animales con caídas es significativamente más débil que en Zaragoza. Una razón de estas diferencias podría encontrarse en el encierro. Éste podría constituir un estímulo previo de la activación del eje corticotropo pudiendo provocar este aumento de la respuesta del eje de cara al stress delcombate. Por otra parte, en los toros de San Fermín, se ha constatado una concentración de colesterol suprarrenal más elevada que en los animales del Pilar, esto implicaría una reserva suprarrenal más importante en estos toros y probablemente una mayor capacidad de respuesta de cara a los estímulos estresantes.”
Evidentemente los estudios mencionados versan sobre el toro de lidia sometido a encierros y a corridas, pero me sirven de pretexto e introducción para poder hacer una similitud con las vaquillas, toros y becerros que son utilizados en los espectáculos que nos ocupan.
Hace muy poco, en el mes de febrero, salió a la luz, a través de diversos medios protaurinos, un estudio firmado por el Dr. Juan Carlos Illera del Portal, profesor numerario del Departamento de Fisiología de la
Universidad de Veterinaria de Madrid, y Director de dicho Departamento, basado en estudios hormonales realizados en bóvidos sometidos a diversos procedimientos entre los que se encontraban el recorte, el transporte y la lidia. Las cifras de cortisol halladas en los análisis realizados en estos animales demostraban claramente que los toros transportados y recortados eran muchísimo mayores que las encontradas en condiciones fisiológicas normales. Deducimos de estas valoraciones sin temor a equivocarnos que dichos valores no son más que la expresión del sufrimiento de los animales sometidos a dichas prácticas. Así queda reconocido en las conclusiones de dicho estudio.
¿Podemos trasladar dichos valores al bou capllagat, al bou embolat y al bou a la mar? A mi, como veterinario no me cabe la menor duda de que si midiéramos los valores de cortisol y de catecolaminas en estos animales, estarían muy por encima de los valores que podríamos considerar como fisiológicamente normales, es decir los que encontraríamos en las situaciones en que estos animales están un estado natural de bienestar.
Para que los valores de cortisol medidos sean científicamente reales, debe existir una integridad demostrada del eje hipotálamo-hipófisis-suprarenales, y del sistema nervioso central y periférico. Esta integridad se da en los toros que son sometidos a los espectáculos que nos ocupan, en los toros recortados, en los toros transportados y en los toros que son devueltos a los corrales después de salir a la plaza y ser devueltos a los corrales sin lidiar. No es así, es decir no se da, en los toros que son analizados después de haber sufrido la suerte del estoque, es decir que han sido picados, banderilleados, y dados muerte en la plaza, para entendernos, que han sido lidiados. Mantengo en la actualidad una polémica sobre las conclusiones del Dr. Illera con respecto a estos últimos animales, y las interpretaciones que él hace de los valores de cortisol y de otras hormonas hallados en ellos, pero no merece la pena incidir en ella, ya que no tiene ninguna influencia en lo que a través de este documento queremos demostrar.
Si según el citado estudio y el nombrado anteriormente sobre los toros de los encierros de San Fermín en Pamplona, y sobre los toros de la
Feria del Pilar de Zaragoza, los niveles de cortisol medidos indican un gran sufrimiento psíquico interpretado como estrés, es indudable que los toros sometidos a las prácticas que documentan las imágenes comentadas será aún mayor. Y debe ser mayor por que según indican los estudios un toro manifiesta un alto grado de estrés cuando salta al ruedo, antes de sufrir las lesiones musculares y óseas que le provocan la puya y las banderillas, es decir antes de ser lidiado. ¿Podemos pensar que los toros, vaquillas y becerros que estamos analizando sufren aún mucho más? ¿Podemos decir que si midiéramos los niveles de cortisol y de catecolaminas en ellos, nos encontraríamos con valores que nos harían demostrar un gran sufrimiento? A mí, como veterinario no me cabe la menor duda.
Bastaría tan sólo una mirada a las cifras de cortisol comentadas más arriba que se disparan desde los valores normales de 0.5-9
a 13, 63 y hasta 93, con tan solo una inmovilización, teniendo en cuenta además que estamos de una raza de bóvido que se cría en extensivo, es decir cuyo contacto con el hombre y su entorno es prácticamente nulo.
Tan sólo un ejemplo más que ilustra y amplia lo anteriormente comentado. La sujeción de ganado bravo para realizar pruebas de sangre bajo condiciones de granja, eleva los niveles de cortisol de los animales sometidos a este simple manejo entre 12-15 veces su valor normal.
Tras la lectura del texto resumido del plan de acción de la
UE para el bienestar de los animales 2006-2010, la conclusión es obvia. Entendemos que una normativa sobre festejos taurinos no es viable a través de esta institución internacional, sino que tiene que ser el Estado español con sus leyes y normas y las Comunidades Autónomas con sus reglamentos las que introduzcan sin más dilación la abolición de todas aquellas manifestaciones populares en las que se someta a un sufrimiento inútil a estos animales. Consideramos que las tres modalidades que ilustran las imágenes que han servido para elevara su consideración mis conclusiones forman parte de estas prácticas que deben ser abolidas en función del principio de humanidad y del bienestar animal. Consideramos claramente demostrado por medio de nuestro informe basado en rigurosos estudios científicos, que los toros, vaquillas y becerros que protagonizan estos festejos son sometidos a un sufrimiento innecesario, y que las autoridades elegidas para legislar al respecto deben dotarnos de la reglamentación oportuna para que sean abolidas a la menor brevedad.
Conclusión:
A los toros, vaquillas y becerros que protagonizan estos festejos se les infieren daños graves lo que queda ampliamente demostrado por lo documentado anteriormente. El origen de ese daño procede de las manipulaciones, transporte, aislamiento, hambre, y sed a que son sometidos, partiendo de que, el simple hecho de sacarlos de su ambiente natural, provoca en ellos una intensa sensación de miedo que provoca respuestas orgánicas que pasarán de ser fisiológicas a patológicas, dada su incapacidad para adaptarse a estas nuevas situaciones, que son incompatibles con su naturaleza y que se realizan en entornos para ellos desconocidos. A las situaciones anómalas mencionadas anteriormente habrá que sumar como origen de ese daño, la colocación de las bolas de fuego, las caídas al mar, el rescate al que son sometidos, la inmovilización por cuerdas que impiden el normal desplazamiento del animal, y el continuo acosamiento al que se ven sometidospor parte de las personas que acuden a estos espectáculos. La existencia fehaciente del daño la basamos en la visualización de las imágenes que nos llevan a concluir que si se realizarán determinaciones de ACTH, cortisol y catecolaminas en estos animales estaríamos ante cifras alarmantes que superarían con creces lo considerado como normal, basándonos en los estudios científicos realizados sobre animales de sus mismas razas sometidos a situaciones de estrés bastante similares a las del “bon Capllagat”, “bou embolat” y “bous a la mar”, e incluso a situaciones que en teoría podríamos considerar como menos perniciosas para su salud y bienestar. Todo esto nos lleva a concluir la existencia fehaciente de un sufrimiento físico y psíquico gratuito, sin ningún fin que podamos considerar de interés general o que lo pueda justificar.
Bibliografía:
-Manejo y bienestar del ganado en los rastros. Temple Grandin. Universidad de Colorado State.
-Estrés: Concepto, causas y control. Edgar Lopategui Alonso. Universidad Interamericana de Puerto Rico.
-Evaluación y tratamiento del dolor en rumiantes. Rioja García, Valverde, Kerr. Ediciones técnicas reunidas. Producción animal.
-Evolución del estrés durante el manejo y transporte. Temple Grandin. Departamento de Ciencia Animal. Colorado State University. Publicado en Journal of Animal Science. 1997. Vol 75-249-257
-El bienestar animal durante el transporte y sacrificio como criterio de calidad. Emma Fabregas, Antonio Velarde y Alejandro Diestre. IRTA
-Estrés asistencial en los servicios de salud. Bernardo Moreno-Jimenez, Cecilia Peñacoba. Departamento de Psicología Biológica de la Salud. Facultad de Psicología UAM. En M.A.Simón ediciones. Psicología de la Salud.
Siglo XXI. Páginas 739-764.
-Mecanismos del estrés en el toro de lidia. Illera, Simón, Gil Cabrera, Illera M.J.
Departamento de Fisiología Animal. Facultad de veterinaria de Madrid.
-Guia técnica de buenas prácticas en el bienestar animal para el manejo de bovinos. Gobierno de Chile. Ministerio de Agricultura.
-Mejora genética del comportamiento y del bienestar del ganado rumiante. Jesús Piedrahita y Xavier Manteca. UAB.
-La enseñanza de principios de comportamiento y diseño de equipos para el manejo del ganado. Temple Grandin. Departamento de Ciencia Animal. Colorado State University. Publicado en Journal of Animal Science. 1993. 1065-70.
-Estudio del eritrograma y leucograma del toro bravo. Medicina veterinaria on line. Vol 18. Número 5.2001. Aguera, Santisteban, Villafuerte Escribano, Rubio. Departamento de Biología Animal Sección de Fisiología. Universidad de Córdoba.
-Estudio de la respuesta al estrés quirúrgico bajo dos técnicas anestésicas de la cirugía oncológica colo-rectal. Memoria para optar al grado de doctor. María Acedo-Diaz-Pache.
-Educación maternal y betaendorfinas en plasma materno durante el parto. Claudia Becerro de Bengoa Collan. Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Medicina. Departamento de Obstetricia y Ginecología.
-Protección y bienestar animal. INEA. Escuela de Ingeniería Técnica Agrícola.
-Repercusiones del estrés en el bienestar animal. Conferencia de Juan Carlos Illera. Real Academia de Ciencias Veterinarias.
-Unión Europea. Plan de acción para el bienestar de los animales 2006-2010.
-Activation del láxe corticotrope chez le tareau de combat et son rapport avec le comportement des animaux au tours du combat. Remede Médicine Veterinaire.
-Por qué el toro si sufre. GEVHA (Grupo para el estudio de la
Violencia hacia Humanos y Animales. José Enrique Zaldívar Laguía. Marzo 2007.
-Por qué el toro no sufre. Revista taurina 6 toros 6. DeclaracionesdelDr.Illera.Enero2007.http://www.gevha.com/index.php?option=content&task=view&id=489
-Por qué pienso que el toro sufre un dolor inmenso. Susana Muñoz Lasa. Doctora en Medicina. Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Universidad Complutense de Madrid. http://www.equanimal.org/articulos/porque-pienso-que-el-toro-sufre-un-dolor-inmenso.html
CURIOSIDADES DE LO TAURINO
Por Luis Gilpérez Fraile (se agradecerán
comentarios y sugerencias a ASANDA)
La empresa
ICSA-Gallup,especializadaen sondeos de opinión pública, ha venido realizando,
desde 1971, diversas encuestas, a petición de medios taurinos, sobre el grado de
afición de los españoles a las corridas de toros. Dado que tales encuestas han
sido siempre realizadas por la misma empresa, con los mismos criterios de
selección y con las mismas preguntas, sus resultados son homogéneos y
comparables. ¡Helos aquí!
PREGUNTA:¿LE INTERESAN LAS CORRIDAS DE
TOROS?
1971
1977
1980
1985
1987
1992
1993
1999
2002
2006
2008
MUCHO
22
17
17
17
19
14
18
10
10
7
10
ALGO
33
28
29
30
29
21
20
20
21
20
21
NADA
43
54
53
50
52
68
61
67
69
72
67
2.-LOS TOROS EN TELEVISIÓN
Un estudio de
Sofres (empresa de estudio de medios de comunicación) publicado por Europa Press
en abril de 2000, evidencia que las cadenas de televisión ya se han convencido
de que no les es rentable emitir espacios dedicados a la Fiesta Nazional.¡Tiempo
han tardado!. Así, el total de tiempo dedicado a espacios taurinos (corridas y
programas esencialmente taurinos) en todas las cadenas españolas (nacionales y
autonómicas, excepto las que emiten por cable) se ha reducido de una media de 6
minutos diarios en 1997 (0,5%) a los 4 minutos de 1999 (0,3%). Los
espaciostaurinos desaparecieron totalmente durante 1999 de Antena 3, Tele 5,TV3,
C33 yTVG. Descendieron en Canal Sur (la cadena que más tiempo dedica a lo
taurino) de 20 minutos en 1997 (1,7%) a 15 minutos (1,2%) en 1999; TVE de 13
minutos en1997 (1%) a 10 minutos (0,8%) en 1999; y Canal 9 de 14 minutos en 1997
(1,2%) a 7 minutos (0,6%) en 1999. Los espacios taurinos han aumentado en TVE 2
de 3 minutos en 1997 (0,2%) a 5 minutos(0,4%)en 1999; en ETB de 0 minutos en
1997 (0%) a 2 minutos (0,1%) en 1999.
ENMINUTOS DE
EMISIÓN
EN% DE
PROGRAMACIÓN
1997
1999
1997
1999
2002
CANAL SUR
20
15
1.7
1.2
CANAL 9
14
7
1.2
0.6
TVE
13
10
1.0
0.8
0.2
TVE2
3
5
0.2
0.4
0.5
TELE 5
3
0
0.2
0.0
ANTENA 3
2
0
0.1
0.0
ETB
0
2
0.0
0.1
C33
0
0
0.0
0.0
TV3
0
0
0.0
0.0
TVG
0
0
0.0
0.0
MEDIA
5.5
3.9
0.44
0.31
3.-INDICADORES SOCIALES DE ANDALUCÍA
El
Instituto deEstadística de Andalucía publica los Indicadores Socialesde
Andalucía, incluyendo, en el apartado "Cultura,uso del tiempo", la distribución porcentual del tiempo
de emisión de los diferentes géneros de programas que se emiten por las
televisiones sintonizables en Andalucía. La estadística diferencia las cadenas
de televisión pública (Canal Sur y TVE) de las privadas. Pues bien, en los que
respecta a los programas taurinos, los resultados son los siguientes:
AÑO
PÚBLICA
PRIVADA
1995
1,00
1,00
1996
1,00
1,00
1997
0,94
0,50
1998
0,85
0,05
1999
0,66
0,14
2000
0,66
0,17
2001
0,48
0,15
2002
0,52
0,10
2003
0,62
0,18
2004
0,45
0,20
2005
0,40
0,11
2006
0,64
0,02
2007
0,60
0,03
2008
0,54
0,04
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LA SALUD DEL GANADO DE LIDIA Luis Gilpérez Fraile
Ante
la polémica surgida sobre la posibilidad de que el ganado de
lidia pueda ser portador del mal llamado síndrome de la
vacas locas, la tauromafia asevera que ello es imposible dada la salud
de la que que disfrutan estos animales: vida al aire libre y en
libertad, comida sana, control sanitario óptimo...
Pero los datos parecen apuntar en otra dirección bien
distinta: a la vista de los resultados de los exámenes
veterinarios efectuados post mortem a los toros lidiados en Nimes (en
su mayor parte de ganaderías españolas) entre
septiembre de 1987 y septiembre de 1988, el 48% de los animales presentaban
enfermedades y lesiones de gravedad: tuberculosis, nefritis, tumores,
endoparasitismos... ¿Quiénes se
habrán comido sus carnes?
Lamentablemente no hemos podido obtener otros datos más
actualizados, ni tampoco informes veterinarios de exámenes
realizados en España, pero no hay razones objetivas para
pensar que las cosas hayan podido cambiar.
Asanda agradecerá cualquier información
actualizada al respecto si algún compañero
consigue acceder a esta información, que parece de alto
secreto aunque debería ser pública y accesible a
todos los ciudadanos.
Posteriormente a este informe, en Asanda conseguimos acceder a diversos
certificados del coso sevillano (los cuales están a
disposición de cualquier interesado) con el siguiente
resultado:
Nota
de prensa: LA SALUD DEL GANADO DE LIDIA
Ante la polémica surgida sobre la posibilidad de
que el ganado de lidia pueda ser portador del mal llamado
síndrome de las vacas locas, desde los sectores taurinos se
asevera que ello es imposible dada la salud de la que disfrutan estos
animales: vida al aire libre y en libertad, comida sana, control
sanitario óptimo...
Sin embargo, a la vista de los resultados de las inspecciones
veterinarias de las canales y vísceras de los animales
lidiados, pueden presumirse unos hechos bien distintos: el ganado de
lidia español no tiene, ni mucho menos, una salud envidiable.
Por poner un ejemplo, todas las reses lidiadas en los cinco
últimos festejos celebrados en el coso de la Maestranza de
Sevilla durante la temporada 2000-2001, sufrieron decomisos parciales
de canales y vísceras, en cantidades significativas, por no
ser aptas para el consumo. Pulmones e hígados son las
vísceras más frecuentemente decomisadas, mientras
que los decomisos parciales de canales sólo suelen
producirse por presentar graves lesiones hemorrágicas
provocadas durante la propia lidia.
¿Quiénes se habrán comido
sus carnes creyendo consumir alimento ecológico?
Esta obra está bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
SUBVENCIONES TAURINAS DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA Luis Gilpérez Fraile
22:08 08/06/2008
SUBVENCIONES DE LA CONSEJERÍA DE
GOBERNACIÓN DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA PARA INFRAESTRUCTURAS
TAURINAS
Otros órganos administrativos (ayuntamientos, diputaciones,
Inem, televisión pública, etc.) también destinan importantes cantidades anuales
con los mismos fines de promocionar lo taurino en Andalucía. Por ser locales y
dispersas es prácticamente imposible relacionarlas, pero su monto total es muy
superior al institucional relacionado. Se trata de subvenciones a
escuelastaurinas, festejos taurinos, jornadas taurinas, premios
taurinos,cartelería taurina, retransmisiones taurinas televisadas, remodelación
y construcción de cosos...
Lo había escuchado tantas veces en boca de taurinos que,
finalmente, me armé de valor y leí el ensayo. Y
es que Enrique Tierno Galván, el “viejo
profesor” es, para mí, de lectura dura. Pero
sí, allí, abriendo el tercer capítulo,
estaba la tan traída y llevada frase: “Los toros
son el acontecimiento que más ha educado social, e incluso
políticamente, al pueblo español”.
¿Lisonja a ese sanguinario espectáculo? Si lo es,
escogió mal momento: el ensayo al que pertenece la frase,
“Los toros, acontecimiento nacional”, fue escrito
por Tierno en 1952. Recordemos: España apenas
salía de los horrores de la post-guerra civil y
vivía en plena dictadura militar y religiosa. ¿A
esa educación social y política nos
había conducido la tauromaquia? Pues si así
pensaba el Profesor, estaba muy cercano al pensamiento del otro
profesor, Gregorio Marañón: "España es
el pueblo que ha tenido más guerras civiles debido a la
influencia funesta de la fiesta de los toros." Sea como fuere, apenas
cinco años después, Tierno era detenido y
procesado por vivir en ese entorno político propiciado por
la educación taurina... Sin comentarios.
Pero en el mismo ensayo encontré otras frases que, la
verdad, no me cuadran con esa fama de excelsa mesura que todos los que
le conocieron le atribuyen. ¿Será otro
Pérez de Ayala u otro Hemingway que, aún
conociendo y admitiendo la inmoralidad de la
“fiesta”, se declaraban
“aficionados”? ¿O quizá es
cierta esa fama de cáustico erudito zumbón,
socarrón y mordaz que “ponía en solfa y
tomaba el pelo a los grandes valores de la época”
(su prologuista Elías Díaz)? ¿O
estamos ante otro incongruente Savater? Que cada cual saque sus propias
conclusiones a la vista de algunas de las señaladas frases:
-Tierno califica a las corridas de “acontecimiento
nacional” ¿Qué es para Tierno un
acontecimiento?: “Un auto de fe es un acontecimiento, lo es
una procesión, el linchamiento de un negro, los toros, la
ópera.”
-“Con los toros está ocurriendo algo semejante
–a desfiles militares y procesiones- en cuanto algunos
espectadores, cada día más, a los que agrada la
fiesta y la sienten, se conduelen de la fiera lidiada, asisten
intranquilos al acoso y muerte”.
-“En efecto, por lo que a mí se me alcanza, es
universal la comparación entre el trato con el caballo y el
trato con la mujer; sin embargo, con relación al toro, el
caso es estrictamente español y, desde luego,
notable”.
- “¿Qué sentido tiene que el
español vea la conquista y logro de una mujer lo mismo que
ve la conquista y vencimiento de un toro bravo?”.
-“El español ve el trato erótico con la
mujer en estrecha relación con la actitud del torero ante el
toro”.
-Etc...
Lo siento: también yo he quedado decepcionado...
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LOCALIDADES ANTITAURINAS POR ACUERDO DE SUS PLENOS MUNICIPALES (para mantener actualizada la lista agradeceríamos el envío de datos a ASANDA)
Abrera (Barcelona)
2005
Arenys de Munt (Barcelona)
2009
Artesa (Lleida)
2006
Banyoles (Girona)
2005
Barcelona
2004
Bellpuig (Lleida)
2005
Biure de l'Alt Empordà (Girona)
2006
Brunyola (Girona)
2007
Cabanes de l'Alt Empordà (Girona)
2006
Cabrera de Mar (Barcelona)
2006
Caldes de Montbui (Barcelona)
2009
Calella (Barcelona)
2007
Calldetenes (Barcelona)
2004
Calonge (Girona)
1997
Canarias
1992 (en Ley de Protección Animal)
Cangas (Pontevedra)
2010
Castellar del Vallès (Barcelona)
2009
Castrillón (Asturias)
2008
Cerdanyola (Barcelona)
2006
Coslada (Madrid)
2005
Costitx (Mallorca)
2009
Fatarella (Tarragona)
2007
Fornells de la Selva (Girona)
2007
Gironella (Barcelona)
2006
Granollers (Barcelona)
2004
Guissona (Lleida)
2006
Hostalric (Barcelona)
2009
La Bisbal (Girona)
2007
La Garriga (Barcelona)
2006
Les Franqueses del Vallès (Barcelona)
2009
Manlleu (Barcelona)
2004
Moià (Barcelona)
2006
Molins de Rei (Barcelona)
2004
Mollet del Vallès (Barcelona)
2006
Morera de Montsant (Tarragona)
2007
Olot (Girona)
2004
Palafrugell
1991
Palamós (Girona)
2008
Pallaresos (Tarragona)
2007
Pallejà (Barcelona)
2009
Paterna (Valencia)
2007
Ripoll (Girona)
2004
Riudarenes (Girona)
2006
Sanaüja (Lleida)
2006
Santa Eulalia de Ronçana (Barcelona)
2009
Sant Andreu de la Barca (Barcelona)
2006
Sant Cebrià de Vallalta (Barcelona)
2008
Sant Cugat del Vallès
2005
Sant Feliu de Llobregat (Barcelona)
2004
Sant Iscle de Vallalta (Barcelona)
2006
Sant Pere de Vilamajor (Barcelona)
2009
Sant Quirze de Besora (Barcelona)
2006
Sitges
2005
Sopelana (Vizcaya)
2009
Tagamanent (Barcelona)
2009
Tavertet (Barcelona)
2004
Teià (Barcelona)
2006
Torelló (Barcelona)
2004
Torrebesses (Lleida)
2006
Torrelavit
2006
Tossa del Mar
1989
Vacarisses (Barcelona)
2009
Vajol, La
1991
Valls (Tarragona)
2004
Viana do Castelo (Portugal)
2009
Vilabertran (Girona)
2006
Vilamacolum
1991
GATILLAZOS TAURINOS Luis Gilpérez Fraile
GATILLAZOS TAURINOS
La tauromafia es neciamente triunfalista, tanto que
con frecuencia cae en el más absoluto ridículo. Prueba de ello son las numerosas
ocasiones en las que anuncia, como cosa hecha, la celebración de espectáculos
taurinos en países sin tan vergonzosa tradición, que jamás se llegan a celebrar,
o importantes acontecimientos taurómacos que nunca llegan a ocurrir.. En este
documento se recogen algunas de tales ocasiones, pero seguro que hay muchas más:
agradeceremos al lector que, si tiene pruebas de ello, nos las haga llegar para
completar la lista (imprescindible citar los medios en los que apareció la
noticia y el posterior desmentido)
TOROS EN HUAIROU (DISTRITO DE PEKÍN)
Tribuna de Salamanca, 18 de noviembre de 2009 Una plaza de toros para 6.200 espectadores y la creación de una ganadería de bravo son los grandes objetivos de un proyecto que busca ofrecer corridas de toros a la usanza española. Todo ello, iniciativa de las instituciones locales, que se han fijado en el matador Manolo Sánchez como asesor. Las autoridades del distrito de Huairou, pertenecente a Pekín, que cuentan con un complejo vacacional inspirado en la cultura española, quieren celebrar corridas de toros allí, y para ello se han puesto en contacto con el matador de toros vallisoletano Manolo Sánchez.
Este proyecto se ha venido gestando con bastante cautela durante los últimos meses, aunque lo que ha hecho decidirse a Manolo Sánchez ha sido “el interés que han puesto las autoridades locales y lo bien que resultó la visita”.
La Vanguardia, 16 de diciembre de 2009 Contactado por Efe, el gobierno local de Huairou dijo desconocer este extremo (el de haber contactado con Manolo Sánchez, el de querer celebrar corridas, construir una plaza o crear una ganadería)
FERIA MUNDIAL DEL TORO
Buladero 4 de diciembre de 2008 La edición 2010 de la Feria Mundial del Toro está asegurada. Por otro lado, se ha asegurado la continuidad de la Feria en años venidos y se ha garantizado la edición del 2010. Con toda seguridad, este mismo formato se va a exportar a la Feria Mundial del Toro de Aguascalientes en Octubre de este año por lo que se recaudarán fondos que servirán para sufragar los gastos de la próxima edición.
La razón 20 de noviembre de 2009 La Feria Mundial del Toro no se celebrará en 2010. Además, el director gerente de Fibes recalcó siempre que la falta de patrocinio de las principales marcas comerciales -por no verse asociadas al mundo del toro- ha vuelto a ser determinante en la suspensión temporal de la muestra.
APUESTAS POR LOS TOROS
Cinco Días, 17 de agosto de 2007. PaddyPower.com, la casa de apuestas en internet más importante…, se ha atrevido a apostar por los toros. La casa de apuestas ha llegado a la conclusión de que las corridas de toros, como parte de la cultura española, pueden dar tanto juego como el fútbol, el baloncesto, el tenis o cualquier otro deporte de probabilidades inciertas. Por eso, en la versión española de la página se puede apostar, en unos casos por el número de orejas que se conseguirán en la plaza y, en otros más concretos por el número de orejas que puede llegar a cortar un matador.
Apuestastaurinas.com, 15 de diciembre de 2008. PaddyPower,, de momento, cierra las apuestas taurinas.
La realidad a octubre de 2009 Y tan de momento: no las ha vuelto a abrir.
LA FERIA MUNDIAL DEL TORO SE CELEBRARÁ EN OCTUBRE EN AGUASCALIENTES, MEXICO
Portal Taurino, 22 de febrero de 2009. La Feria Mundial del Toro en Aguascalientes, Méjico, se presentó el sábado 21 de febrero de 2009 en el stand de la Unión de Criadores de Toros de Lidia de la Feria Mundial del Toro de Sevilla. Se tiene prevista su celebración en la última semana de octubre de 2009 en Aguascalientes.
COPE Toros, 26 de junio de 2009 La Feria Mundial del Toro que se iba a celebrar el próximo mes de octubre en la localidad mexicana de Aguascalientes finalmente no se celebrará por falta de presupuesto, tal y como ha anunciado el presidente municipal de dicha localidad.
NICOLÁS SARKOZY, PRESIDENTE DE FRANCIA,
EN LA GOYESCA DE RONDA
Burladero.es de 6 de septiembre
de 2007. REDACCIÓN. El presidente de
Francia, Nicolás Sarkozy estará presente el próximo sábado en la Corrida Goyesca
de Ronda, según ha incluido el mandatario en su agenda privada. Sarkozy acudirá
de paisano, al tendido de la plaza malagueña, donde ha sido invitado por los
hermanos Rivera Ordóñez.
Diario de Sevilla de 8 de
septiembre de 2007 EFE. París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy,
no tiene previsto viajar a España este fin de semana, en contra de lo apuntado
por algunos medios informativos, que le situaban en Ronda para asistir a una
corrida de toros. Un portavoz del Palacio del Elíseo dijo que el jefe del Estado
no se desplazará a España y que tiene previsto permanecer el fin de semana en su
país, antes de viajar el lunes a Alemania.
La realidad a 10 de septiembre de
2007 El presidente de Francia ni acudió a la corrida goyesca ni
siquiera estuvo en España.
TOROS EN EL ESTATUTO ANDALUZ
MundoToro de 9 de febrero de 2007 MADRID (España). La asociación de Profesionales Taurinos Unidos,
Protauni, que agrupa a matadores de toros, rejoneadores, novilleros y demás
profesionales del mundo del toro, ha querido manifestar su satisfacción por el
hecho de que el Estatuto de Autonomía de Andalucía, cuya aprobación se someterá
a referéndum el próximo 18 de febrero, muestre una clara defensa de la Fiesta y
del hábitat del toro bravo en su texto. De esta forma, la agrupación, "valora
muy positivamente el texto del nuevo Estatuto de Autonomía Andaluz en la defensa
clara, rotunda y contundente que hace de los espacios naturales donde habita el
toro bravo, y la defensa que hace de la Fiesta taurina como Fiesta Nacional
española", según explica Joaquín Moeckel, asesor jurídico de Protauni, en nombre
de la entidad. "Por todo esto, Protauni muestra su satisfacción por la inclusión
en el texto de este apoyo explícito al espectáculo taurino", declara
Moeckel.
La realidad a 18 de febrero de 2007 El Estatuto de
Autonomía de Andalucía, aprobado en referéndum el 18 de febrero de 2007, no hace
la más mínima alusión ni al toro bravo ni a la «fiesta» ni mucho menos da ningún
apoyo ni explícito ni implícito al espectáculo taurino. La propuesta de incluir
una mención a los toros en el Estatuto Andaluz fue presentada por el Partido
Popular y rechazada por la totalidad del resto de partidos dos meses antes de
que MundoToro diera el gatillazo.
TOROS EN CHONGQING
MundoToro de 6 de noviembre de 2006 MADRID (España). El próximo día 18
de noviembre está previsto que se celebre en la ciudad china de Chongqing una
corrida de toros en la que actuarán los diestros Víctor Puerto, Iván García,
Iván Vicente y Juan Diego, frente a reses mexicanas de Reyes
Huerta. Burladero de 6 de noviembre de
2006 Los toros vuelven a China el día 18 con la
celebración de una corrida. Según han declarado a Burladero.es los organizadores
del evento, todos los permisos han sido concedidos, por lo que se muestran
ilusionados ante la celebración del festejo. Blog
del crítico taurino Andrés Ruano de 2 de diciembre de 2006 Las lluvias que están cayendo sobre la localidad China de
Chongqing , han obligado a los organizadores a aplazar los festejos taurinos
para el 1 y 2 de enero de 2007.
La realidad Tras la anterior noticia nunca más se volvió a hablar del asunto.
El tan cacareado festejo nunca se llegó a celebrar.
TOROS EN PEKÍN
Terra Actualidad de 10 de marzo de 2004 Construyen plaza de toros en Pekín. Parece que en China ya no sólo
van a ondear las banderas rojas del comunismo, sino también los capotes rojos de
los toreros, pues la capital Beijing está construyendo su propia plaza de
toros. El suburbio de Daxing ha anunciado el pasado miércoles que está
construyendo la mayor plaza de toros de Asia, que en mayo podría albergar su
primera corrida. "Es un estadio de 3.000 asientos", dijo un dirigente del
poblado de Yufa, en Daxing. "Está casi terminado".
Terra Actualidad de 30 de septiembre de 2006 La plaza de
toros construida hace dos años en un zoológico de Pekín ha sido abandonada sine
die. El motivo es el rechazo de las autoridades. China no quiere recibir
acusaciones del extranjero, y menos de que fomenta la tortura de
animales.
TOROS EN CHINA
Diario de Córdoba de 24 de marzo de 2004 Si está decidido que China acabe en el capitalismo ¿por qué hemos
de dudar de que en las afueras de Pekín se celebran este mismo año corridas de
toros? Tan imposible podría parecer lo uno como lo otro. Sin embargo se anuncian
ya los primeros festejos y las obras del coso andan ya muy
adelantadas.
Diario de Córdoba de 30 de marzo de 2004 Las autoridades
chinas han recibido más de mil solicitudes de empresarios en los últimos años
para celebrar corridas de toros, pero es prácticamente imposible porque
necesitan el permiso de cuatro ministerios y del Consejo de Estado. No pocos
chinos se muestran en contra de un espectáculo que consideran "sangriento y
brutal", además de ser una mala publicidad para la celebración de los Juegos
Olímpicos en Pekín en 2008.
ENCIERROS EN
GALES
BBC NEWS 24 de noviembre de 2003 Un encierro por las calles podría formar parte
de las actividades para celebrar el 750ª aniversario de la ciudad de Cowbridge
(cerca de Vale of Glamorgan, Gales, Inglaterra) La idea que consideran los
organizadores es celebrar un espectáculo equivalente a los famosos encierros de
la ciudad española de Pamplona.
Nota del Councillor Jeffrey James, Executive Leaderoficial
(Presidente del Consejo) de Cowbridge del 28 de noviembre de 2003
...Sentimos que un rumor
de los medios de comunicación haya causado alarma. Afirmamos que ha sido mera
especulación y que tal espectáculo no formará parte de las actividades para
celebrar el 750ª aniversario de la ciudad de Cowbridge la próxima primavera...
TOROS EN
CUBA
Diario de Sevilla de 28 de abril de 2000 Vuelven los toros a Cuba después de 59 años con un cartel de
8 toreros.. La corrida se organizará en Boyeros el próximo mes de
agosto.
Nota oficial del Ministerio de
Agricultura de Cuba publicada en el diario cubano Granma el 6 de mayo de
2000 El pasado 27 de abril, el compañero
Anadelio González Herrera, director de la Empresa de Ferias
Agropecuarias, firmó, inconsultadamente, Carta de intención con
empresarios españoles con el fin de gestionar autorización oficial
para celebrar en Cuba la primera Feria Taurina
Iberoamericana, que incluye una corrida de toros bravos que deberían
ser importados de México. Dada la información divulgada al respecto, es
necesario esclarecer que no es propósito del Ministerio de la Agricultura
introducir este tipo de actividad, ni en la actualidad ni en el futuro, en el
movimiento de ferias agropecuarias que se desarrolla en el país, que
tiene el sano objetivo de estimular e incrementar la producción
agropecuaria, así como propiciar la preparación vocacional de trabajadores y
estudiantes. Ministerio de la Agricultura.
TOROS EN
EGIPTO
Diario El Correo de Andalucía de 14 de noviembre de
1997 El Cairo tienen todo preparado para
la celebración de seis corridas entre los días 20 a 26 de este mes. Los toros,
cincuenta en total, salieron el martes en avión desde Getafe y los toreros lo
harán mañana. Estos festejos están patrocinados por el ministerio de Cultura
egipcio.
Diario Heraldo de Aragón de 17 de
noviembre de 1997 A pesar de que el
empresario Aquilino Sánches Nodal había asegurado que los festejos taurinos
estaban patrocinados por el Ministerio egipcio de Cultura, la más alta autoridad
los ha prohibido por considerar que las corridas de toros son actos inhumanos
que desafían la herencia cultural, social y religiosa de la sociedad
egipcia.
TOROS EN
ITALIA
Diario ABC del 19 de agosto de 1994 Los medios sociales y culturales italianos han elogiado la
decisión del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, de aprobar la
celebración de espectáculos taurinos en Italia.
Diario ABC del 20 de agosto de
1994 La presidencia del gobierno
italiano ha anunciado que las corridas de toros nunca llegarán a Italia, ni
siquiera por televisión. El subsecretario de la presidencia, Gianni Letta,
insistió en que en el ordenamiento jurídico italiano existen normas que impiden
celebrar corridas de toros y otros espectáculos en los que los animales sufren
malos tratos, y que castigan a los que los organizan y participan en
ellos.
TOROS EN
RUSIA
Diario ABC del 24 de diciembre de 1989 Moscú tendrá una semana completa de toros en la segunda
quincena de junio. El estadio Lenin se transformará en plaza para cien mil
espectadores. Para junio de 1990 se celebrarán en el Estadio Olímpico Lenin tres
corridas de toros, una del arte del rejoneo y dos cómicos.
Diario ABC del 18 de abril de 1990 Descartadas las corridas de toros en la Unión Soviética. El
Ministro de Justicia recordó que la legislación rusa penaliza el trato cruel a
los animales con multa o privación de libertad de hasta seis
meses.
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ONGs QUE SE FINANCIAN O PROMOCIONAN CON ACTIVIDADES TAURINAS
LOGOS ANTITAURINOS Se agradecen las nuevas aportaciones: asanda@asanda.org
LA GUADAÑA ENTRE LAS FLORES Ángel Padilla agradecerá, a los que lean su
libro, que le envíen una nota a su buzón: angelpadilla@animalistas.org
La
guadaña entre las flores
Índice
El autor
Dedicatoria
-Primera parte: Negro sobre verde
Negro sobre negro
I Amanece en la dehesa
El sudario azul del toro de lidia
II Cuando en el cielo hay dos soles
El toro rojo
III El mulo del otro lado de la cerca
Desde el corazón de tu naufragio
IV El nido de la guadaña
Buenzombie en la torada
-Segunda parte: Negro sobre negro
I Buenzombie: cuatreño
Los cruces de caminos del destino
II La metamorfosis de la dehesa
-Tercera parte: Rojo sobre negro
I Preludio nocturno para réquiem
Réquiem del anticampo
II ¡Luz!, ¡luz!, ¡más luz!
¡Qué bello eres, Buenzombie!
III La suerte de varas: el haz metálico del sol
Caballo insonoro
El jinete de la muerte
IV El tercio de banderillas: las flores del testuz
El jardín de las banderillas
La mortaja rosada del sepultorero
V La suerte de matar: el rayo invertido de la muerte
Crónica de una tarde de toros en el país de la
guadaña
Teme al río de tinta de la nueva savia
VI Anochece en la dehesa
El libro La
guadaña entre las flores
se puede conseguir, por 6 euros, pidiéndolo a:
ANDA
Tudescos, 4 - 4º, ext. izq.
28004 MADRID
Telf: 91 5226975
Con vuestro pedido contribuiréis a la bella causa de la
defensa animal. Muchas gracias en nombre de los toros.
Ángel Padilla
ANTOLOGÍA DE POETAS ANTITAURINOS
Con crueldad torturado, y sin premura,
es perseguida tu muerte en la faena.
Observarte humillado, cuánta pena:
Vergüenza nacional tan vil tortura.
Sólo para mí, el campo no es alegre promesa.
Sólo para mí, sus flores no son radiante verbena,
pues los truncados arpones en mi carne harán presa,
y los hierros irán desgarrando mi piel de seda.
Animal maltratado
que cae en el olvido.
Apelo a la paz y a la justicia
para acabar con tan triste escena.
Elevaré mi voz para pedir que se acabe,
que a las cinco se paren los relojes y pueda así
renacer el brillo negro de su mancillada casta.
A ti, astado agonizante,
que amortajado en sangre tiemblas en la arena, sangrando
relámpagos tu chispeante corazón apasionado.
A ti que tus amorosos ojos cubrieron de carne,
vida y luz la calavera del mayoral:
Tu inocencia es su astucia.
Tu amor, su guadaña.
Vayan sonriendo muriendo de miedo,
con su banderilla los banderilleros.
Por Ángel Padilla
BIBLIOTECA
ANTITAURINA TORO DE HIERRO
ÍNDICE
-Presentación
-Editorial
-Enrique Núñez:
Muerte en la arena
Toro de España
-Rafael Bueno Novoa:
Toro
-Roberto Príia:
Fiesta de sangre
-Juan Azpitarte Rousse:
La fiesta nacional
-Ana Brotons:
A golpe de acero
-Ángel Padilla:
A ti, toro amigo
PRESENTACIÓN
He aquí la primera Antología de Poesía
Antitaurina de la Biblioteca Antitaurina Toro de Hierro. Una
antología viva, porque espero ir nutriéndola con
la presencia de nuevos poetas que se sumen a la lucha
literario-animalista. En ella aparecen seis grandes poetas de
diferentes contextos literarios, pero que tienen en común,
sobre la base de un ideal de justicia extrapolable desde el ser humano
hacia todos los demás seres sintientes, la repulsa al horror
de la tauromaquia y, por ende, la defensa a ultranza de la gran
víctima de ésta, el pobre y bello toro; seis
vates que comparten el deseo de que tan vil
“fiesta” sea abolida cuanto antes y quede relegada
a la memoria negra de la historia de este país. Con ese
deseo he llevado a cabo esta antología, que va tan a
contracorriente como los poetas que la integran, con el deseo de que,
agrupados los artistas concienciados con la noble causa animal y
ayudando así a los héroes de las sociedades
protectoras de animales en su lucha tan adelantada a su tiempo,
consigamos construir entre todos un mundo más justo, donde
el egocentrismo del ser humano deje de gobernar el mundo desde el
bastión de la dignidad animal y, sobre todo, donde la
sangrienta barbarie no tenga cabida más que en los museos y
bibliotecas y sólo como recordatorio de una época
tan insensible y cruel como la que sufrimos hoy en día en
España.
Título de la obra: Antología de Poetas
Antitaurinos
Impreso en España.
Edita: Toro de Hierro.
Autor: Varios Poetas
Diseño de portada: Mila Montero
Primera Edición: 2002-12-12 (Esta edición ha sido
posible gracias al mecenazgo de Sylvie Debecker, directora de la
revista Eivlys.)
Editorial Toro de Hierro,
c/ Carcagente, 34, pta. 6
46007 Valencia
Telf: 696002843
Se permite la reproducción total o parcial de esta obra,
siempre y cuando se comunique ésta al autor del texto en
cuestión.
EDITORIAL
Lector que acercas las redondas ventanas de tu corazón hacia
estas vivas líneas por cuya sangre corre a la vez la rabia y
la esperanza, has de saber que estás ante un hito
histórico en la historia de la literatura. Hasta el presente
los poetas, mayoritariamente, se pusieron de parte del espanto de la
tauromaquia en detrimento de la belleza de la vida animal. El bardo
cantaba a la presunta hombría del torero, al,
según el taurómaco, arte de la corrida. En la
actualidad y desde hace años, han surgido floridos rugidos
aislados de literatos que denuncian con sus vigorosos poemas el
intrínseco especismo de la torturomaquia, su total ausencia
de arte y, en definitiva, su diáfano crimen, poniendo voz a
la sorda agonía de los toros en los ruedos de la
humillación, la sangre y la muerte. Pero claro, sus
andanadas líricas han sido sistemáticamente
silenciadas por los mandarines del chovinismo
literario. Esta antología
ofrece las voces de varios poetas seleccionados entre lo mejor de hoy
en día en España. Y éste es el hito
histórico al que me refería en el arranque de
este texto: jamás se había hecho algo
así, lector, estás ante el frente
poético antitaurino.
El único fin de la presente antología es el de la
erradicación de la “Fiesta Nacional” a
través de la lucha con la espada del arte literario contra
la incultura –o la maldad- de la España negra, y,
por extensión, la erradicación de los
demás malos tratos a los animales que a diario se perpetran
en Guadaña.
La Antología de Poetas Antitaurinos está viva, y
como todo ser vivo, crece día a día, mes tras
mes. Es decir, que está abierta a nuevas incorporaciones de
poetas que, siempre de manera literaria, denuncien el biocidio
disfrazado de tradición, la gran ofensa al noble toro.
El último poema de mi libro La guadaña entre las
flores, ya anuncia:
Teme a los poetas, Tauromaquia, teme
a aquel capaz de enarbolar palabras cual cuchillos,
frases como espadas.
Teme al torbellino rojo de su genio encendido,
teme a la furia incendiada de la herida herida.
Con los poetas de ayer enterraste cadenas:
Alberti, Lorca, Hernández, todos te elevaron.
Lorca puso la funda rosa a tu guadaña,
Miguel te maquilló junto a Cossío
y Alberti pintó alas en tu espalda.
Pero vuelas tan alto que ya es bajo,
porque el techo del mundo es ya su suelo.
Y la madre poesía soñó nuevos hijos,
poetas que iluminarán tus sombras ¡no!
¡sí! con la mágica magia de su magia;
teme a su ataque, teme, Tauromaquia.
Que aunque Lorca y Alberti te defiendan
desde el azul final allá en el techo frío,
caerán como naipes bajo el torbellino rojo
de la furia incendiada de la herida herida
de los poetas nuevos y sus nuevos genios.
Y sí, la madre poesía soñó
nuevos hijos, poetas que combaten la injusticia con la poderosa espada
del arte. Triste sino. Triste porque he podido comprobar en carne
propia que a los poetas cuya sensibilidad estira sus cuernecitos de
caracol hacia los animales no humanos, se nos cierran muchas puertas.
Se nos silencia y se nos acusa de que nuestra sensibilidad animalista
ensombrece o eclipsa nuestra sensibilidad humanista; y nada
más lejos de la realidad. Gran parte de los poetas que
integran la presente antología no sólo no son
animalistas al cien por cien, sino que son poetas humanistas que han
hecho honrosas escapaditas hacia nuestras filas para juntar su espada a
la nuestra temporalmente; éste es el bravo caso de
Pría, Novoa y Azpitarte. Lo mismo ocurre con los poetas
más vinculados al animalismo, como
Núñez, Brotóns o yo, que
también luchamos por la causa humana. Además, es
lógico, quien lucha por la abolición del maltrato
animal, está luchando a la vez por la dignidad humana, por
un mundo más justo.
Ahora comenzamos a reunir nuestras fuerzas poéticas en esta
antología, en este Aquelarre del Bien, en esta fiesta triste
de la denuncia, y esperamos que nuevos poetas unan su arte al nuestro
en la pacífica pero dura cruzada para la igualdad entre los
seres vivos.
El modo de entrar a formar parte de la antología es enviando
tus poemas antitaurinos, más una breve biografía
literaria, a:
Ángel Padilla, c/ Carcagente, 34, pta. 6
O vía Internet, al buzón de correo:
angelpadilla@animalistas.org
Los poemas serán examinados con detenimiento, y
serán incluidos en la antología aquellos poetas
que, además de luchar contra la tauromaquia, lo hagan
literariamente.
Todo esto es por ti, toro amortajado en sangre,
por tu memoria y por la de los demás toros que te precedieron
en tan sangrienta y vergonzante muerte.
Todo esto es por la esperanza de tu sacra estirpe.
Ángel Padilla
ENRIQUE
NÚÑEZ
Licenciado en Medicina. Fue, entre otras cosas, presidente de A.D.D.A.
de Alicante. En la actualidad es director de Pro Dignidad Humana, y es
uno de los adalides más activos de la lucha antitaurina
española. Sus libros ¿Humanos?, La
cofradía de los sádicos, Poemas del Mal y del
Bien, El gran depredador, etc., son auténticas andanadas
contra el maltrato animal. De El gran depredador provienen los dos
sublimes poemas siguientes.
MUERTE EN LA ARENA
SÓLO para mí la Primavera no es bella,
ni me anuncia que la vida se renueva,
ni que tendré amores..., ni esperanzas, pues en ella,
comienza mi holocausto en las arenas.
Cuando duerme la noche, me auguran las estrellas,
que pronto no volveré a oler la hierbabuena,
pues seré encerrado entre maderos y piedras,
hasta que suene el clarín de la Plaza Nueva.
Sólo para mí, el campo no es alegre promesa
Sólo para mí, sus flores no son radiante verbena,
pues los truncados arpones en mi carne harán presa,
y los hierros irán desgarrando mi piel de seda.
Mientras los hombres, mis hermanos, apagarán sus querellas
aplaudiendo mis despojos, y celebrando una extraña
Nochebuena,
en la que mi sangre debe lavar las huellas,
de los demonios que dominan sus vidas internas.
Sólo para mí, dicen, la gloria está en
la muerte cruenta.
Sólo para mí, dicen, la tortura es noble y buena.
Sólo sufriendo yo, dicen, son alegres las fiestas.
Sólo mi cuerpo acribillado, dicen, representa a la
España eterna.
TORO DE ESPAÑA
VISTE tu luto negro, toro de España,
que ya tus verdugos vistieron el oro-grana.
Olvida tu serranía y caricias de luna plata
que tienen armadas sus manos de espada.
Finge furor en mirada, toro de España,
que necesitan justificar tu matanza.
No pienses en capataces que amas,
cambiaron por dinero el pasto que te daban.
Oculta tu linaje y casta, toro de España,
antes que por arenas te arrastren mulas pardas
y no confundas las amapolas de tus prados
con las caras rojo-vino que llenan las plazas.
Grítales desde tu terrible agonía, toro de
España,
que con tu muerte se encanallan,
que no hay gloria, honor y hombría
cuando en cuadrilla burlan y asesinan.
Los que de verdad te amamos, toro de España,
lloramos a las puertas de las mil maestranzas
y pedimos a Dios que no nazcas,
que no merecen tal lujo los que contigo se ensañan.
Enrique Núñez, El gran depredador.
RAFAEL
BUENO NOVOA (1957, León)
Director de la revista literaria Aguamarina. Ha participado en varias
antologías literarias. Tiene publicados los libros Playa
salvaje, Poemas de la sangre, Desde la soledad del agua, etc. Colabora
asiduamente con revistas nacionales e internacionales y pertenece a
diversas asociaciones culturales. Rafael nos ofrece su personal y
redondo poema Toro, en el que se lamenta del bárbaro fin del
toro de lidia.
TORO
TORO, qué valentía, qué bravura...
qué poderío muestras en la arena!
Indómito enfrentado a la condena
que te imponen en sádica cordura.
Con crueldad torturado, y sin premura,
es perseguida tu muerte en la faena.
Observarte humillado, cuánta pena:
Vergüenza nacional tan vil tortura.
Verdugos de colores, con su espada,
desgarran tus entrañas, llamando arte,
a esta viril cultura sanguinaria.
¡Qué lejos de tu dehesa y la manada
poderoso a la muerte has de entregarte
defendiendo tu casta milenaria!
Rafael Bueno Novoa, Poesía Urgente
ROBERTO
PRÍA (La Habana, Cuba, 1924)
Maestro Normal por la Escuela Normal de Maestros de La Habana, Doctor
en Pedagogía por la Universidad de La Habana y Profesor de
Historia de Cuba, entre otras cosas. Después de ser
condenado un año y medio a cortar caña por el
delito de solicitar la salida del país, en 1969 llega a
España como exiliado político y se incorpora como
redactor a la editorial Salvat Editores. En la actualidad dedica su
tiempo a la literatura como poeta, novelista y conferenciante. Su
vigoroso poema Fiesta de sangre ha sido extraído de su libro
Poemas Iconoclastas.
FIESTA DE SANGRE
(Soliloquio del toro)
ES bella la tarde, y aún languideciendo,
viste de fiesta: se va a representar
tragicomedia corrida de toros,
reconocida Fiesta Nacional.
El público llena la plaza de toros:
hay hombres, mujeres, jóvenes y viejos,
también hay niños, todos muy ansiosos,
que piden comience gritando a coro.
Por fin las trompetas imponen silencio,
anunciando el comienzo del primer tercio:
el portón se abre para dar salida
a un hermoso toro de color negro.
Después sale un hombre vestido de luces,
que observa al toro desde el burladero;
el público ruge de gozo y contento
al ver al valiente que llaman torero.
Y toro y torero, los protagonistas
del primer acto, que es el primer tercio,
enfrentan sus rostros, para desconcierto,
del hermoso toro de color negro.
- Pero, ¿qué hace este hombre con un trapo rojo
que acerca y retira a mi cara presto?
¿Por qué me provoca con esos saltitos,
con sus medias vueltas y su paseíllo?
¿Por qué se me acerca y vase huidizo,
y hace unos gestos que son tan ridículos?
Por fin el del trapo se va entre aplausos
y ahora se aproxima un hombre a caballo
que viene despacio, pues al noble equino
lo llevan al ruedo con ojos tapados.
Es hombre macizo, parece guerrero,
armado con pica y bien protegido,
que ostenta orgulloso su cómico atuendo,
que más bien parece de fiel escudero.
- ¡Oh! ¿Por qué me amenaza
con su agudo hierro,
que ya hunde en mis carnes sin yo preverlo?
¿Es esto un hombre? ¿Mi buen ganadero?
¿O una nueva especie de homo carnicero?
¡Qué raro es todo esto, yo no lo comprendo!
¿Por qué me han sacado de mi paraíso,
donde yo reinaba, comiendo buen pasto,
rodeado de vacas y siempre follando,
respetado por todos, y por los artistas,
que mi belleza siguen admirando?
¡Qué raro es todo esto, yo no lo comprendo!
Suenan las trompetas, allá en el tendido,
que ordenan doctores del arte taurino,
anunciando a todos el segundo tercio
de aquel espectáculo que llaman divino.
- ¿Y ahora este otro que viene corriendo,
y que me sorprende con largas puntillas,
que clava en mi lomo, sin yo ofenderlo,
y que si me muevo aún más me irritan?
El público grita, el público aplaude,
la extraña osadía de herirme las carnes
con las banderillas que me enfurecen,
pues yo confiado nunca pensaría,
que no respetara mis agudos cuernos
y aquel hombre hiciera tal felonía.
¡Qué raro es todo esto, yo no lo comprendo!
Aunque ya con sangre mi cuerpo cubierto,
el público ruge, loco de contento...
¡Ah, por fin ya creo que voy comprendiendo!
Es sangre que piden, están sedientos,
y mi rica sangre, que da vida al cuerpo,
quisieran beberla, cual del manantial,
que brota de heridas de mis carniceros.
Y en el tendido todos son cristianos,
que no se conforman con beber en copas
la sangre del Cristo que adoran tanto.
De nuevo trompetas imponen silencio,
anunciando ahora el último tercio,
que protagoniza el hombre de luces,
el hombre valiente, que llaman torero.
Y con el torero llega al fin la muerte,
que lleva en la espada y esconde en el trapo,
para que aquel bravo y hermoso astado,
tiña con su sangre la tarde en que muere.
- ¿Y ahora qué pretende con nuevas
piruetas
de la que se asiste con su rojo trapo?
Parece burlarse de mi estado exhausto,
y cómplice el público le regala aplausos.
¡Ah, ahora ya comprendo por qué todo
esto!
El por qué me han traído y por qué me
han criado,
no para que fuese un gran semental.
Me criaron fuerte, me criaron fiero,
que fuera agresivo con el personal,
y a mis puntiagudos y fuertes cuernos,
afilaron sus puntas, cual si dos puñales,
que hieren o matan como un criminal.
Y al pueblo entretienen, como los romanos,
con pan y con circo, para aborregarlo,
y así no luchar por derechos humanos.
¡Oh, qué tarde al fin lo comprendo,
cuando ya sin sangre me siento deshecho,
tras las banderillas y pica de hierro,
y la gritería de un público zafio!
¡Ah, torero, picador, banderillero!
¡Si fuerais tan valientes por qué no vais
a mi hermoso campo donde estoy entero!
Vayan allí a hundirme su agudo hierro,
y vayan sin caballos con ojos cubiertos.
Vayan sonriendo muriendo de miedo,
con su banderilla los banderilleros.
Y que vaya el torero con su acero enhiesto,
y su trapo rojo, de engaños cubierto.
Que vaya a mis tierras, allí donde reino,
rodeado de vacas, follando contento.
Que vaya a provocarme con sus paseíllos,
con sus payasadas y vistoso atuendo.
Que saque allí su espada, no le tengo miedo,
luchemos de frente en campo descubierto.
Yo no tengo espada, sólo tengo cuernos,
vamos a luchar como dos guerreros.
Que vaya solito, que allí yo lo espero,
que vaya sin fans, que gritan histéricos.
Que vaya el torero, que es matador,
a ver si me mata, si tiene valor.
Aquí él me mata, con reglas injustas,
que dictan doctores de la tauromaquia.
Y además le premian con oreja y rabo,
y como héroe que triunfó en la guerra,
por la puerta grande le sacan en brazos.
¡Que vaya, que vaya solito el bravo torero,
allí a mis tierras donde yo lo espero,
a ver si tiene de verdad cojones,
y acepta sin miedo mi reto sincero!
Roberto Pría, Poemas Iconoclastas
JUAN
AZPITARTE ROUSSE (Bilbao, 1959)
Filósofo, Teólogo, Grafólogo,
Diplomado en Guitarra. Presidente del Colectivo Artístico
Gerekiz desde 1981. Es director de la revista Miscelánea,
etc. Ha publicado más de cincuenta libros y ha colaborado en
un centenar de Antologías. Su obra literaria ha sido
traducida al inglés, francés, italiano y
portugués. Ha colaborado en editoriales tales como Ediciones
Mensajero, Editorial CLA, Editorial Amarantos, etc. En su contundente
poema La fiesta nacional, Juan muestra su claro rechazo hacia
el maltrato animal.
LA FIESTA NACIONAL
TORO de lidia que abatido
derrama sangre por el camino.
Espectáculo innoble
y asesino.
Animal maltratado
que cae en el olvido.
Apelo a la paz y a la justicia
para acabar con tan triste escena.
En la plaza agonizas
y asfixias,
caes sin doblez
mientras el público goza
con el sufrimiento.
¡Triste ser el hombre
que disfruta con el dolor ajeno!
Al final, todo acaba.
Llega el silente
aroma de la muerte.
Juan Azpitarte Rousse “Gerekiz”,
Editorial Artística Gerekiz
ANA
BROTÓNS
Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de
Alicante. En la actualidad trabaja como profesora de Secundaria en un
Instituto de Enseñanza Media. Desde hace años
escribe poemas, inspirados en el maltrato animal, que se utilizan en
las campañas animalistas de Pro Dignidad Humana. Desde
1.993, año en que se creó la
Asociación Pro Dignidad Humana, es Vocal muy activa de la
Junta Directiva. Anteriormente colaboró en la
delegación de Alicante de A.D.D.A., bajo la presidencia de
D. Enrique Núñez. Ana nos cede su estremecedor
poema A golpes de acero, en el que llora poéticamente por la
gran víctima de la tauromaquia.
A GOLPES DE ACERO
NO olvidaré el dolor
ni la sangre unida a su sufrimiento
ni lo cobarde de una espada que se esconde bajo un capote
ni lo despiadado de una muerte cruel, lenta, agonizante...
Elevaré mi voz para pedir que se acabe,
que a las cinco se paren los relojes
y pueda así renacer el brillo negro de su mancillada casta.
¡Pobre toro tan manido! Si nos acercásemos a ti
guiados por los auténticos compases del corazón,
sabríamos de lo infame de tu dolor,
de lo macabro del hombre que hace humillarse, postrarse ante
él,
a un animal por su mano malherido.
No es suficiente su sangre, su angustia,
se necesita recrearse en su muerte,
arrancarle sus miembros, arrastrarle por la arena,
profanar su despedazado cuerpo cuando todavía se oyen sus
estertores.
Grabaré en mí tu cuerpo altivo,
tu imagen agonizante aferrada a un hálito de vida,
aun sabiendo que no habrá nada digno ni humano en sus lances.
Te veré velado por las lágrimas que los aplausos
arranquen de mi rostro
y volará mi alma para acariciar tu último aliento
cuando tú ya sólo esperes del hombre, la
clemencia de la muerte.
Se apagaron las voces, vuelve el rumor del silencio,
se abre el cielo clamando por tu dolor y miles de lamentos.
¿Quién podrá borrar de la arena la
huella de la infamia que dejaron tantas tardes?
Nadie, mientras sigamos dirigiendo en inocentes nuestras culpas.
Ana Brotóns, Pro Dignidad Humana
ÁNGEL
PADILLA (Valencia, 1970)
Escritor y Poeta, tiene escritos más de treinta libros de
poemas, ensayo y cuentos... De ellos, tiene publicados, entre otros, La
guadaña entre las flores (Edit. Corona del Sur) y
el poemario Elegía a la vida (Edit. Gerekiz). Por separado,
ha publicado infinidad de poemas, relatos y artículos en
varios libros y revistas literarias y animalistas de todo el
país, y parte de su obra ha sido incluida en
múltiples antologías literarias. Actualmente
dedica gran parte de su producción literaria a la denuncia
del maltrato animal.
A TI, TORO AMIGO
A Ti, toro
de dehesa,
de cuernos azules, piel verde y pezuñas marrones.
A ti que cada alba te acerca a tu condena:
Tu dehesa es la
última cena del condenado
a muerte. Tu vida te es ajena.
A ti,
astado sensitivo,
que con tu verde lengua lames el aire azul
creyéndolo ascensión de la marisma. Que aspiras
la colorida luz de las nutritivas flores. Que
ante el incendio del amanecer tiemblas:
Tu fragilidad es su armadura.
Tu liberación, mi
bandera.
A ti, toro
estigmatizado,
que da a luz la España criminal en la cárcel de
la dehesa.
A ti, arco iris cuya maravilla engulle la noche:
Tus guardianes vendieron tu
fuego
a la ceniza. Tu
país pidió tu cabeza.
A ti, astado
agonizante,
que amortajado en sangre tiemblas en la arena,
sangrando relámpagos tu chispeante corazón
apasionado.
A ti que tus amorosos ojos cubrieron de carne,
vida y luz la calavera del mayoral:
Tu inocencia es su astucia.
Tu amor, su guadaña.
A ti, toro de
España,
que cada tarde mueres en el exangüe corazón de tu
cuna,
asesinado por una barbarie sin ventanas
de un grotesco país que por tal odia la belleza.
A ti te dedico mi combate lírico. Quiero
que, desde tu agonía, sepas:
Tu denuncia
está en mi pluma.
Tu grito en mi voz.
Tus patas en mis
piernas.
Y tu amor en mi amor.
Ángel Padilla, La guadaña entre las flores
I CONCURSO "TORO DE HIERRO” DE POESÍA ANTITAURINA (2003)
La
Excma. Biblioteca Antitaurina Toro de Hierro, patrocinada por ANDA,
ASANDA, ANTITAUROMAQUIA.COM, PRO DIGNIDAD HUMANA y PLATAFORMA
ANIMALISTA MUNDIAL) convoca el I Premio “Toro de
Hierro” de Poesía Antitaurina (el primero de la
historia de la literatura), que se regirá por las siguientes
BASES
1ª.- Puede presentar sus obras toda persona interesada, de
cualquier nacionalidad, siempre y cuando los trabajos estén
escritos en castellano y sean literarios. No se aceptarán
trabajos no reflexionados, no estético-literarios o soeces.
Se enviará, junto con los textos, una
minibiografía literaria –o, en su defecto, laboral
o social- del autor.
2ª.- El tema a tratar será la protesta
poética contra la barbarie de la tauromaquia, y los trabajos
podrán ser poesías o prosas poéticas
(ver ejemplos en la Antología de Poetas Antitaurinos
publicada en Internet: en Antitauromaquia.com -“Biblioteca
antitaurina”- y en Asanda -“Documentos
Taurinos”-).
3ª.- La extensión de los trabajos es libre, y se
pueden enviar, por triplicado, cuantas obras se desee, firmadas con
seudónimo y acompañadas de un sobre en cuyo
interior figurará el nombre, la dirección y el
teléfono del autor, así como la
minibiografía.
4ª.- Las poesías se enviarán a la
siguiente dirección: “Ediciones Antitaurinas Toro
de Hierro”, c/ Carcagente, 34, pta. 6, C. P.: 46007
–Valencia. La fecha límite de recepción
de obras es el 19 de agosto de 2003.
5ª.- Juzgará el presente concurso un jurado
constituido por destacadas personalidades de las letras y de la
cultura, y sus componentes se darán a conocer el
día de la publicación del fallo.
6ª.- El fallo se producirá en el mes de septiembre
de 2003. El mismo se dará a conocer a través de
los distintos medios de difusión.
7ª.- El premio del I Concurso “Toro de
Hierro” de Poesía Antitaurina,
consistirá en un precioso Diploma para el primero, segundo y
tercer premiado, y la publicación de los poemas
premiados, tanto en la Antología de Poetas
Antitaurinos formato papel como en la Antología de Poetas
Antitaurinos de Internet, que está editada en las
celebérrimas Asanda y Antitauromaquia.com. El poema del
primer ganador, a su vez, será publicado en la legendaria
por temida revista animalista de ANDA, Sos animales ( tirada: 8.000
ejemplares).
8ª.- Al margen del premio, entre los poemas y prosas recibidos
se hará una selección de los mejores trabajos
para ser publicados tanto en la Antología de Poetas
Antitaurinos formato papel como en la Antología de Poetas
Antitaurinos publicada en Internet.
9ª.- Los poetas premiados no perderán los derechos
sobre sus obras; tan sólo sus poemas serán
publicados en distintos soportes para la lucha literario-antitaurina,
formando dichos autores, de esta manera tan gloriosa, parte
imprescindible del Frente Poético Antitaurino; y en el
momento en que ellos decidan que sus trabajos no han de seguir formando
parte de dicho proyecto, se eliminarán de la
Antología, en todos sus formatos.
ESTAS BASES FUERON APROBADAS POR EL FRENTE POÉTICO
ANTITAURINO EN EL MES DE ENERO DE 2003
Más información: Ediciones” Toro de
Hierro” c/ Carcagente, 34, pta. 6 - 46007 Valencia Tel:
696002843
(Diseño Bases Concurso: Mila Montero)
LOS TOROS NO INTERESAN A LOS UNIVERSITARIOS SEVILLANOS
El ayuntamiento
de Sevilla (el mismo que en 2004 pretendió elevar las corridas de toros al
rango de Fiesta Mayor de la Ciudad -véase nuestro archivo histórico en
"Documentos") ha publicado, en junio de 2005, un amplio "Informe
socioeconómico de la Ciudad de Sevilla" realizado en 2003. En el mismo se
incluye un apartado denominado "Hábitos
lúdico-culturales de los universitarios" que recoge precisamente esa
faceta. Y aparece un indicador alentador: los universitarios sevillanos no
muestran el más mínimo interés por los espectáculos taurinos. Así, mientras
que cada estudiante asiste, de media, unas 27 veces al cine, 2 a conciertos, 2 a
conferencias, 2 a exposiciones, 4.5 a espectáculos deportivos, 1.5 al teatro,
etc. a los toros va 0 veces o, como explica el estudio "habría
que considerar un horizonte de 4 años (0.31 veces al año) para reunir una
asistencia a este tipo de espectáculos (sic)". Y aún hay más: el
porcentaje de los que dicen acudir a los toros es tan bajo que ni siquiera
alcanza el mínimo del 2.5% contemplado en el estudio. Para una Comunidad que
´mantiene en sus presupuestos generales una generosa partida económica para
"promoción de la cultura taurina", el dato no está nada mal...
Este vídeo muestra unas imágenes durísimas de lo que ocurría cuando los
caballos de los picadores no llevaban peto.
El origen del peto no está en una sensibilización de los taurinos, por el
contrario se encuentra en una campaña realizada en 1925 por varias Sociedades
Protectoras de Animales. Haciéndose eco de las quejas, en 1926 el Gobierno de
Primo de Rivera nombra una Comisión para que proponga soluciones. En 1928 la
Comisión recomienda el uso del peto y así se reglamenta en febrero de dicho año.
Pero las iras y protestas de los taurinos, que llegan a afirmar que “humanizar
la fiesta es condenarla a su desaparición”, frenan el proceso y hay que esperar
a 1930 para que se comenzaran a usar y a 1931 a que su uso se generalizara. A
finales del XIX y principios de los XX, la media de caballos muertos en cada
corrida era de 10 y llegaron a los 27 en una sola, sin contar caballos heridos.
Así, el Reglamento Taurino exigía contar con 40 caballos y 12 perros al comenzar
el festejo (Reglamento de 1868)
El que en la actualidad no se produzcan tales masacres de caballos en los
cosos, a la vista del público, hace que los taurófilos, “aficionados,
profesionales, cronistas, historiadores y tratadistas taurinos hayan coincidido,
sin solución de continuidad, en la añoranza de aquellos años dorados...” (Butrón
de Múgica)
LOCALIDADES VENDIDAS DE ESPECTÁCULOS TAURINOS EN ESPAÑA EN 2005
INFORME SOBRE LAS LOCALIDADES VENDIDAS PARA ESPECTÁCULOS
TAURINOS EN ESPAÑA DURANTE 2005
Luis Gilpérez Fraile
1.- Fuente utilizada para calcular el número de espectáculos
celebrados.
Las estadísticas utilizadas proceden directamente de la Comisión Consultiva
Nacional de Asuntos Taurinos (CCNAT) del Ministerio del Interior. Dicho
organismo publica, anualmente, en la web del Ministerio, las estadísticas de los
Festejos Mayores celebrados anualmente en España. Dichos Festejos Mayores
comprenden: corridas de toros, novilladas con picadores, rejones con toros,
rejones con novillos, corridas mixtas con rejones, festejos mixtos y festivales
con picadores.
Las estadísticas de los festejos menores proceden igualmente de la CCNAT, que
aunque no las publica, nos las ha facilitado directamente tras solicitárselas.
Los Festejos Menores comprenden: novilladas sin picadores, festivales sin
picadores, festejos mixtos sin picadores, becerradas, rejones y otros.
Obviamente, siendo el objeto de este informe el cálculo de localidades
vendidas para festejos taurinos, los festejos en los que no existe venta de
localidades (festejos populares en vías públicas y encierros) no se han tenido
en cuenta (ni aparecen en las estadísticas referidas)
De acuerdo con lo anterior, las estadísticas para 2005 son las
siguientes:
TOTAL FESTEJOS
2005
Festejos Mayores
1.947
Festejos Menores
830
TOTAL
2.777
Nota: en 6.- puede accederse a los detalles de esta estadísitica.
2.- Fuente utilizada para calcular el número de espectadores por
espectáculo.
Las únicas estadísticas que hemos encontrado (y hemos buscado mucho...) que
incluyen el número de espectadores por espectáculo, son las correspondientes a
Andalucía. Según señalan los propios informes de la Secretaria General Técnica
de la Consejería de Gobernación, los datos de espectadores por festejo proceden
directamente de las actas de los Delegados Gubernativos en los distintos
espectáculos, que los calculan a "ojo" y no por número de localidades vendidas.
Y, además, dicho organismo señala que tal estimación se hace de todos aquellos
espectáculos «que no son festejos populares celebrados en la vía pública», es
decir, justamente los que nos interesan. Tenemos el firme convencimiento, a base
de muchas experiencias en estos temas, que el "ojo cubicador" taurino es
bastante generoso con el espectáculo, es decir, que si hay errores, lo son en el
sentido de aumentar las cifras de espectadores. Pero bien, preferimos que
nuestro informe peque también de "generoso", a ser acusados de reducir las
cifras "oficiales".
Con los datos andaluces de espectadores/espectáculos, hemos procedido a
obtener la media del número de espectadores por tipo de espectáculo. El dato
final obtenido, por tanto, es la media de espectadores por espectáculo
taurino.
De acuerdo con lo anterior, los datos son los siguientes:
ANDALUCÍA
2005
ESPECTADORES
ESPECTACULOS
MEDIA
CORRIDAS
927.013
188
4.931
NOVILLADAS
C/P
185.245
79
2.345
NOVILLADAS
S/P
124.190
85
1.461
REJONEO
TOROS
175.729
29
6.060
REJONEO
NOVILLOS
48.573
29
1.675
BECERRADAS
45.288
44
1.029
COMICO
75.780
45
1.684
FESTIVALES
179.229
97
1.848
MIXTOS
228.479
146
1.565
POPULARES
164.282
385
427
TOTALES
2.153.808
1.127
Nota: en 6.- puede accederse a las estadísiticas de referencia.
3.- Método de trabajo para el resultado final.
Una vez obtenido el número total de espectáculos taurinos en España, y la
media de espectadores por clase de espectáculo en Andalucía, es fácil llegar al
resultado final si se acepta que la media de Andalucía es extrapolable al resto
de España. Debemos indicar que, antes de aceptar como buena dicha extrapolación,
hemos verificado, con un amplio muestreo, que el sistema peca de generoso con lo
taurino. Es decir, que la media de espectadores por tipo de festejo en Andalucía
es, a la vista de tales muestreos, superior a la media de espectadores por
festejo en el resto de España, excepto en la Comunidad de Madrid.
La única dificultad que hemos encontrado es que los criterios del Ministerio
estatal del Interior y de la Consejería andaluza de Gobernación no son
homogéneos a la hora de clasificar algunas clases de festejos menores, por lo
que hemos tenido que recurrir a agruparlos en una sola clase (VARIOS) utilizando
como MEDIA la media de las medias correspondientes. Entendemos que al afectar a
sólo un pequeño porcentaje del total de festejos (264 de 2.777) el error que se
provoca es necesariamente muy bajo e incluso pudiera ser que en sentido
favorable a lo taurino.
Y finalmente, con el perseguido objetivo de que si en algo erramos lo sea en
sentido favorable a lo taurino, hemos dado por bueno que el número de
espectadores es equivalente al número de localidades vendidas, lo cual sabemos
que no es cierto, ya que muchos espectadores, muchísimos en algunos
espectáculos, entran "de gorra", por utilizar un término popular.
4.- Resultados
Pues bien, el resultado final obtenido es el que se muestra en el cuadro
inferior, es decir, que el total de localidades vendidas en España
durante el año 2005 para espectáculos taurinos fue de 8.000.812.
RESULTADO TOTAL
2005
ESPECTACULOS
MEDIA
TOTAL
CORRIDAS
781
4.931
3.851.111
NOVILLADAS
C/P
539
2.345
1.263.955
NOVILLADAS
S/P
543
1.461
793.323
REJONEO
TOROS
143
6.600
943.800
REJONEO
NOVILLOS
236
1.675
395.300
MIXTOS
271
1.565
424.115
*VARIOS
264
1.247
329.208
TOTALES
2.777
8.000.812
*VARIOS: BECERRADAS,
FESTIVALES, CÓMICOS
5.- Comentarios al resultado
Resulta obvio, que el resultado obtenido es muy, pero que muy, inferior a las
cifras que, año tras año, facilitan los estamentos privados taurinos y los
medios de comunicación taurófilos a los ciudadanos españoles. Para hacer la
"prueba del nueve" y constatar la exactitud, o no, de los datos que ofrecemos
nosotros respecto a los que ofrece el sector taurino, hemos intentado obtener la
cantidad ingresada en Hacienda en concepto de IVA recaudado por venta de
localidades para espectáculos taurinos. Pero ¡lástima! dicho dato simplemente no
existe, según nos informa el Departamento de Recaudación de la Agencia
Tributaria (véase en 6.-).
Así que, fieles a nuestro principio de ser lo más objetivos posible, y si
hemos de pecar, hacerlo en el sentido contrario al esperado por los taurinos,
echamos mano de una encuesta realizada en diciembre de 1987 por la empresa
Demoscopia y por encargo y a cuenta de la Confederación de Asociaciones
Profesionales Taurinas (nada sospechosa, por tanto, de tener sesgo antitaurino)
y nos encontramos con que a la pregunta de «¿ASISTE USTED A CORRIDAS DE TOROS?»
sólo 6% de los encuestados responde que «ASIDUAMENTE», mientras que el 65%
responde que «accidentalmente» y el 29% que «nunca». Dado que dicha encuesta se
realiza exclusivamente a encuestados de las Comunidades Autónomas con supuesta
mayor afición taurina (Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Valenciana,
Extremadura, Madrid, Navarra y País Vasco) y se excluyen las consideradas con
menor o nula afición (Cataluña, Canarias, Baleares, Galicia, Asturias,
Cantabria, Rioja, Aragón y Murcia) y que la encuesta se realiza a mayores de 18
años, eche el lector las cuentas (nosotros no queremos entrar en el terreno de
las deducciones) y juzgue si el resultado que hemos obtenido a base de los datos
OFICIALES existentes es, o no, aproximado...
LOCALIDADES VENDIDAS EN ESPECTACULOS TAURINOS EN ESPAÑA EN 2004
INFORME SOBRE LAS LOCALIDADES VENDIDAS PARA ESPECTÁCULOS
TAURINOS EN ESPAÑA DURANTE 2004
Luis Gilpérez Fraile
1.- Fuente utilizada para calcular el número de espectáculos
celebrados. Las estadísticas utilizadas proceden directamente de la
Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos (CCNAT) del Ministerio del
Interior. Dicho organismo publica, anualmente, en la web del Ministerio, las
estadísticas de los Festejos Mayores celebrados anualmente en España. Dichos
Festejos Mayores comprenden: corridas de toros, novilladas con picadores,
rejones con toros, rejones con novillos, corridas mixtas con rejones, festejos
mixtos y festivales con picadores. Las estadísticas de los festejos menores
proceden igualmente de la CCNAT, que aunque no las publica, nos las ha
facilitado directamente tras solicitárselas. Los Festejos Menores comprenden:
novilladas sin picadores, festivales sin picadores, festejos mixtos sin
picadores, becerradas, rejones y otros. Obviamente, siendo el objeto de este
informe el cálculo de localidades vendidas para festejos taurinos, los festejos
en los que no existe venta de localidades (festejos populares en vías públicas y
encierros) no se han tenido en cuenta (ni aparecen en las estadísticas
referidas) De acuerdo con lo anterior, las estadísticas para 2004 son las
siguientes:
TOTAL FESTEJOS
2004
Festejos Mayores
1.912
Festejos Menores
804
TOTAL
2.716
Nota: en 6.- puede accederse a los detalles de esta
estadística.
2.- Fuente utilizada para calcular el número de espectadores por
espectáculo. Las únicas estadísticas que hemos encontrado (y hemos
buscado mucho...) que incluyen el número de espectadores por espectáculo, son
las correspondientes a Andalucía. Según señalan los propios informes de la
Secretaria General Técnica de la Consejería de Gobernación, los datos de
espectadores por festejo proceden directamente de las actas de los Delegados
Gubernativos en los distintos espectáculos, que los calculan a "ojo" y no por
número de localidades vendidas. Y, además, dicho organismo señala que tal
estimación se hace de todos aquellos espectáculos «que no son festejos populares
celebrados en la vía pública», es decir, justamente los que nos interesan.
Tenemos el firme convencimiento, a base de muchas experiencias en estos temas,
que el "ojo cubicador" taurino es bastante generoso con el espectáculo, es
decir, que si hay errores, lo son en el sentido de aumentar las cifras de
espectadores. Pero bien, preferimos que nuestro informe peque también de
"generoso", a ser acusados de reducir las cifras "oficiales". Con los datos
andaluces de espectadores/espectáculos, hemos procedido a obtener la media del
número de espectadores por tipo de espectáculo. El dato final obtenido, por
tanto, es la media de espectadores por clase de espectáculo taurino. De
acuerdo con lo anterior, los datos son los siguientes:
ANDALUCÍA
2004
ESPECTADORES
ESPECTACULOS
MEDIA
CORRIDAS
888.856
191
4.654
NOVILLADAS
C/P
169.343
71
2.385
NOVILLADAS
S/P
123.580
88
1.404
REJONEO
156.607
28
5.593
BECERRADAS
29.502
25
1.180
COMICO
40.877
44
929
FESTIVALES
70.021
55
1.273
MIXTOS
176.645
114
1.550
POPULARES
78.907
86
918
RECORTADORES
102.549
391
262
TOTALES
1.836.887
1.093
Nota: en 6.- puede accederse a los detalles de esta
estadísitica.
3.- Método de trabajo para el resultado final. Una vez
obtenido el número total de espectáculos taurinos en España, y la media de
espectadores por clase de espectáculo en Andalucía, es fácil llegar al resultado
final si se acepta que la media de Andalucía es extrapolable al resto de España.
Debemos indicar que, antes de aceptar como buena dicha extrapolación, hemos
verificado, con un amplio muestreo, que el sistema peca de generoso con lo
taurino. Es decir, que la media de espectadores por tipo de festejo en Andalucía
es, a la vista de tales muestreos, superior a la media de espectadores por
festejo en el resto de España, excepto en la Comunidad de Madrid. La única
dificultad que hemos encontrado es que los criterios del Ministerio estatal del
Interior y de la Consejería andaluza de Gobernación no son homogéneos a la hora
de clasificar algunas clases de festejos menores, por lo que hemos tenido que
recurrir a agruparlos en una sola clase (VARIOS) utilizando como MEDIA la media
de las medias correspondientes. Entendemos que al afectar a sólo un pequeño
porcentaje del total de festejos (331 de 2.716) el error que se provoca es
necesariamente muy bajo e incluso pudiera ser que en sentido favorable a lo
taurino. Y finalmente, con el perseguido objetivo de que si en algo erramos
lo sea en sentido favorable a lo taurino, hemos dado por bueno que el número de
espectadores es equivalente al número de localidades vendidas, lo cual sabemos
que no es cierto, ya que muchos espectadores, muchísimos en algunos
espectáculos, entran "de gorra", por utilizar un término popular.
4.- Resultados Pues bien, el resultado final obtenido es
el que se muestra en el cuadro inferior, es decir, que el total de
localidades vendidas en España durante el año 2004 para espectáculos taurinos
fue de 7.360.240.
RESULTADO TOTAL
2004
ESPECTACULOS
MEDIA
TOTAL
CORRIDAS
810
4.654
3.769.740
NOVILLADAS
C/P
555
2.385
1.323.675
NOVILLADAS
S/P
571
1.404
801.684
REJONEO
TOROS
142
5.593
794.206
REJONEO
NOVILLOS
218
1.180
257.240
MIXTOS
89
918
81.702
*VARIOS
331
1.003
331.993
TOTALES
2.716
7.360.240
*VARIOS: BECERRADAS,
FESTIVALES, CÓMICOS
5.-
Comentarios al resultado Resulta obvio, que el resultado obtenido es
muy, pero que muy, inferior a las cifras que, año tras año, facilitan los
estamentos privados taurinos y los medios de comunicación taurófilos a los
ciudadanos españoles. Para hacer la "prueba del nueve" y constatar la exactitud,
o no, de los datos que ofrecemos nosotros respecto a los que ofrece el sector
taurino, hemos intentado obtener la cantidad ingresada en Hacienda en concepto
de IVA recaudado por venta de localidades para espectáculos taurinos. Pero
¡lástima! dicho dato simplemente no existe, según nos informa el Departamento de
Recaudación de la Agencia Tributaria (véase en 6.-). Así que, fieles a
nuestro principio de ser lo más objetivos posible, y si hemos de pecar, hacerlo
en el sentido contrario al esperado por los taurinos, echamos mano de una
encuesta realizada en diciembre de 1987 por la empresa Demoscopia y por encargo
y a cuenta de la Confederación de Asociaciones Profesionales Taurinas (nada
sospechosa, por tanto, de tener sesgo antitaurino) y nos encontramos con que a
la pregunta de «¿ASISTE USTED A CORRIDAS DE TOROS?» sólo el 6% de los
encuestados responde que «ASIDUAMENTE», mientras que el 65% responde que
«accidentalmente» y el 29% que «nunca». Dado que dicha encuesta se realiza
exclusivamente a encuestados de las Comunidades Autónomas con supuesta mayor
afición taurina (Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Valenciana,
Extremadura, Madrid, Navarra y País Vasco) y se excluyen las consideradas con
menor o nula afición (Cataluña, Canarias, Baleares, Galicia, Asturias,
Cantabria, Rioja, Aragón y Murcia) y que la encuesta se realiza a mayores de 18
años, eche el lector las cuentas (nosotros no queremos entrar en el terreno de
las deducciones) y juzgue si el resultado que hemos obtenido a base de los datos
OFICIALES existentes es, o no, aproximado...
A los lectores no iniciados en taxonomía –entre los que se encuentra el que esto escribe- les recomendamos que antes de iniciar la lectura de este arículo lo hagan de los titulados «La presunta raza de lidia»
en dicho orden. Así podrán comprender mejor lo que a
continuación exponemos. Y a todos los lectores les sugerimos que, mientras leen
este artículo, tengan disponible el que criticamos, «El Toro de Lidia», para
poder comprobar, si les surge la duda, que no hemos sacado frases ni conceptos
de contexto.
Tras la promulgación del «Real Decreto 60/2001, de 26 de enero sobre prototipo racial de la raza bovina de lidia» creíamos que la incompetencia científica con la que se trata el tema de la presunta raza del ganado para lidia había tocado fondo. Pero no, el «Centro de Investigación del Toro de Lidia en Castilla y León» dependiente del «Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León»ha sido capaz de superar la ineptitud de quienes redactaron aquel bodrio legislativo y ello, queremos creer, más por servir a intereses distintos a los puramente científicos que por ignorancia. Nos estamos refiriendo a un amplio artículo sin firmar (no nos extraña que nadie haya querido responsabilizarse de su autoría) que el mencionado Centro de Investigación del Toro de Lidia ha colgado en su web www.cetnotorolidia.esbajo el epígrafe «El Toro de Lidia»
Clasificación taxonómica del toro de lidia.
Comienza el referido dedicando varias páginas al «Origen del Toro de Lidia» con curiosas referencias incluso religiosas, que no vamos a comentar pero que "chocan" en una divulgación pretendidamente científica (p.e.: «Dios hizo el mundo y lo pobló con infinitas especies entre ellas, el toro y por supuesto, el hombre» ¿?) hasta llegar al apartado que denomina «Clasificación Taxonómica». Como es lógico, iniciamos su lectura esperando asombrarnos y encontrar realmente una clasificación taxonómica cientifica del toro de lidia y, por ende, acorde con el Código Internacional de Nomenclatura Zoológica. Pero tras deslizarnos mal que bien por la citada clasificación taxónomica, y detenernos en el nivel fundamental «especie», en vez de encontrar el taxón definido binominalmente, lo que encontramos es la afirmación de que el toro de lidia es de la especie «Bos taurus Braquíceros (sic)»
¿Acaso no sabe el autor que la especie sólo puede tener un "apellido" y que el
nombre de taxón trinominal está reservado para definir a las subespecies?
Suponemos que sí lo sabe y que se trata de un error de composición, pero
enseguida comprobamos que no, porque a continuación afirma que el toro de lidia
pertenece a la Subespecie «Lidia», Paramorfo Bos taurus B. africanus (sic). Y en
tanto que el paramorfo es una variante taxonómica dentro de la especie, no
alcanzamos a imaginar ante qué clase de animal quimérico nos ha conducido esta
"original" clasificación. Y cuando continuamos deslizándonos en la imposible
nomenclatura y nos entermos que, dentro del paramorfo africanus, el toro de
lidia pertenece al Clan Ibérico con una Población de varias estirpes, nos damos
por vencidos y desistimos de intentar encontrar alguna explicación lógica a
tanta irracionalidad. En definitiva, que el autor, tras entrar en un absurdo
laberinto sin salida, ha obviado finalmente señalarnos a qué raza pertenecen los
toros para lidia. ¿Será que coincide con nostros en que es empeño
imposible?
El fenotipo de la raza de lidia.
Así que continuamos la lectura y enseguida abordamos el apartado de «Fenotipo de la Raza». Y comienza el autor diciendo que la primera pregunta que se le plantea –debido a la diversidad de los aspectos morfológicos externos- es dilucidar si el toro de lidia constituye, o no, una raza. ¡Hombre, a estas alturas, si creyera en lo que anteriormente nos ha comentado, el toro de lidia no sólo sería una raza, sino la raza más determinada y fijada que jamás ha existido, con Paramorfo, con percepción de Clan, y expandida en estirpes! Pero de nuevo vuelve a enfrentarse a la cruda realidad y para intentar buscar una salida a su personal laberinto, acude a la definición popular de raza en vez de a la científica (y ya veremos que ni así) explicando que la Real Academia de la Lengua define «raza» como «cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biológicas y cuyos caracteres diferenciadores se perpetúan por la herencia». Perfecta definición popular, como no podía ser menos viniendo del DRAE, de lo que el castellanoparlante entiende por raza. Lo que "olvida" el autor es que científicamente hay que afinar en lo dicho, y mucho. Por ejemplo, que dichos caracteres deben ser susceptibles de definición científica y que deben ser estables. Pero bueno, aceptemos su juego y prosigamos, que llega la parte más interesante.
Enseguida, y triunfalmente, dice el autor: «A nuestro modesto entender, y basándonos en esta definición –la del DRAE- podemos aplicar este concepto para referirnos al ganado de lidia, ya que su rango diferenciador, "la bravura" se transmite genéticamente». ¿Y qué es la bravura, le preguntaríamos nosotros? ¿Puede definirla científicamente -algo que aún nadie ha hecho- o le basta la definición popular del DRAE? Porque si le basta la del DRAE, un toro retinto, o morucho, o tudanco... bravo, y los hay en abundancia, sería por tanto un toro raza lidia, y un "Parladé" manso, que también los hay en abundancia, un toro de otra raza distinta a la de lidia. Y si la bravura se transmite genéticamente ¿por qué de padres bravos salen cantidad de hijos mansos? ¿Es que no es estable ese carácter? Por supuesto el autor ni se hace ni responde a tan demoledoras razones y pasa a buscar ayuda fuera se su laberinto personal, sólo para entrar en el laberinto de quienes le precedieron. Así, cita a Sánchez Belda, que nos informa que valorando un carácter psicológico –la bravura- se crea lo que es «la primera raza definida por sus rasgos funcionales». Y tanto, decimos nosotros, sería la primera y la única.
Pero como si hubiera intuido que ibamos a decir eso, el autor de inmediato nos
trae otra cita, esta vez de Sotillo y Serrano, que nos aseveran que no es la
primera, sino la segunda, que la primera fue el caballo Pura Sangre Inglés, cuya
raza se define por un carácter funcional: la velocidad.. Así que nos obliga a
consultar diversos tratados del pura sangre inglés, sólo para asegurarnos de que
se trata de una raza perfectamente definida, desde el siglo XVIII, por sus
caracteres morfológicos (científicamente descritos, estables y diferenciadores
de otras razas equinas) que obviamente, como a la mayoría de las razas, los
galgos sin ir más lejos, les permiten determinados logros
funcionales.
Así que, dejamos también a los predecesores en sus propios laberintos, y volvemos al texto en cuestión para su campanada final. Dice el anónimo autor: «La raza de lidia no tiene un prototipo racial único para toda la raza, el único denominador común de todos los ejemplares es la acometividad» ¿Pero no era la bravura? Eso es lo que pasa por utilizar caracteres no definibles científicamente, que al final ya no saben si el toro de lidia lo es por ser bravo, acometiente, agresivo o, simplemente, y ahí sí está la verdad, por pertenecer a una ganadería de toros para lidia. Y como llegados a este punto, al artículo que comentamos ya sólo le resta repetir, más o menos textualmente, el texto del paracientífico «Real Decreto 60/2001, de 26 de enero sobre prototipo racial de la raza bovina de lidia» a cuyo comentrio ya ha accedido, o puede acceder, el lector en «La raza de lidia», lo dejamos aquí, reafirmándonos en lo que tantas veces hemos mantenido: quelos toros de lidia actuales no son sino animales mestizos que no pertenecen a ninguna raza determinada, y sólo para fijar un concepto que sirva de referencia, nos permitimos definirlos como "animales pertenecientes a diversas pseudorrazas de Bos taurus, con la característica frecuente, indefinible científicamente, de manifestar una agresividad instintiva cuando son provocados o acosados", característica que comparten con otros muchas especies e incluso con ejemplares de otras razas bovinas.
Y nuestros argumentos
están ahí, a disposición de quien quiera debatirlos.
Esta obra está bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
LA MUERTE (IN)DIGNA DEL TORO EN EL COSO
LA MUERTE (IN)DIGNA DEL TORO EN EL COSO
Luis Gilpérez Fraile (primavera de 2007)
Foto: Iniciativa Anti-Corrida
El argumento taurino que me resulta más repugnante para defender la pervivencia de las corridas, es el que se refiere a dar la oportunidad, al toro, de tener una muerte digna. Hasta hace poco tiempo no he llegado a comprender la razón por la que era ese, y no otro, el argumento que presentía como más indecente de todos los que utilizan los taurinos. Podría haber sido el argumento del arte, la cultura, la ausencia de dolor, o cualesquiera otro de los muy manidos y numerosos que emplean. Pero no, cada vez que oía o leía eso de que, en contraposición a la muerte indigna que sufre en los mataderos, las corridas dan la oportunidad al toro de tener una muerte digna, algo en mi percepción de lo decente me gritaba que era lo más obsceno que se podía argumentar.
Yo me decía, y me digo, que si el toro tuviera sentido de la dignidad, él no podría aceptar como hecho digno, el que de su muerte se haga un espectáculo de diversión. De hecho, para las personas con sentido de la dignidad, tal afirmación creo que es poco discutible. No hace mucho, coincidiendo con el aniversario de la muerte de un conocido matatoros, una cadena de televisión que se ocupaba del asunto, informaba que la familia del siniestro había amenazado con presentarles una querella, si se atrevían a difundir las imágenes de su agonía en la enfermería. Decía la familia que lo haría para defender la dignidad del torero en un momento tan íntimo como el de la muerte. Y si para el torero morir en público, como consecuencia, además, de un lance de su supuesta noble profesión, atenta a su dignidad ¿por qué para el toro debe ser lo contrario?
En resumen de lo dicho, yo entiendo que los toros, como el resto de los animales irracionales, pueden no tener sentido de la dignidad, como pueden no tenerlo ni del bien ni del mal, ni de la justicia ni de la crueldad. Pero lo que sin duda tienen es capacidad de sufrir y de sentir dolor, y con dicha capacidad, si pudieran elegir la forma de morir, elegirían sin vacilación la muerte que no les causara dolor, ni agitación, ni sufrimiento, ni presentimiento de ferocidad, es
decir, todo lo contrario a la
muerte que se les proporciona en los cosos. Creo que es un argumento impecable
para desarmar el de la pretendida dignidad de la muerte como espectáculo. Sin
embargo, no lo es, nunca lo ha sido, para explicarme la singular repugnancia que
me produce la afirmación contraria.
Pero hace unos días me hicieron un par de observaciones que me dieron la explicación. La primera me la hizo el abogado de Asanda. Éste me manifestaba, poco más o menos, que de las imágenes de una corrida, la que más le impresionaba no era la de las hemorragias de la pica, ni la de los vómitos de sangre, sino la del animal buscando un lugar apartado para morir, sin encontrarlo. Y la segunda fue un comentario de la presidenta de Asanda. Mientras ordenaba unos papeles la oí mascullar, en referencia a la fotografía que ilustra este escrito, algo así como que, entre tanta fotografía mostrando escenas de crueldad, la que le resultaba más insoportable era la visión de ese toro que parecía pedir que le dajaran morir en paz. ¡Y eso me dio la clave! Efectivamente, los animales no racionales puede que no tengan sentido de la dignidad, ni del bien ni del mal, ni de la justicia ni de la crueldad, pero sí tienen, como nosotros los humanos, el instinto de la muerte íntima. Los elefantes tienen sus cementerios, lugares a los que van a morir en intimidad. El zorro moribundo busca su madriguera para morir en intimidad. La mascota busca los ojos de su "amo" para morir en intimidad. Y el hombre no quiere que su lecho de muerte sea la cama de un hospital, sino que añora lo que ha sido su hogar, en su más amplio sentido, para morir en intimidad.
Y el toro, lo hemos visto mil veces, maldito sea el recuerdo, busca en una plaza sin esquinas un rincón para morir en intimidad. Y en vez de intimidad recibe mil voces que lo acosan, capotes que lo hacen girar, cobardonas que lo hieren, y mientras muere siente que le niegan lo único que en ese momento su instinto le pide: morir en intimidad.
Ahora ya sí comprendo por qué el argumento taurino que me resulta más repugnante para defender la pervivencia de las corridas, es el que se refiere a dar la oportunidad, al toro, de tener una muerte digna: porque es lo más abyecto y miserable que se puede argumentar.
Esta obra está bajo una licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
LOCALIDADES VENDIDAS DE ESPECTÁCULOS TAURINOS EN ESPAÑA EN 2006
INFORME SOBRE LAS LOCALIDADES VENDIDAS PARA ESPECTÁCULOS
TAURINOS EN ESPAÑA DURANTE 2006
Luis Gilpérez Fraile
En febrero de 2007, la Ministra de Medio Ambiente, Cristina
Narbona, tuvo el "atrevimiento" de comentar que los toros sólo interesaban a un
8% de los españoles. De inmediato el diputado del PP Juan Manuel Albandea, la
acusó de querer acabar con la "Fiesta de los Toros" y, sobre todo, la criticó
por hablar sin datos riguros y la retó a que indicara de dónde había sacado
tales datos. Al mismo tiempo Albandea facilitó sus propios datos, procedentes,
las suyas sí, de fuentes fiables (que, por supuesto, no desveló): según el
diputado del PP «la pasada temporada –2006- acudieron a las plazas 45 millones
de españoles».
Pero tal cifra debió parecer tacaña al Secretario General de la
Unión de Empresarios Taurinos Españoles, y al día siguiente fue el diputado
Albenda el que recibió una urgente rectificación. Según sus fuentes, aún más
fiables por supuesto, durante 2006 «se han vendido en España, no 45, sino 65
millones de entradas para presenciar espectáculos taurinos», al tiempo que
señalaba que en dicha temporada se habían celebrado 2.900 espectáculos taurinos,
aparte de festejos populares y encierros. Y claro, tales cifras de inmediato
hicieron chirriar nuestra lógica: 65 millones de localidades vendidas para 2.900
espectáculos dan un resultado de casi 23.000 localidades por espectáculo, algo
absolutamente imposible por simple razón de falta de espacio. Y como lo que no
puede ser, no puede ser, y además no es, que sentenció un matatoros en un
momento de lucidez, pues nos propusimos dilucidar la verdad, manejando, esta vez
sí, datos cuyas fuentes podemos señalar.
1.- Fuente utilizada para calcular el número de espectáculos
celebrados.
Las estadísticas utilizadas proceden directamente de la
Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos (CCNAT) del Ministerio del
Interior. Dicho organismo publica, anualmente, en la web del Ministerio, las
estadísticas de los Festejos Mayores celebrados anualmente en España. Dichos
Festejos Mayores comprenden: corridas de toros, novilladas con picadores,
rejones con toros, rejones con novillos, corridas mixtas con rejones, festejos
mixtos y festivales con picadores.
Las estadísticas de los festejos menores proceden igualmente de
la CCNAT, que aunque no las publica, nos las ha facilitado directamente tras
solicitárselas. Los Festejos Menores comprenden: novilladas sin picadores,
festivales sin picadores, festejos mixtos sin picadores, becerradas, rejones y
otros.
Obviamente, siendo el objeto de este informe el cálculo de
localidades vendidas para festejos taurinos, los festejos en los que no existe
venta de localidades (festejos populares en vías públicas y encierros) no se han
tenido en cuenta (ni aparecen en las estadísticas referidas)
De acuerdo con lo anterior, las estadísticas para 2006 son las
siguientes:
TOTAL FESTEJOS
2006
Festejos Mayores
1.989
Festejos Menores
950
TOTAL
2.939
Nota: en 6.- puede accederse a los detalles de esta
estadísitica.
2.- Fuente utilizada para calcular el número de espectadores
por espectáculo.
Las únicas estadísticas que hemos encontrado (y hemos buscado
mucho...) que incluyen el número de espectadores por espectáculo, son las
correspondientes a Andalucía. Según señalan los propios informes de la
Secretaria General Técnica de la Consejería de Gobernación, los datos de
espectadores por festejo proceden directamente de las actas de los Delegados
Gubernativos en los distintos espectáculos, que los calculan a "ojo" y no por
número de localidades vendidas. Y, además, dicho organismo señala que tal
estimación se hace de todos aquellos espectáculos «que no son festejos populares
celebrados en la vía pública», es decir, justamente los que nos interesan.
Tenemos el firme convencimiento, a base de muchas experiencias en estos temas,
que el "ojo cubicador" taurino es bastante generoso con el espectáculo, es
decir, que si hay errores, lo son en el sentido de aumentar las cifras de
espectadores. Pero bien, preferimos que nuestro informe peque también de
"generoso", a ser acusados de reducir las cifras "oficiales".
Con los datos andaluces de espectadores/espectáculos, hemos
procedido a obtener la media del número de espectadores por tipo de espectáculo.
De acuerdo con lo anterior, los datos son los siguientes:
ANDALUCÍA
2006
ESPECTADORES
ESPECTACULOS
MEDIA
CORRIDAS
927.280
208
4.458
NOVILLADAS
C/P
185.600
85
2.184
NOVILLADAS
S/P
110.035
87
1.265
REJONEO
TOROS
180.441
37
4.877
REJONEO
NOVILLOS
33.314
33
1.010
BECERRADAS
27.389
33
830
COMICO
62.069
46
1.349
FESTIVALES
158.587
117
1.355
MIXTOS
176.607
130
1.359
POPULARES
152.448
411
371
RECORTADORES
79.255
43
1.843
TOTALES
2.093.025
1.230
Nota: en 6.- puede accederse a los detalles de esta
estadísitica.
3.- Método de trabajo para el resultado final.
Una vez obtenido el número total de espectáculos taurinos en
España, y la media de espectadores por clase de espectáculo en Andalucía, es
fácil llegar al resultado final si se acepta que la media de Andalucía es
extrapolable al resto de España. Debemos indicar que, antes de aceptar como
buena dicha extrapolación, hemos verificado, con un amplio muestreo, que el
sistema peca de generoso con lo taurino. Es decir, que la media de espectadores
por tipo de festejo en Andalucía es, a la vista de tales muestreos, superior a
la media de espectadores por festejo en el resto de España, excepto en la
Comunidad de Madrid.
La única dificultad que hemos encontrado es que los criterios
del Ministerio estatal del Interior y de la Consejería andaluza de Gobernación
no son homogéneos a la hora de clasificar algunas clases de festejos menores,
por lo que hemos tenido que recurrir a agruparlos en una sola clase (VARIOS)
utilizando como MEDIA la media de las medias correspondientes. Entendemos que al
afectar a sólo un pequeño porcentaje del total de festejos (423 de 2.939) el
error que se provoca es necesariamente muy bajo e incluso pudiera ser que en
sentido favorable a lo taurino.
Y finalmente, con el perseguido objetivo de que si en algo
erramos lo sea en sentido favorable a lo taurino, hemos dado por bueno que el
número de espectadores es equivalente al número de localidades vendidas, lo cual
sabemos que no es cierto, ya que muchos espectadores, muchísimos en algunos
espectáculos, entran "de gorra", por utilizar un término popular.
4.- Resultados
Pues bien, el resultado final obtenido es el que se muestra en
el cuadro inferior, es decir, que el total de
localidades vendidas en España durante el año 2006 para espectáculos taurinos
fue de 7.316.555.
RESULTADO TOTAL
2006
ESPECTACULOS
MEDIA
TOTAL
CORRIDAS
827
4.458
3.686.766
NOVILLADAS
C/P
511
2.184
1.116.024
NOVILLADAS
S/P
527
1.265
666.655
REJONEO
TOROS
159
4.877
775.443
REJONEO
NOVILLOS
239
1.010
241.390
MIXTOS
253
1.359
343.827
*VARIOS
423
1.150
486.450
TOTALES
2.939
7.316.555
*VARIOS: BECERRADAS,
FESTIVALES, CÓMICOS
5.- Comentarios al resultado
Resulta obvio, que el resultado obtenido es muy, pero que muy,
inferior a las cifras que, año tras año, facilitan los estamentos privados
taurinos y los medios de comunicación taurófilos a los ciudadanos españoles. Y
eso sin siquiera mencionar los 65 millones del Secretario General de la Unión de
Empresarios Taurinos Españoles, por ser cifra ridícula, chusca, falsa e
inverosímil.
Para hacer la "prueba del nueve" y constatar la exactitud, o
no, de los datos que ofrecemos nosotros respecto a los que ofrece el sector
taurino, hemos intentado obtener la cantidad ingresada en Hacienda en concepto
de IVA recaudado por venta de localidades para espectáculos taurinos. Pero
¡lástima! dicho dato simplemente no existe, según nos informa el Departamento de
Recaudación de la Agencia Tributaria (véase en 6.) Nos hubiera gustado
contemplar al sector empresarial taurino explicando a Hacienda el destino del
IVA recaudado por la venta de los 65 millones de localidades que afirman haber
vendido.
Así que, fieles a nuestro principio de ser lo más objetivos
posible, y si hemos de pecar, hacerlo en el sentido contrario al esperado por
los taurinos, echamos mano de una encuesta realizada en diciembre de 1987 por la
empresa Demoscopia y por encargo y a cuenta de la Confederación de Asociaciones
Profesionales Taurinas (nada sospechosa, por tanto, de tener sesgo antitaurino)
y nos encontramos con que a la pregunta de «¿ASISTE USTED A CORRIDAS DE TOROS?»
sólo el 6% de los encuestados responde que «ASIDUAMENTE», mientras que el 65%
responde que «accidentalmente» y el 29% que «nunca». Dado que dicha encuesta se
realiza exclusivamente a encuestados de las Comunidades Autónomas con supuesta
mayor afición taurina (Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Valenciana,
Extremadura, Madrid, Navarra y País Vasco) y se excluyen las consideradas con
menor o nula afición (Cataluña, Canarias, Baleares, Galicia, Asturias,
Cantabria, Rioja, Aragón y Murcia) y que la encuesta se realiza a mayores de 18
años, eche el lector las cuentas (nosotros no queremos entrar en el terreno de
las deducciones) y juzgue si el resultado que hemos obtenido a base de los datos
OFICIALES existentes es, o no, aproximado...
RECLAMACION DE DAÑOS SUFRIDOS EN FESTEJOS TAURINOS
ASANDA, obviamente, no es
partidaria, sino todo lo contrario, de la celebración de festejos taurinos
populares y, desde luego, no simpatiza ni con quienes los organizan, ni con
quienes participan, ni mucho menos con quienes se lucran con los mismos. Las
razones por las que incluimos en nuestra web esta página, aconsejando la
reclamación de indemnizaciones por lesiones o daños sufridos en el curso de
tales festejos, son las siguientes:
1.- Con demasiada frecuencia
los damnificados no participan en tales festejos, ni siquiera son partidarios de
su celebración. Son vecinos o visitantes que se encuentran fuera del recorrido
cuando sufren las lesiones por un animal que escapa, que sus vehículos o
viviendas se ven afectadas por la acometida de un animal incontrolado,
etc.
2.- -Los organizadores de los
festejos taurinos populares están obligados a concertar contratos de seguro para
cubrir los gastos de estancia hospitalaria y curación de los heridos que
pudieran producirse. Si tales gastos no se reclaman y corren a cuenta de la
sanidad pública, los estamos pagando todos los ciudadanos, incluso los que
condenamos tales espectáculos.
3.-Los organizadores de los festejos taurinos
populares también están obligados a concertar contratos de seguro para cubrir
los daños personales y materiales que se causen como consecuencia de su
celebración. Si teniendo derecho a ser indemnizado no se reclama la
indemnización, las aseguradoras obtienen un mayor lucro.
4.-Si las indemnizaciones que legalmente procedan
fueran siempre y en todo caso reclamadas, las primas de los contratos serían tan
onerosas para los organizadores que muchos festejos taurinos populares no se
celebrarían.
LAS LESIONES CAUSADAS EN EL CURSO DE FESTEJOS POPULARES
CON SUELTA DE ANIMALES DAN DERECHO A
INDEMNIZACIÓN
1º Los
festejos populares con suelta de animales, como encierros, capeas, toros de
cuerda, etc., por lo general organizados por los ayuntamientos, suelen dar como
resultado un determinado número de personas heridas de distinta consideración o
con daños materiales como deterioro de prendas, gafas, vehículos, etc. En la
mayoría de los casos ignoran que pueden solicitar y obtener una indemnización
como consecuencia de sus lesiones o daños
materiales.
2º En
efecto, esos festejos, desde el momento en que son autorizados y normalmente,
además, organizados por una entidad pública (el ayuntamiento) se encuentran
sometidos al régimen de responsabilidad por daños que es aplicable al Estado y
al resto de los entes públicos. Dicho sistema es de una dureza extrema para el
organizador del espectáculo, ya que con arreglo a los artículos 106.2 de la
Constitución y 139.1 de la Ley 30/92 el ayuntamiento responde de cualquier
daño que tenga su origen en el desenvolvimiento NORMAL del
festejo.
3º Es eso precisamente lo que
las víctimas suelen ignorar: Que si haciendo lo que es propio en ese tipo de
festejos (p.e. correr delante del toro o recortarlo) se le causan lesiones al
participante, éste tiene derecho a solicitar una indemnización al ayuntamiento
cuya cuantía estará en función de la entidad del
daño.
4º La
razón de ser de poder solicitar y fácilmente obtener dicha indemnización es
precisamente la que hemos resaltado: que con arreglo a nuestras leyes si uno
participa en un encierro con animales y hace lo que es propio en este tipo de
festejos, como correr cerca del animal, no deja de estar haciendo lo que es
propio de este tipo de celebraciones, expresamente autorizado, además, por la
entidad pública organizadora, por lo que de ocurrir una cogida o caída, cosa
perfectamente normal en estos festejos, el ayuntamiento organizador debe
indemnizar al perjudicado, porque en un espectáculo con riesgo físico inherente
se ha producido algo perfectamente previsible. Es lo que se llama
“responsabilidad objetiva o por simple riesgo”, donde se prescinde del grado de
culpa del organizador hasta el punto de hacerle responder de cualquier daño,
incluso en el caso de que todo marche “a la perfección” en el desarrollo del
festejo y no haya ningún fallo en su organización. Es precisamente por eso por
lo que se obliga a los ayuntamientos que celebren este tipo de festejos a contar
con el respaldo de un seguro que cubra los perjuicios de los
participantes.
5º Si
partiendo de las normas que regulan la responsabilidad administrativa
(básicamente Constitución Española y Ley 30/92) la administración organizadora
debe responder de las consecuencias lesivas que sucedan en un festejo con
desarrollo “normal”, con más motivo aún deberá hacerlo cuando en el festejo se
produzcan circunstancias “anormales” (p.e. entrada de los animales en casas,
salidas de estos fuera del recorrido previsto, suelta de más reses de las
anunciadas, reses con edades, tamaño, cornamenta o cualquier otra característica
que no responda o sea diferente a las informadas,
etc.)
6º Con
relación a la cantidad reclamable por daños, se pueden incluir tanto los físicos
o personales como los materiales, como deterioro de prendas, rotura de gafas,
móviles, abolladuras en vehículos, etc. Y con relación a los primeros, el valor
del daño corporal (que comprenderá tanto el periodo de baja laboral como el de
recuperación o rehabilitación en alta, como las secuelas restantes) no está
tasado en esta materia, por lo que se puede reclamar la cantidad que cada cual
estime que compensa el perjuicio físico causado y las molestias inherentes, así
como lo que se llama el “lucro cesante” o ingresos dejados de percibir por la
convalecencia.
7º Las dos únicas posibilidades que tendría el ente público
organizador de eludir la obligación de indemnizar estribarían en: a)
acreditar por su parte y fuera de toda duda que las lesiones ocurrieron por una
causa de fuerza mayor (algo casi imposible porque estamos hablando de la
organización de un “espectáculo” que ya de por sí y por el simple hecho de
celebrarse implica un altísimo riesgo para la integridad física de las
personas). b) acreditar sin paliativos que el daño se produjo por la
sola y exclusiva actuación culposa de la víctima. Pero como partimos de la base
de que todo el que participa en el festejo se expone voluntaria y
autorizadamente a un riesgo extremo, dicha culpa exclusiva sólo podría
achacársele a quien realizara un acto auténticamente suicida (p.e. citar al toro
y permanecer impasible aguardando a ser embestido) Y, aún así, dicha culpa
exclusiva nunca se presumirá, tendría que ser el ayuntamiento el que la probara
fuera de toda duda.
8º Una cuestión paradójica es que ni siquiera el participar
en el festejo con las aptitudes psicofísicas mermadas por ingestión de alcohol o
drogas exime al ayuntamiento de indemnizar por dos motivos muy
claros: a) porque dicho estado de embriaguez o drogadicción debería
ser acreditado contundentemente por el ayuntamiento y nunca se presumirá su
existencia. b) porque aunque se demostrara, lo normal es que no se dé
publicidad a la prohibición de participar en el festejo en dicho estado y,
además, y como dato muy importante, los arts. 10 a 13 del Reglamento de Festejos
Taurinos Populares (en Andalucía) establece que es también responsabilidad del
ayuntamiento impedir de forma efectiva el que personas en dicho estado
participen en el festejo.
9º En cuanto a la reclamación
en sí es muy sencilla de interponer, porque no se precisa de abogado para ello,
aunque, como es lógico, su intervención aumenta notablemente las posibilidades
de éxito. Basta un simple escrito dirigido al ayuntamiento explicando lo
sucedido, aportando la documentación médica, o justificantes de los daños
materiales, que se tenga y solicitando ser indemnizado. Como hemos indicado, la
cuantía indemnizatoria no está tasada, por lo que se puede solicitar cualquier
cantidad a la que se considere que se tiene derecho.PINCHANDO AQUÍ SE ACCEDE A UN MODELO DE
RECLAMACIÓN
10º Una vez reclamado por escrito, el ayuntamiento puede
contestar o no. Si lo hace y considera no tener obligación de indemnizar,
podemos acudir antes de dos meses a los tribunales. Si no contesta a nuestro
escrito inicial, a los seis meses de interponerlo, podemos igualmente y antes de
transcurrir otros dos meses, acudir a reclamar ante los tribunales. En ambos
casos se precisa abogado, pero gozamos de enormes posibilidades de que se dicte
finalmente una sentencia que nos conceda nuestra indemnización.PINCHANDO AQUÍ SE
ACCEDE A DIVERSA JURISPRUDENCIA AL
RESPECTO
POR QUÉ EL TORO Sí SUFRE. PONENCIA EN EL FMA DE BARCELONA
Ya ha pasado más de un año (febrero 2007) desde que casualmente leí en el diario El País una columna que Rosa Montero titulaba “Ay”, en la que se hacía eco de un “increíble” estudio hormonal realizado en toros de lidia. Fue una casualidad sin duda. Si las casualidades no existieran, jamás habría escrito una réplica a dicho estudio, y por lo tanto no estaría aquí. Lo que me llevó a estudiar y a sacar mis propias conclusiones sobre lo que el profesor Illera ha publicado, fue la indignación.
De la noche a la mañana, la neuroendocrinología de un mamífero se ha hecho especial, y el dolor y el sufrimiento de un animal que todos, incluidos los taurinos, daban por hecho, se han esfumado.
Dado que ningún medio con rigor científico se ha hecho eco de su estudio y de sus conclusiones, mi réplica, se basa en recortes de diversos medios de prensa que si han publicado algo al respecto de forma interesada: 6 Toros 6, El Burladero, El Mundo, ABC, y algunas páginas de países de América Latina, adonde también han llegado sus conclusiones. Todos estos medios han recibido mi contestación y todos las han ignorado, salvo el Diario de La Rioja. Tele 5, a través de su desaparecido programa El Buscador, se dignó a hacer pública una mínima parte de lo que yo he respondido. Han quedado archivadas mis explicaciones, ya grabadas, para el programa La Noria (al parecer por incomparecencia de los taurinos), y quizás en breve, se haga pública una entrevista que me hicieron para las noticias de TVE. Según me han comentado recientemente, hay una amplia oposición en dicho medio para que sean emitidas.
Se nos silencia, pero no debemos callar. La verdad y la razón nos asisten.
Supongo que muchos de los aquí presentes tendréis conocimiento de la existencia del estudio, y por tanto de la aparición por arte de magia del supertoro del S XXI. Sobre esto versará mi charla.
En febrero del año pasado, en la revista taurina 6 toros 6, aparecía un extenso reportaje cuyo título era: “Por qué el toro no sufre”. En su introducción dejaba claras sus intenciones: “El estudio echará por tierra muchos de los vacuos argumentos de animalistas y anti taurinos”. El cuento que nos cuentan (valga la redundancia) se basa en la determinación de una serie de hormonas que hacen del toro de lidia un animal especial endocrinológicamente, ya que su respuesta ante el estrés y el dolor es totalmente diferente a la del resto de los animales. Aquí, nada más empezar, se constata el primer error en el que incurre en el estudio: Ninguna otra especie animal ha sido sometida a una lidia así qué, no podemos saber cual sería su respuesta ante tamaña tortura. Cuando se llega a una conclusión científica de tanta importancia se deberían aportar datos de otras especies sometidas al mismo experimento. No es el caso, y evidentemente nunca lo será. Esto echa por tierra cualquier estudio comparativo.
Más tarde, a lo largo de mi exposición, os ampliaré la información sobre este asunto pero, decir que el toro durante la lidia descarga diez veces más betaenforfinas que la especie humana, es no decir absolutamente nada.
Según se nos cuenta, el toro, una vez lidiado, es decir ya cadáver, presenta unos niveles de cortisol (hormona medidora del estrés) inferiores a los que presenta un toro de lidia transportado en un camión, deduciendo por tanto que, el toro sufre más durante el transporte que durante la lidia. Otro nuevo error: Él habla de determinaciones de hormonas durante la lidia, cuando en realidad, la mayoría de los toros analizados estaban muertos en el momento en que se realizaron las extracciones de sangre. Seamos coherentes y hablemos por tanto de un estudio que se realiza en el cadáver de un animal que para su desgracia ha sufrido una lidia.
En el estudio se nos presenta a los toros de lidia divididos en varios grupos:
• Grupo 1: Toros que salen al ruedo y que son devueltos a los corrales antes de ser lidiados. Según el estudio, estos animales que no han sido picados, ni banderilleados, ni han pasado por el estoque ni el descabello, son los que sufren más ya que sus niveles de cortisol en sangre son los más altos. Se nos dice que el toro sufre más estrés durante los primeros cinco minutos que está en el ruedo que durante el resto de la lidia, ya que una vez iniciada ésta, sus niveles de cortisol tienen valores prácticamente normales. • Grupo 2: Toros que salen al ruedo y que, tras la suerte de varas, son devueltos a los corrales. Los niveles de cortisol en estos animales son anormalmente menores que los determinados en el grupo 1. • Grupo 3: Toros que salen al ruedo y que, tras la suerte de varas y de banderillas son devueltos a los corrales. Los niveles de cortisol medidos en estos toros son menores que los del grupo 1 y los del grupo 2. Varios aficionados al toreo me han informado que, el número de estos toros es muy pequeño. Es decir, raramente se devuelve un toro a los corrales después de ser picado y banderilleado. • Grupo 4: Toros que salen al ruedo y que pasan por todas las suertes de la lidia, incluido el estoque y el descabello. La sorpresa que deparan las mediciones de cortisol en estos cadáveres es asombrosa. Su cortisol es menor que el de los grupos anteriores.
¿Será verdad que el toro de lidia es inmune a la tortura? ¿Será verdad que su respuesta hormonal ante el estrés es única? ¿Será verdad que un toro que tan “sólo” ha sido transportado o que tan “sólo” se ha dado una vuelta por el ruedo, tiene más estrés que los toros que han pasado por una, por dos o por todas las suertes de la lidia? Pues no, no es verdad.
Afortunadamente los médicos y algunos veterinarios preocupados por minimizar el sufrimiento, en este caso psíquico (estrés), tienen respuesta para casi todo. Respuestas a las que por el momento no se ha prestado la más mínima atención. Él, sigue manteniendo que el estrés durante el transporte es tres veces mayor que durante la lidia. Al parecer, “el tercio de varas sirve para descongestionar al toro, para relajarle”, y en una interpretación muy libre que yo hago de sus conclusiones “para hacerle más llevadero el calvario”. Ésta afirmación ha quedado en entredicho hace mucho tiempo por parte de veterinarios taurinos que dicen lo siguiente al respecto: “Tradicionalmente se decía que uno de los fines de las puyas eran descongestionar al animal, pues como consecuencia del estrés de la lidia se produce congestión. Pero, conociendo el volumen de sangre normal que se pierde como consecuencia de esta suerte (que oscila entre 1.5 litros y 2.5 litros, es decir, menos del 10% del volumen total de sangre circulante), este fin puede quedar en entredicho.
He hablado anteriormente del cortisol, pero, ¿Qué es?: • Podemos decir que es una hormona natural que fabrican todos los animales desde unas glándulas situadas en zonas próximas a los riñones que reciben el nombre de adrenales. • Podemos decir que es una hormona íntimamente ligada al estrés. En condiciones normales, los animales tienen una serie de mecanismos para mantener esta hormona en unos niveles adecuados para la vida pero, ante determinadas circunstancias, y una de ellas son las situaciones que provocan estrés, esta hormona, se fabricará en cantidades exageradas. Cada especie tiene por tanto unos valores fisiológicos perfectamente conocidos y determinados, que se verán incrementados ante situaciones que no son las habituales. • Su descarga está mediada por otras hormonas que son descargadas desde otras glándulas. Es lo que se conoce como eje hipotálamo (CRF)-hipófisis (ACTH)-adrenales (cortisol). Todas estas respuestas hormonales están mediadas por el sistema nervioso, dato sumamente importante que debéis retener para comprender lo que más adelante os contaré.
Y es aquí, en este mecanismo hormonal en que se encuentran implicadas estas tres glándulas y el sistema nervioso, en donde debemos encontrar esa extraña respuesta al estrés de la que nos habla. Es precisamente en la lidia, y en sus tercios, en donde está la respuesta, y es precisamente este estudio el que nos demuestra la brutalidad de todos estos lances a los que es sometido el toro.
Tenemos numerosos datos extraídos de documentos publicados por veterinarios de plazas de toros en los que se nos explica con todo lujo de detalles lo que son capaces de hacer la puya, las banderillas, el estoque y el descabello. Me refiero en concreto a una serie de publicaciones de veterinarios de la Universidad de Córdoba (Luis F Barona y Antonio E Cuesta López), de la Fundación de Estudios Taurinos y de la Unión de Criadores del Toro de Lidia (Fernández Sanz y Villalón González Camino).
La puya mide 9 cm y se divide en dos partes, una de 6 cm de acero encordado y otra de 3 cm de púa piramidal. La función de este instrumento es la de ser clavado en una zona anatómica del toro de lidia llamada morrillo, que es la parte más elevada del cuello, desde la nuca a la cruz. Se trata de una zona con un importante paquete muscular. Es donde asientan los músculos extensores, responsables de los movimientos del cuello y de la cabeza y por tanto del recorrido de los cuernos.
Las puyas, según los taurinos entendidos, sirven para ahormar la cabeza, regular el acornear, quebrantar el poderío, comprobar la bravura, descolgar la cabeza y dificultar el derrote, es decir que ésta no tenga movimientos bruscos. Para conseguir todo esto, la puya debe lesionar la musculatura cervical dorsal y los ligamentos de la nuca. Lo curioso es que se sabe que tan sólo un 4.7% de los puyazos cumplen su misión.
En los estudios anteriormente mencionados tan sólo 13 de los 276 puyazos analizados fueron aplicados en la parte del morrillo, siendo el resto traseros o caídos. El 42.38% fueron aplicados sobre la región de la cruz, el 34.06% justo por debajo de dicha región, el 25.3% en las paletillas y el 16.3% muy trasero (en el dorso o debajo de éste). Quiere esto decir que no se apuntó al morrillo, sino más bien a la zona de la cruz, donde se encuentran los músculos y cartílagos que unen las extremidades anteriores entre sí y el tronco, y que nada tienen que ver con los músculos extensores y elevadores de la cabeza, y si mucho que ver con la unión muscular de ambas extremidades que es vital para la locomoción del toro.
En conclusión, la consecuencia de picar en dicha zona es restar movilidad al toro, o dificultar su movimiento al afectar al aparato locomotor y no a los músculos del cuello.
En los numerosos tratados publicados por veterinarios taurinos, se puede leer:
Al picar en la zona de la cruz o más trasero, se han llegado a fracturar apófisis espinosas de vértebras torácicas, se han dañado vasos sanguíneos que irrigan músculos importantes para la locomoción, se han seccionado o lesionado ramas dorsales de nervios espinales, que pueden producir, y producen en ocasiones cojeras transitorias o pérdida de manos por inhibición refleja del plexo braquial, que es el centro nervioso del que parten los nervios que inervan las extremidades anteriores (muchos toros, al salir del caballo pierden una o las dos manos por dicha lesión nerviosa). Los puyazos traseros o caídos pueden llegar a perforar la pleura y afectar al pulmón, pues la distancia entre la piel y la pleura es más pequeña, y se puede llegar a producir neumotórax con la consiguiente insuficiencia respiratoria.
Todo lo referido anteriormente no me lo he inventado yo, sino que está publicado por los veterinarios nombrados anteriormente.
También se sabe que las puyas son capaces de infringir heridas de hasta 30 cm de profundidad (con una media de 25 cm). Se sabe que la mayoría de estas heridas presentan hasta 5 trayectos diferentes. Se sabe que el picador hace uso de trucos para castigar más si cabe al toro. Me refiero a lo que en términos taurinos se conoce como el “barrenado” (consiste en girar la puya como un sacacorchos) y el “mete saca”, que hace que un puyazo sea como si se hubiera picado al toro 7.4 veces, y que impide al toro huir cuando siente dolor. Hablamos de un animal de 500 kilos que tiene que embestir contra un peso de 1000 kilos (caballo, picador y apeos).
En las publicaciones a las que he hecho anteriormente referencia también se puede leer:
• “Es preciso no olvidar que con sólo alcanzar los músculos del raquis, el animal puede quedar profundamente lesionado” • “Hay que tener presente que la puya tiene una gran facilidad para penetrar mucho más de su longitud, y por eso, cuando el puyazo es trasero y la distancia de los cuerpos vertebrales a la piel es menor, pueden alcanzarse los mismos con producción de hemorragias que muchas veces no se exteriorizan sino que pueden afectar al canal medular con compresión de la médula” • “Cuando el puyazo se realiza caído y afecta a los músculos inervados por nervios procedentes del plexo braquial, que es responsable de la inervación de todo el miembro anterior, se puede producir una inhibición refleja del plexo braquial de cada lado a través de la médula” • “El toro sale tocado del caballo en la columna vertebral y se pueden producir lesiones en la parte alta de las costillas” • “Al embestir el toro y no poder con el caballo y el picador, las delicadas articulaciones de las manos sufrirán, lo que facilitará el meter la puya en la zona vertebral”, • “La mala colocación de las puyas y las malas artes provocan hemorragias mayores de las deseadas, que pueden llegar a un 18% cuando lo normal sería de un 10%. Un toro tiene por término medio 38 litros de sangre (75 ml/kg de peso). Sobre el volumen de sangre de un toro, debo decir (y desconozco si será un error de imprenta), que el profesor Illera, afirma en sus respuestas a 6 toros 6, que un toro tiene 66 litros de sangre, exactamente el doble de lo que en realidad tiene.
El siguiente instrumento de tortura que se utiliza en la lidia son las banderillas. Se trata de una especie de arpones de 6-8 cm de longitud. Son colocadas en las zonas en donde se aplicaron las puyas. Su función es desgarrar músculos, nervios y vasos sanguíneos, y provocar una mayor pérdida de sangre, gracias al efecto de la gravedad que provocan sus soportes con el movimiento del toro durante el resto de la lidia. Con el objeto de que no se desprendan, y por tanto que cumplan su función, llevan un arpón de 16 mm de ancho.
El estoque es una espada curvada de 80 cm. La colocación “ideal” sería en lo que se conoce con el nombre de hoyo de las agujas, que son dos. Se sitúan a la derecha y a la izquierda de la columna vertebral a la altura de la 3ª y 4ª vértebra dorsal. Su fin es la lesión o corte de la vena cava caudal, lesión de la arteria aorta posterior, y a veces, lesión de los vasos de la entrada del pecho que forman el tronco braquiocefálico. Si el torero acierta (cosa que no sucede casi nunca) se produce la muerte en pocos segundos y sin vómitos. Tras una serie de espasmos y temblores el toro cae, normalmente patas arriba. Lo que sucede con más frecuencia es que el estoque lesiona cordones nerviosos laterales a la médula, lo que provoca la desconexión de todo el aparato motor de la caja torácica, lo que a su vez provoca una gran lesión del pulmón, que incluso puede llegar a destrozar la base del corazón si el toro es brevilíneo. Se verán afectados los pulmones y los grandes bronquios: La sangre pasa del pulmón a los bronquios, de allí, llega a la traquea, y sale al exterior por la boca y la nariz, a veces a borbotones. En otras ocasiones, se atraviesa el diafragma, lo que provocará la muerte del toro por asfixia, ya que le produce una parálisis por lesión del nervio frénico. El toro tendrá hipo y andará hacía atrás. Se dan casos en que las estocadas son tan traseras que pueden llegar a lesionar el hígado y la panza. En otras ocasiones veremos unos pequeños hilos de sangre en la boca y en la nariz. Esto sucede cuando el estoque ha tocado la parte más externa de los pulmones y el toro se tragará su propia sangre.
La tortura finaliza con el descabello y/o la puntilla. El descabello se realiza con una espada similar al estoque pero es recta y tiene un tope de 10 cm. Se introduce en el primer espacio intervertebral y su objetivo es seccionar la médula. Se dan casos de toreros que han necesitado hasta 21 descabellos para alcanzar su objetivo. Si con esto no se consigue el fin perseguido, se hace uso de la puntilla, puñal de 10 cm de longitud.
Una vez analizadas, según lo expuesto anteriormente, las numerosas y graves lesiones que sufre el toro, es el momento de explicar una de las razones, para mí la principal, del por qué los valores de cortisol en el toro lidiado no sean los que deberían ser. Para ello transcribiré diversas conclusiones extraídas de trabajos de medicina científicamente contrastados:
• “Trabajos experimentales clásicos demostraron que para que ocurran ciertas respuestas endocrinas, como es la que media la liberación de cortisol a través de la ACTH, es necesario que estén intactos el estímulo neuronal y la transducción de la señal al sistema nervioso central” • Y añade: “Por ejemplo, no existe respuesta de ACTH a operaciones en pacientes parapléjicos con transección de la médula espinal a nivel de la vértebra torácica 4” • “La respuesta a estímulos nociceptores no activan la respuesta hormonal (la medida en el estudio) a menos que estén intactas las vías neuronales” • “La respuesta puede amortiguarse o evitarse por lesiones neuronales (demostrado con bloqueos anestésicos) o de médula espinal”.
Yo opino que, este tipo de lesiones, son muy similares a las que producen las puyas en el sistema nervioso del toro.
Por tanto, después de saber las lesiones neurológicas que son capaces de provocar las puyas, las banderillas, el estoque y el descabello:
• ¿Será racional pensar que la respuesta hormonal anormal en lo que respecta al eje hipotálamo-hipófisis-adrenales tiene su por qué? • ¿Es lógico que el toro transportado o que el que ha salido al ruedo y no ha sido lidiado tenga más cortisol que el que ha sido parcial o totalmente lidiado? Es lógico, porque esos toros tienen su sistema nervioso intacto. • ¿Es lógico que los toros parcialmente lidiados tengan más cortisol que los cadáveres a los que se ha sacado sangre después de sufrir las puyas, y las banderillas, y cuya médula espinal ha sido finalmente seccionada en su totalidad? Claro que es lógico.
Por si fuera poco, existe otro mecanismo hormonal descrito por Selye hace muchos años, y que tiene vigencia en la actualidad. Se conoce como Síndrome General de Adaptación. Ante una situación de amenaza para su equilibrio, todos los organismos emiten una respuesta con el fin de intentar adaptarse. Selye define este fenómeno como el conjunto de reacciones fisiológicas desencadenadas por cualquier exigencia ejercida sobre el organismo por la incidencia de cualquier agente nocivo llamado estresor. Se puede definir pues, como la respuesta fisiológica específica del organismo ante cualquier demanda o agresión, que pueden ser tanto físicas como psicológicas.
No me extenderé demasiado en la descripción de este fenómeno, pero os diré que pasa por tres fases:
• Fase de alarma (con dos sub-fases, la de shock y la de contra shock), en las que se produce inicialmente una importante descarga de adrenalina, y posteriormente de ACTH, y como consecuencia de cortisol. • Fase de resistencia o adaptación en que el organismo intenta superar, adaptarse o afrontar la presencia de los factores que percibe como una amenaza. Los niveles de corticoesteroides se normalizan, y desaparece la sintomatología del estrés pero, si el estímulo es recibido una y otra vez, suele suceder que aparezca una hipertrofia de la corteza adrenal, que establece un nivel de vitalidad por encima del que partimos. • Fase de agotamiento que ocurre cuando la agresión se repite con frecuencia o es de larga duración, y cuando los recursos del animal para conseguir un nivel de adaptación no son suficientes.
Ya he dicho antes, que mi explicación a los anormales niveles de cortisol que presenta el cadáver del toro lidiado, se deben a las lesiones neurológicas descritas, pero también algunos etólogos y la doctora Susana Muñoz, achacan esta falta de respuesta al estrés, al agotamiento fisiológico al que es conducido el toro a través de la lidia. Quiere esto decir que no sabemos por que momentos de la curva de Selye estaban pasando los toros analizados, ya que las extracciones de sangre no se producen en momentos puntuales de las diversas suertes por las que pasa el toro, sino que son realizadas a posteriori, es decir, cuando los toros vuelven a los corrales vivos (los menos) o muertos (los más). No se trata por tanto de un estudio secuenciado, que sería indispensable para llegar a las conclusiones a las que se quiere llegar. Pudiera ser que la suma de factores condujera a esta atípica respuesta.
Existen otras sustancias que el profesor Illera ha encontrado en grandes cantidades en los cadáveres de los toros lidiados. Estas sustancias se engloban dentro de las denominadas catecolaminas, y son la noradrenalina (producida por el sistema nervioso simpático) y la adrenalina (producida por la médula adrenal). Dice en sus declaraciones que estas sustancias se encuentran en una mayor cantidad en los toros lidiados que en los transportados, cosa totalmente lógica. La noradrenalina es segregada por las terminaciones nerviosas simpáticas, aumentando su concentración principalmente en el estrés de tipo físico, en situaciones de alto riesgo o de agresividad. Estas sustancias son las encargadas de poner al organismo en estado de alerta preparándolo para luchar o huir. Curiosamente la adrenalina y la noradrenalina se elevan enormemente cuando se somete un animal a una situación de estrés y aumentan proporcionalmente a la intensidad y la gravedad de las lesiones. Si el toro lidiado tiene más catecolaminas en su sangre que el que no ha sido lidiado es evidente que éste último ha sufrido más. Las concentraciones de catecolaminas en sangre consecutivas a una lesión se correlacionan mejor con el volumen de pérdida sanguínea y se observan además después de todas las formas de shock:
• Aumento de la coagulación. • Incremento del ritmo cardiaco que puede desembocar en hipertensión arterial. • Vasodilatación muscular y vasoconstricción cutánea. • Incremento de la producción de tiroxina.
Es normal encontrar elevaciones importantes de estas sustancias como respuesta a estímulos como hipotensión, hipovolemia, hipotermia, hipoglucemia, hipoxia, dolor, ansiedad, y miedo. Es importante conocer que estas sustancias se utilizan en medicina y veterinaria cuando se requiere un efecto rápido y sinérgico sobre la función cardiaca. Por ejemplo, en una urgencia médica como es la insuficiencia cardiaca congestiva descompensada o simplemente una insuficiencia cardiaca aguda, su administración puede salvar la vida.
La segunda parte de éste desvarío científico, se basa en la aparición de unas sustancias denominadas betaendorfinas que el profesor Illera ha encontrado en grandes cantidades en el cadáver del toro lidiado. Su presencia, al contrario que el cortisol, es mucho más alta en estos toros que en los transportados en un camión o en los que salieron al ruedo y fueron devueltos a los corrales antes de pasar el calvario de las diversas suertes de la lidia.
Nuevo error del estudio al calificar a las betaendorfinas como hormonas neutralizadoras del dolor. Como he dicho anteriormente, en sus manifestaciones dice que, el toro lidiado descarga diez veces más betaendorfinas que la especie humana., y cómo he dicho antes, repito la pregunta: ¿alguno de ustedes ha sido lidiado?
Existen numerosos estudios sobre estas milagrosas sustancias, que algún “descerebrado” catalogó como las hormonas de la felicidad. Se sabe que se descargan en grandes cantidades durante el ejercicio, durante el consumo de drogas, y durante el acto sexual en la especie humana, pero también se sabe que son, junto con el cortisol, uno de los mediadores más importantes en las situaciones de estrés. Se sabe también que su descarga aumenta en casos de hemorragias para reestablecer el volumen de sangre circulante o proporcionar sustratos de energía. También aumentan cuando se produce lo que se conoce como Síndrome de choque circulatorio, así como cuando hay un shock neurogénico y trastornos ventilatorios.
A ver como se explica esto: El toro lidiado tiene menos cortisol que el esperado, con lo que se concluye que sufre poco estrés pero, resulta que su sangre está inundada de betaendorfinas que, curiosamente también se producen por el estrés. Y mi pregunta va más lejos: ¿Si las lesiones provocadas en el sistema nervioso por las puyas, las banderillas, el estoque y el descabello, impiden una normal respuesta hormonal en cuanto a la ACTH y el cortisol, ¿Por qué sí se produce con respecto a las betaendorfinas? Pues una vez más, la medicina humana tiene respuestas para casi todo:
• “Se ha demostrado que la descarga de betaendorfinas se produce también a través de mediadores celulares, a través del sistema inmune, localmente en la zona donde se produce el dolor, es decir a nivel de los tejidos dañados” • “Lo hace liberando lo que se denomina POE. El POE más abundante liberado por los linfocitos (células del sistema inmune) es la betaendorfina” • “Su liberación a partir de células inmunes se produce principalmente por acción de la CRF (hipotálamo), de la interleucina 1 beta, de la interleucina 6 y del factor de necrosis tumoral alfa” • “Ésta regulación sería la responsable de la respuesta que aparece cuando se produce la agresión en una zona denervada o bloqueada por lesiones neurológicas importantes, ya que no existe el estímulo neurológico aferente”.
Volvemos de nuevo a la importancia que tienen las lesiones neurológicas producidas por las suertes de la lidia a nivel del sistema nervioso.
Lo cierto es que es un error mayúsculo considerar a las betaendorfinas como sustancias neutralizadoras del dolor. Son muchos, numerosos, los estudios realizados en medicina humana que demuestran sobradamente que así es. La mayoría han sido realizados en mujeres de parto, y revelan que a mayor dolor (expresado por las mujeres a través de entrevistas después de dar a la luz) mayor es el valor de betaendorfinas detectadas en su sangre. Está científicamente demostrado que en los partos distócicos, es decir, en aquellos en que hubo mayor sufrimiento fetal, tanto la madre como el feto contenían en su sangre un mayor valor de betaendorfinas. Esto contradice lo que se nos cuenta, ya que según él, estas sustancias serían capaces en el toro de lidia de neutralizar el dolor. ¿Por qué en el toro de lidia sí y en el resto de las especies no?
Curiosamente las mujeres que recibieron cursillos de preparación para el parto fueron las que menor dolor manifestaron, y casualmente eran las que tenían niveles de betaendorfinas menores en su sangre. Queda claro según esta última apreciación que estas mujeres sintieron menos estrés y menos dolor a la hora de dar a luz, y por tanto su organismo descargó menos betaendorfinas. Estas mujeres por tanto, estaban más preparadas para afrontar una experiencia estresante y dolorosa como es el parto, y por ello sintieron menos estrés y menos dolor lo que condujo a una menor descarga de betaendorfinas.
Podemos decir por tanto que las betaendorfinas no son neutralizadoras del dolor, sino medidoras y mediadores de él y del estrés. A mayor dolor y mayor estrés, mayor cantidad de betaendorfinas en la sangre. Puedo decir que estas sustancias naturales han sido purificadas e inoculadas como analgésicos y que nunca han sido capaces de neutralizar el dolor, salvo cuando se administraron por vía intracraneal, y además, su vida media es sumamente corta. No quiero incurrir en el error que se incurre en el estudio, es decir en comparar especies. A mí no se me va a ocurrir decir que el parto de una vaca es igual de doloroso que el de una mujer, porque estaría faltando a la verdad.
Para concluir diré, que gracias al estudio, a las mediciones de ACTH, de cortisol, de noradrenalina, de adrenalina y de betaendorfinas, sabemos que el toro lidiado sufre durante veinte minutos aproximadamente una de las mayores torturas a las que puede ser sometido gratuitamente un animal. Sus conclusiones, sin él quererlo, nos han ayudado a comprender lo que esconde en realidad detrás de la “fiesta nacional”.
Y para terminar, esperando no haberos aburrido demasiado, os diré que el profesor Illera incurre en una nueva contradicción que a mí me parece más grave que las anteriores: En el año 2002, se publicó una tesis doctoral con el título: “Influencias de la lidia sobre los perfiles hormonales plasmáticos en el ganado bravo”. En el resumen de dicha tesis, se puede leer entre otras cosas: “A la vista de los resultados obtenidos, se observa que la lidia provoca un aumento significativo de las concentraciones de cortisol y de corticosterona (ACTH), tanto en novillos como en toros”. Los grupos de toros analizados para esta ocasión son los mismos que han sido analizados en el estudio del que os he hablado. Curiosamente, ésta tesis fue dirigida por el profesor Illera. Cinco años después de publicarse esto, asistimos a la presentación de un estudio, que también forma parte de una tesis doctoral, pero que dice todo lo contrario.
Conclusiones parecidas ya fueron publicadas en el año 1996 por una importante revista científica francesa (Renueve Medecine Veterinaire), en cuyo estudio se decía:
En este trabajo hemos estudiado la activación del eje corticotropo en el toro de lidia después de la corrida, por el cruce de la estimación de parámetros indicadores directos (concentraciones sanguíneas de cortisol y de ACTH) e indirectos (num. De glóbulos blancos, fórmula leucocitaria, glucosa sérica y colesterol suprarrenal). También se ha estudiado la relación entre la activación del eje corticotropo y el comportamiento manifestado por los animales a lo largo del combate. Se han comparado los toros toreados en la feria de San Fermín con los de la feria del Pilar. La diferencia fundamental de estas dos ferias reside en el encierro que solo se practica en Pamplona. La existencia de una respuesta de stress aparece en la mayoría de los toros estudiados por la presencia de signos tanto directos como indirectos de la activación del eje corticotropo. Sin embargo, los toros toreados en Pamplona han tenido una respuesta de stress más intensa. También se ha observado que en Pamplona el porcentaje de animales con caídas es significativamente más débil que en Zaragoza. Una razón de estas diferencias podría encontrarse en el encierro. Éste podría constituir un estímulo previo de la activación del eje corticotropo pudiendo provocar este aumento de la respuesta del eje de cara al stress del combate.
Podríamos pensar en función de los estudios mencionados, el que se ha hecho público en febrero de 2007, y el que se publicó en 2002 ( que corrobora el de la revista francesa a la que he hecho referencia publicado seis años antes) que existe una profunda contradicción entre ambos. Lo que si queda demostrado sea cual sea el que se ajusta más a la realidad, es que la lidia supone un importante estrés para el toro, y que tendrán que ser los que han incurrido en la contradicción los que nos den explicaciones. En cuanto al dolor que se infringe al toro, las altas tasas de betaendorfinas que se han detectado en sus cadáveres dejan claro que ha sido enorme, considerando a estas hormonas como lo que son, es decir, mediadoras y medidoras del dolor y del estrés, y de ninguna manera neutralizadoras de los mismos.
José Enrique Zaldivar Laguía. Veterinario.
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